Foro Batllista no encuentra la fórmula
El Partido Colorado se sintió herido de muerte hace casi cuatro años cuando, algunos minutos antes de la medianoche del 31 de octubre del 2004, las pantallas de la televisión y las radios confirmaban «en vivo» que era menos del 10% de la población los que les había renovado la confianza en el gobierno.
Cuarenta y seis meses han pasado y la centenaria colectividad política del general Rivera no sólo tiene vivo el recuerdo de las últimas y para ellos funestas elecciones nacionales, sino que además, las encuestas, las pasadas y las actuales, le reviven ese guarismo del 10% ya casi empecinadamente y sonando como un martilleo, a tal punto que ha comenzado a tomar forma la idea entre los batllistas de que hay una campaña de desprestigio electoral orquestada en su contra. Así lo señalaron públicamente varios connotados dirigentes colorados en su última convención nacional. No son los medios ni los periodistas, o por lo menos no hemos sido nombrados explícitamente, sino que son esas firmas responsables de llevar adelante los sondeos de opinión pública que, según se dio a entender, ceden sin titubeos a presiones políticas impúdicas. Pero nadie en el Partido Colorado quiere quedarse protestando contra las encuestas. ¿Qué hacer entonces para cambiar la pisada?. Por el lado del Foro Batllista la estrategia está resuelta. En la Lista 15, todo está a punto caramelo. Y en Vamos Uruguay el horizonte está más que claro porque además, nadie que se defina de pura cepa batllista, quiere que se lo vea a menos de 20 kilómetros cercano a Pedro Bordaberry, por lo que éstos no ven puntos sospechosos en el radar. Son tres sectores bien definidos, con nombre y apellido, que el devenir de los tiempos ha establecido en esta carrera hacia las internas del año próximo. Tres sectores que además, ya se sabe que no se habrán de cruzar en alianzas. La 15, a través de su precandidato José Amorín Batlle, se ha encargado de dejar en claro que no suscribirá «acuerdos entre cuatro paredes», un escenario que ha querido identificar de manera caricaturesca a esa propuesta de conformar un «polo batllista» con los representantes del Foro. «A mí me eligieron 3 mil adherentes de todo el país y ante ellos me comprometí a ir como candidato hasta el final, y el final es la elección de octubre de 2009″ repite a quien se lo pregunte el diputado Amorín sin perder la sonrisa. Cansado de apretar el timbre de la puerta del quincismo y sin que nadie lo reciba, el Foro Batllista, lejos de amilanarse, insiste y redobla la apuesta de crear ahora no un «polo» sino un «espacio» batllista por otros derroteros porque ya se sabe: para bailar se necesitan por lo menos dos. Aunque lo parezca, no es un plan B. Pero el Foro tiene en su agenda reuniones programáticas con aquellas corrientes consideradas menores y que se están creando, lideradas por viejos dirigentes foristas: Luis Mosca, Ronald Pais, Julio Herrera, y hasta al quincista Martín Aguirrezabala le están comenzando a llegar a sus oídos el susurro del Foro en procura de integrar ese «espacio». Son los hasta ahora «no definidos» dentro del Partido Colorado que, a la hora de sumar, cuentan y justificarían, llegado el caso, la creación de ese pretendido «espacio batllista», un viejo batllismo unido pero ahora remixado al que se apuesta en tres sentidos: como trampolín electoral, como golpe efectista y como freno para el crecimiento de Vamos Uruguay.
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