"Si se deja de discriminar a la IMM los impuestos van a bajar", aseguró

Díaz: "No habrá fiscalazos" en los próximos cinco años

El jerarca reiteró el compromiso público asumido en 1995 por el gobierno municipal de izquierda «no sólo de que los impuestos no van a aumentar sino que si se deja de discriminar financieramente a la IMM van a bajar». Señaló que numerosos muros de Montevideo presentan grafitis augurando un «fiscalazo» después de las elecciones del 14 de mayo. A eso se suman «las declaraciones de connotados voceros del Partido Colorado que dicen que es inevitable un fiscalazo municipal. Supongo que esa debe ser su propuesta porque si dicen que es inevitable, seguramente no piensan evitarlo si ganan. Nosotros siempre dijimos que los impuestos no van a aumentar y mantenemos esa postura».

Compromiso asumido

Díaz enfatizó que el equipo de gobierno conformado por el arquitecto Mariano Arana «no necesita hablar de reingeniería de procesos para prometer rebajas tributarias». En 1995, el ex intendente y actual candidato frenteamplista se comprometió públicamente a que si bajaban las condiciones de discriminación financiera del gobierno central contra la IMM rebajaría los tributos municipales. Según Díaz, «el compromiso se mantiene y se mantendrá en el próximo período, en el cual sin duda Arana será nuevamente gobernante. Nosotros no necesitamos hablar de reingeniería de procesos, que no sabemos bien lo que significa».

El presupuesto municipal capitalino se distribuye en un 50 por ciento para retribuciones personales, un 27 por ciento para el área social y el resto a obras. El porcentaje destinado a salarios incluye el pago a técnicos y profesionales que cubren áreas sociales y a los trabajadores que se ocupan de la limpieza y mantenimiento de la ciudad.

Aunque la disposición es mantener el nivel tributario inalterado, Díaz aclaró que el gobierno municipal «no recortará las políticas sociales, no rebajará el salario municipal, ni dejará de hacer obras para bajar impuestos. Sabemos que existen filosofías de gobierno que no han dudado en recortar las políticas sociales o el salario a nivel público pero esa no es nuestra propuesta. No vamos a bajar tributos a costa de dejar de hacer políticas sociales o rebajando salarios». Sin embargo, enfatizó que «si la discriminación del gobierno nacional disminuye, los tributos bajarán porque mantenemos el compromiso asumido en 1995″.

Contribuyentes en alza

Respecto a la reiterada acusación de los partidos tradicionales sobre una supuesta cuadruplicación de la recaudación, indicó que «calculan el monto en dólares. La realidad es que por aumento tributario el presupuesto sólo creció entre un 15 y un 20 por ciento».

Díaz atribuyó al atraso cambiario el crecimiento registrado en dólares desde 1990 pero aclaró que «si en lugar de medirlo en dólares lo medimos por la inflación, sólo aumentó en términos reales un 67 por ciento. Todo lo que está por encima responde al atraso cambiario, que genera un aumento ficticio de recaudación porque tenemos más dólares que compran menos cosas».

Sobre ese 67 por ciento de aumento por encima de la inflación –que en sí misma aumentó los tributos municipales– apuntó que «no está referido a los tributos individuales sino a la recaudación global. Hoy hay muchos más vehículos que en 1989 y eso no significa que hayan aumentado los impuestos sino que hay más personas pagando impuestos». Indicó que la morosidad ha disminuido en los últimos diez años como consecuencia de «una mejor gestión y eso no significa que los impuestos sean más caros sino que hay más gente pagando impuestos. Y nos encontramos que además del aumento vegetativo de la construcción, cuando se realizó el trabajo del catastro se incorporaron 40.000 padrones a la base tributaria. Entonces, no hay un aumento de la presión fiscal sino más gente pagando impuestos».

Inversión social

Díaz reconoce la existencia de un déficit contable de 45 millones de dólares en la IMM pero considera que «es consecuencia de un excelente perfil del gasto. Casi el 80 por ciento del presupuesto se destina a financiar obras, servicios y políticas sociales que benefician a la comunidad. Nosotros somos el primer muro de contención de los problemas de la gente».

La IMM ha desarrollado en los últimos años numerosas políticas sociales. Aunque la propuesta no responde al esquema tradicional, el gobierno de izquierda plantea «la necesidad de contar con un Estado que responda a las necesidades de la gente. En la medida en que el Estado no brinda determinados servicios, nosotros entendemos que debemos atender la problemática social. Más allá de los aspectos financieros, la gente debe tener respuestas del Estado para sus necesidades».

En cuanto al déficit, recordó que «por medidas que consideramos discriminatorias, nosotros transferimos al gobierno central entre 55 y 60 millones de dólares por año. Nuestro déficit acumulado en nueve años de gestión no llega a 45 millones de dólares y eso muestra cómo influyen en las finanzas municipales las medidas que implican discriminación. Indudablemente, si no tuviéramos que hacer estas transferencias los impuestos serían más bajos y podríamos contar con rubros que nos permitirían hacer muchas más cosas».

Díaz aspira a que el gobierno de Jorge Batlle revise la situación «permitiéndonos pasar de la política con minúscula a la política con mayúscula porque entendemos que esto no es una cuenta que paga la IMM sino la gente y eso no parece razonable como regla de juego».

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