No fue "excomunión" sino una "advertencia" a la grey católica
El prelado, en diálogo con LA REPUBLICA, advirtió que, el comunicado elaborado por la CEU el viernes pasado, referido al tratamiento parlamentario de la denominada ley del aborto, no es una resolución de «excomunión» para quienes hubieran votado o apoyado el proyecto de ley.
El obispo de Melo indicó que se trató de una «advertencia» a la comunidad católica indicando que quienes adoptaran dichas conductas (apoyo o voto a la ley) están cometiendo una falta grave, por lo cual están impedidos de comulgar, hasta tanto no manifiesten su arrepentimiento a través del sacramento de la reconciliación (confesión).
En tal sentido, monseñor Del Castillo, precisó que no hubo excomunión alguna, como afirmara el diario El País a través de su titular de portada del sábado («Obispos confirman la excomunión»).
Dijo que el caso en que se genera excomunión automática es la acción directa de aquellos que practican el aborto, como puede ser el médico o la persona que ejecute la acción, de acuerdo con lo establecido en el canon Nº 1398. Otra sanción de excomunión inmediata sería que un católico atentara contra la persona del Papa.
El religioso señaló que el camino para llegar a la sanción para quienes proponen o votan una ley de aborto está incluido en el canon Nº 1341. Dijo que a la Conferencia Episcopal no le corresponde excomulgar, sino que dicha medida es aplicada por la autoridad máxima de cada diócesis: el obispo.
En el comunicado emitido por la CEU el viernes pasado, se recuerda a la opinión pública la posición de la institución respecto al aborto y a las iniciativas parlamentarias que despenalicen estas prácticas expresada en el documento de noviembre de 2007. En segundo término, los obispos advierten a los fieles católicos que el apoyo al aborto es una falta grave que, sin ser una excomunión automática, les impide comulgar hasta tanto no manifiesten su arrepentimiento.
Durante la votación parlamentaria que aprobó con modificaciones el proyecto de «Salud Sexual y Reproductiva» no consta que haya habido algún parlamentario católico practicante que apoyara con su voto la iniciativa.
El prelado, reconoció que el documento firmado por todos los obispos significó un directo apoyo al arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, «porque la repercusión que tuvieron sus dichos a raíz de la entrevista de El País, no corresponde a su pensamiento.»
Del Castillo, ejemplificó que, «fue como una advertencia que hacen los inspectores de tránsito por el no uso del cinturón; luego, si se constata la infracción, la autoridad puede aplicar la pena correspondiente.»
Dijo que una falta grave de este tipo tiene consecuencias similares a cuando un católico le pega a su mujer. En ese caso, el sacerdote le puede advertir que «no puede seguir manteniendo dos caras; por un lado agredir a su mujer y el domingo ir a misa a comulgar».
Del Castillo indicó que en sus 20 años de obispo no conoce ningún caso de excomunión decretada por un obispo, aunque sí casos de excomunión automática.
Peregrinación a la Virgen de los 33
«Para nuestros gobernantes. Para que recuerden el origen cristiano de la patria, sepan defender el real valor de la vida y se reconozcan servidores de Dios y de los ciudadanos». Esa oración lanzada por el altavoz, seguida de la plegaria «hijo de María escúchanos» que repicaron unas tres mil voces apretujadas en la sombra de la Catedral, fue la única mención a la votación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, durante la hora y media que duró la misa de la peregrinación Nacional a la Virgen de los Treinta y Tres, ayer de mañana en Florida.
No hubo más referencia que esa, ni hubo demasiadas declaraciones a micrófono abierto al respecto por parte de los obispos que, desde el pasado miércoles sesionan en la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU). El arzobispo de Montevideo Nicolás Cotugno se excusó de no hablar más allá de lo que los convocaba ese día en el santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, lo mismo que aclaró, antes de conversar ‘on the record’ con los medios, el secretario general de la CEU, Luis del Castillo. Es que para ellos según dijo Del Castillo «está más que claro» el asunto, pese a que reconocen que la población puede interpretar de modos distintos y con diferentes niveles de gravedad qué es ser excomulgado de la Iglesia Católica.
La CEU se limitará al comunicado hecho público en la tarde del viernes. No volverá a analizar el tema en los tres días que quedan para culminar la asamblea. «Es que para nosotros éste no es un asunto central, sino periférico», explicó Del Castillo.
A micrófono cerrado accedió, de todos modos, a especificar el alcance de la declaración del viernes. Ese comunicado, en su quinto punto, recordaba «a los fieles católicos que promueven y/o votan una ley favorecedora del aborto», que quien «actúa así rompe el vínculo que lo une a Cristo en la Iglesia», según lo establecen los cánones 1341 y 1398 del Código de Derecho Canónico.
El mismo punto añade que «mientras (que el fiel) no cambie su posición, queda impedido de acercarse a la comunión eucarística»
Monseñor Cotugno. Insiste que su opinión sobre quienes voten la ley fue malinterpretada.
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