"Contra el olvido obligatorio y contra la amnesia interesada"
La bienvenida a la sede de la central obrera estuvo a cargo del dirigente Luis Puig, quien calificó a Galeano como «ciudadano ilustre de nuestro país, de América y del mundo».
«Disculpen que me demoré un poquito, es que me había olvidado del número de la credencial», fueron las primeras palabras del escritor. Pero la presunta falta de memoria fue solamente una excusa para darle pie a su siguiente frase, en clara alusión a su presencia en el acontecimiento: «Es que soy muy olvidadizo, aunque no soy olvidador», aseveró.
«Soy olvidadizo, soy muy distraído, a veces hasta me olvido de quién soy, dónde vivo. Soy olvidadizo, pero no soy olvidador. El olvidadizo se olvida por distraído y el olvidador se olvida porque tiene interés en olvidarse», reflexionó.
«Son dos situaciones muy diferentes y por eso yo vengo hoy aquí a firmar, contra el olvido interesado, contra el olvido que nace de los intereses interesados en que repitamos la historia en lugar de hacerla», indicó. «Esa va a ser la gran diferencia entre los que resuelvan firmar y los que no».
«Apostar por la esperanza»
Galeano recordó que fue miembro de la comisión nacional por el voto verde, que estuvo en contra de la Ley de Caducidad, aunque no se lograron los votos necesarios para la derogación en el plebiscito del 16 de abril de 1989. «Aquél era otro país, todavía muy enfermo de miedo, que acababa de salir de la dictadura, pero ahora el país ha cambiado y está cambiando», sostuvo el escritor.
Calificó a la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado como una «ley infame que tiene un nombre insoportablemente largo y complicado, porque de eso se trata al fin y al cabo. Ya que no somos profundos seamos complicados, dicen los juristas que decoran este sistema nacido de la necesidad de ocultar», afirmó.
Dijo que en aquella oportunidad el plebiscito se perdió, «pero no me arrepiento, porque fue una causa justa».
«Creo que a lo largo de la historia humana las causas justas suelen perder y no por eso dejan de ser justas. Por lo menos para los que no creemos que el mundo sea una fiesta olímpica, donde se juega para vencer y donde está prohibido perder».
«Nosotros creímos y seguimos creyendo que es justo luchar contra el olvido obligatorio, contra la amnesia interesada, porque la impunidad estimula la delincuencia», señaló.
«La impunidad estimula al delincuente en todos los niveles, individual, personal y colectivo también. Y esta es una ley de impunidad, que además convirtió al Uruguay en el paraíso de la impunidad. Es una ley que contradice todas las normas internacionales de derecho que el Uruguay ha suscrito».
«En resumidas cuentas lo que esta ley dice es que vos podés matar a tu mamá, siempre que obedezcas las órdenes de tu papá. ¿Qué clase de hijo de esta tierra es uno, que está dispuesto a estrangular si le dan la orden de hacerlo?», cuestionó Galeano.
«Así que por eso estoy aquí, sumando una firmita nomás, a las muchas que esperamos que tenga esta campaña».
«Tengo la esperanza de que así como el pueblo votó en un sentido aquella vez, muy paralizado por el miedo, ahora, ya liberado de aquellos miedos, sea capaz de apostar por la esperanza», concluyó ante un cerrado aplauso.
Compartí tu opinión con toda la comunidad