"No cedí a una extorsión"
En rueda de prensa, Noachas hizo pública la misiva enviada al ministro de Vivienda, Carlos Cat, donde señaló que su renuncia se debió a «circunstancias políticas». También hizo referencia a una supuesta «extorsión» de la que habría sido víctima, pese a que declinó ahondar en detalles.
«Estamos en el terreno de las apariencias formales. No puedo admitir que algo que es legal y no constituye privilegio alguno, se considere inconveniente por simple lazo parental. No deseo herir a la institución a la que he servido con devoción y honradez, envolviéndola en un debate político ajeno a su misión. Por esa causa presento mi renuncia indeclinable», sostuvo Noachas.
En cuanto a la presunta extorsión de la que habría sido objeto, señaló en forma textual: «Desgraciadamente no haber cedido a una extorsión motivó esta publicitada denuncia y luego circunstancias políticas condujeron a que la Comisión Permanente declarara inconveniente esas operaciones. Estamos en el terreno de las apariencias formales, no puedo admitir que algo que es legal y no constituye privilegio alguno se considere inconveniente». Sin embargo, cuando fue directamente interrogado sobre el nombre del presunto chantajista, se negó rotundamente a ello.
El ex jerarca se mantuvo firme en la versión expuesta frente a la Comisión Permanente, expresando a través de la misiva que no existió «ilegalidad alguna» en las ventas de viviendas hechas por el organismo a sus hijos «por cuanto eran ahorristas con muchos años de antigüedad y se cumplieron, además, todos los requisitos». El texto omite, sin embargo, mencionar la denuncia que refiere a la adjudicación de un apartamento en la calle Mario Cassinoni al inicio de su gestión al frente del BHU.
Según su versión, no existieron privilegios en la adjudicación a familiares directos por cuanto «las condiciones fueron estrictamente las del Banco, sin beneficio de clase alguna. Esto no significó, por otra parte, beneficio económico especial de clase alguna ni perjuicio para nadie».
Tras veintisiete días de su segundo período al frente del organismo –el primer período había comenzado el 28 de setiembre de 1995 durante el segundo mandato de Sanguinetti–, debió renunciar luego que, a raíz de un llamado a sala del diputado herrerista Gustavo Borsari, la Comisión Permanente expresara que «han sido confirmadas las denuncias sobre la adquisición inconveniente de viviendas por parte del presidente del BHU para sí y por parte de sus familiares directos».
El legislador herrerista llamó a sala a Noachas para que informara sobre la adjudicación de viviendas del organismo a su esposa, sus hijos, Yael Hannah y Grabriel Yacov Noachas Eisember, la suegra de su hija, Sara Catán, tanto en Montevideo como en el edificio Mburucuyá, ubicado en Punta del Este. «Sostener que alguien, por ser hijo de un director de un organismo, no puede acceder, con todos sus derechos y su esfuerzo a un préstamo, es una discriminación irritante sin sustento alguno», expresó Noachas.
Lausarot
En cuanto a la sucesión de Noachas al frente del Directorio del Banco Hipotecario del Uruguay, el cargo permanecerá en el Foro Batllista, tal como fue acordado entre el presidente Batlle y el líder del sector, Julio María Sanguinetti.
Fue el propio mandatario quien ayer, durante la inauguración de un instituto de enseñanza a distancia, se encargó de confirmar que el ex diputado coloniense Ariel Lausarot ocupará la presidencia del Directorio del BHU. El nombre del ex legislador ya había sido mencionado tiempo atrás como posible integrante del Directorio de Ancap, lo que finalmente no ocurrió. Hasta anoche, sin embargo, Lausarot no había recibido todavía ninguna confirmación del Presidente de la República, ni del ministro de Vivienda Carlos Cat (cartera de la que depende el BHU) ni del líder del Foro Batllista, Julio María Sanguinetti.
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