"Una comparsa de alcahuetes"
Canelones
Azambuya proviene de la Lista 4, que lideró el extinto senador Bari González y en las pasadas elecciones municipales, junto a otros dirigentes canarios del Partido Nacional, efectuó un acuerdo con el forismo y respaldó al reelecto intendente Tabaré Hackenbruch, quien lo designó al frente de la mencionada dirección. Esto motivó que militantes blancos de distintos puntos del departamento enviaran una denuncia al Directorio contra los «traidores».
El tema, tal como informó LA REPUBLICA, pasó a consideración de la comisión de ética partidaria, cuyos miembros aún no se han expedido.
En una entrevista realizada en el canal cable de Ciudad de la Costa, Azambuya arremetió contra Lacalle, su esposa y senadora, Julia Pou y el hijo de ambos, el diputado Luis Alberto Lacalle Pou. «El Partido Nacional atraviesa crisis profunda de valores éticos y morales en Canelones», afirmó, y advirtió que allí «hubo un desembarco de la familia Lacalle». «Lacalle, a quien conozco desde hace 40 años y fue educado en un colegio católico, parece que los años le han hecho confundir hasta la santísima trinidad: en eso de en el nombre del padre, el hijo y el espíritu santo, cambio el espíritu santo por su señora», declaró el jerarca municipal. Dijo que ese desembarco «estuvo amparado en una fuerte apuesta económica», resaltando que entre las elecciones nacionales y municipales «invirtieron dos millones de dólares» en este departamento. En el caso de los comicios departamentales, recordó que el ex mandatario y titular del Directorio «ofreció diez mil dólares» a los candidatos proclamados en una primera instancia por la Convención, el ex jefe de Policía Yamandú Castro y Julia Pou.
Sin embargo, resaltó que Castro renunció a su candidatura por falta de apoyo económico, mientras que la ex primera dama «gastó 700 mil dólares». «Quiero saber de dónde surgieron esos recursos y cuáles fueron las empresas que aportaron a una candidatura que todo el mundo sabía que no tenía validez, era como jugarle a un caballo que sale último».
«Recorrieron juzgados»
Al explicar los motivos que lo llevaron a acordar con el Foro Batllista, Azambuya indicó que «no quería votar a Pou», ya que consideraba que «éticamente no era una buena candidata porque había tenido que desfilar por algún juzgado para brindar explicaciones» por hechos acontecidos durante el gobierno de su esposo. Además, aseguró que Pou «no conocía el departamento». A su criterio, «por experiencia y honradez, el mejor candidato era Hackenbruch», con quien los dirigentes blancos contrarios al lacallismo hicieron «un acuerdo programático».
Respecto a la acusación de «traidores» que realizaron los denunciantes, Azambuya dijo que «para ser traidor en el Partido Nacional hay que traicionar sus principios, que se llaman honradez administrativa». «¿La comisión de ética alguna vez cuestionó quién tenía razón? ¿Las acusaciones formuladas por Juan Andrés Ramírez eran ciertas? No hubo una comisión de ética para tratar ese tema», lamentó. Asimismo, descartó que con su asunción en la comuna persiga fines electorales. «Si yo pensara en el plano preelectoral, integraría la comparsa de Lacalle», manifestó, y puntualizó que «para integrar esa comparsa basta con ser alcahuete. Cuando reparten la torta lo hacen entre cuatro paredes, y de repente siendo medio alcahuete se puede ligar algo».
Dijo que en los períodos electorales la familia Lacalle «dispone de millones de dólares» y «posee los grandes medios de comunicación a su disposición». Tras resaltar que el caudillo nacionalista Luis Alberto de Herrera «murió empobrecido», destacó que su nieto y presidente del Directorio «dijo el año pasado que tenía un patrimonio de un millón y medio de dólares».
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