Convención colorada analiza suspensión de varios dirigentes
Son tres los puntos a tratar, de los cuales dos de ellos tienen mucho en común. Habrá un informe de la Comisión de Disciplina referido a la situación de los afiliados a esta colectividad que han sido procesados por delitos administrativos y en el que se aconsejará la correspondiente suspensión partidaria hasta tanto la Justicia no dictamine su sentencia definitiva.
Pasado ese fallo judicial y eventualmente se ratifique la responsabilidad en el delito, no será llamativo que al responsable se lo expulse pero, para que ello ocurra pasará mucho tiempo.
Concomitantemente con este tema y en segundo orden se debatirá un proyecto de código de ética; el primero que tendrá en su haber el Partido Colorado ya que hasta la fecha carecía de uno que agrupara y tuviera alcance en todas las colectividades y sectores que conforman este partido político. Hay dos borradores de creación del código de ética: uno redactado por el diputado Washington Abdala y otro por el sector liderado por Pedro Bordaberry, «Vamos Uruguay».
Y la Convención Nacional Colorada también analizará el proyecto de ley de Educación que por estos días se debate en el Parlamento, articulado proveniente del Poder Ejecutivo.
Pero los colorados, en su fuero más íntimo, no abrigan muchas esperanzas en cuanto a los avances y resonancias que pueda arrojar esta instancia partidaria, y más que nada la de hoy se presiente como un mero trámite obligado por la carta orgánica.
Pasa que los colorados están con sus cabezas ocupadas en los, a esta altura, porfiados magros índices de apoyo ciudadano que vienen develando semana tras semana las encuestas de todo tipo y color que se conocen, y también con los últimos movimientos y trasiegos de dirigentes de un sector a otro que aún siguen generando temblores en las estructuras sectoriales.
La campaña electoral que prematuramente se ha lanzado también los tiene ocupados a los dirigentes de esta colectividad y, probablemente, con más del prefijo «pre» ocupados que a los otros partidos políticos. Las expectativas de esta Convención Nacional del Partido Colorado son tan escasas que algunos dirigentes consultados estiman que «en tres horas estará terminando», «dudo que alcance el tiempo para tratar todos los temas de la agenda» o que «sería un milagro que haya quórum para sesionar». La Convención agrupa a 500 afiliados y con un mínimo de 50 ya podría funcionar.
Código de ética
En su siglo de vida, el Partido Colorado nunca tuvo un código de ética; una regla partidaria que regulara la función de sus afiliados y adherentes y que estableciera derechos y obligaciones, sanciones y promociones.
La que hoy se apruebe contendrá mucho sobre cómo se deberá actuar. Son normas de conducta a la que deberán ceñirse afiliados, adherentes y aquellos que eventualmente ocupen cargos en el Estado.
Se les impondrá además la obligación de contribuir a la unidad y al prestigio partidario y a la lealtad y probidad en el ejercicio de la función pública.
En resumen, se procurará elevar los niveles de exigencia a los integrantes de la añosa colectividad batllista.
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