Urgen una rápida definición en torno al uso de energía nuclear
El ingeniero Ariel Joubanoba, ex jefe de Planificación y Control Operativo y actual asesor de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, con formación en Canadá en tecnología de reactores nucleares advirtió que en el país «hay una fuerte dependencia del petróleo, importaciones de energía eléctrica, dependencia de las condiciones hidrológicas, una deuda no cuantificada con Venezuela, y una carencia de un plan energético de largo plazo» por lo que concluyó «en el pasado crecimos con sustitución de importaciones; la situación actual nos da la oportunidad de desarrollarnos sustituyendo los combustibles fósiles que importamos, este es el gran desafío en este siglo».
En su diagnóstico añadió que «hoy se observan elevadas pérdidas (técnicas y no técnicas) en la red eléctrica; antiguas unidades termoeléctricas aun en funcionamiento, con una elevada indisponibilidad; e incremento del costo de aprovisionamiento de energía eléctrica, con impacto en la factura petrolera nacional (que puede llegar este año a los 2.000 millones de dólares) y tarifas eléctricas», agregando que han aumentado considerablemente la emisiones de gases efecto invernadero. Por eso, enfatizó, «es necesario incorporar generación de base en el mediano plazo, lo que requiere un tiempo de anticipo suficiente para su entrada en servicio en el momento previsto, con la necesidad de un plan de corto plazo hasta contar con una central de generación de base de manera de poder atender el crecimiento de la demanda sobre todo por parte de los grandes consumidores».
Expresó que «el sistema eléctrico nacional está procesando una transición de un sistema predominantemente hidroeléctrico con respaldo térmico, a un sistema hidrotérmico, que depende de importaciones de petróleo». Puntualizó que actualmente la Central Batlle está funcionando las 24 horas a un costo de 1 millón de dólares por día debido a que la demanda eléctrica supera la generación hidroeléctrica posible, «vamos a contramano del mundo en el que sólo el 10% de la matriz energética depende del petróleo».
Luego de descartar la energía eólica, la biomasa, la solar como soluciones de fondo, alertó que el gas natural regasificado si bien puede ser una solución transitoria, seguirá el mismo proceso que el petróleo en cuanto a su costo y se continuará dependiendo de un abastecimiento «inseguro». Apoyó la instalación de una interconexión generosa con Brasil y por proyectos hidroeléctricos que logren costos menores a la generación térmica.
Concluyó en la necesidad de contar con una central de base independiente de los hidrocarburos y el carbón, apostando a la energía nuclear para el año 2017, una central nucleoeléctrica de 700 MW netos, provenientes de un reactor Candu-6 mejorado, un costo de US$ 2.500 millones y un plazo de construcción de 66 meses. Afirmó que tiene una vida útil de 60 años y el costo de generación es de 102 dol el MW. El combustible es uranio natural pero también se puede utilizar torio del cual el país dispone en Rocha.
Compartí tu opinión con toda la comunidad