Vázquez evalúa "con mesura y libre de presiones" las "correcciones" al IRPF
En opinión de Presidencia, aún se está trabajando con «rigor técnico, responsabilidad fiscal y económica, sensibilidad social y sentido de país». Las modificaciones que se están analizando minuciosamente al más alto nivel se realizan bajo un total hermetismo y en procura de no afectar los equilibrios fiscales.
Fuentes cercanas al jefe de Estado aseguraron que Vázquez analiza la situación con total «mesura» y «libre de presiones» por lo cual considera que si bien los cambios son necesarios tampoco deben adoptarse en forma intempestiva. Luego de la extensa reunión que Vázquez mantuvo, en la tarde del pasado martes, con el ministro de Economía y Finanzas Danilo Astori, para analizar la posibilidad de introducir cambios al IRPF en cuanto a los activos, el mandatario comenzó un etapa de análisis y reflexión para decidir el camino a seguir, y ayer Presidencia publicó en su página web un editorial sobre el futuro del gravamen. En tal sentido, en la columna de opinión, que se publica periódicamente en la página web de Presidencia, el mandatario expresa que el desafío del gobierno es realizar «una tarea que no debe dilatarse en el tiempo, pero que tampoco puede realizarse a las apuradas, empujada por la ansiedad o tironeada por aspiraciones o competencias que podrán ser legítimas o por lo menos comprensibles, pero que en esta circunstancia resultan contaminantes para todos». «Este gobierno no ignora la realidad ni es insensible. En el contexto de la evaluación y ajuste de la reforma tributaria, y en referencia al IRPF, se estudian modificaciones tales como el aumento del monto mínimo no imponible, la posibilidad de declarar por núcleo familiar e incremento de la deducción por hijos menores de 18 años e hijos discapacitados», asegura Vázquez. En tal sentido, considera que sería «simpático pero irresponsable adelantar hoy los montos de las modificaciones o la fecha en que las mismas comenzarán a regir». A la vez resalta que se trabaja con «rigor técnico, enfoque dinámico de la responsabilidad fiscal y económica, sensibilidad social y sentido de país para perfeccionar un sistema tributario que no puede satisfacer a todos, pero que por primera vez se basa en la solidaridad, apunta a la equidad y se integra a un proyecto nacional de desarrollo económico y social». Vázquez asegura que en pocos días más, y por los canales pertinentes, el gobierno realizará los anuncios que correspondan. Por otra parte, el jefe de Estado recuerda que al cumplirse un año de aplicación del nuevo sistema tributario, la reforma «no es antojadiza, sino que fue una propuesta programática que el mandato ciudadano transformó en compromiso». Según Vázquez, dicho compromiso significa «simplificar la estructura de impuestos, racionalizar bases y alícuotas, incorporar nuevos instrumentos sin aumentar la presión impositiva». Es decir, el compromiso de «desarrollar una nueva cultura tributaria basada en la solidaridad vinculada a la capacidad contributiva». El nuevo sistema impositivo es el cumplimiento de dicho compromiso, asegura Vázquez. En tal sentido la reforma tributaria, lejos de ser un acto «fulminante», es un proceso que, a partir de los postulados teóricos básicos que la identifican, ha recorrido varias etapas: relevamiento y sistematización de antecedentes, formulación preliminar, consulta pública, elaboración del proyecto de ley, discusión del mismo en el Parlamento y reglamentación». «El año transcurrido es otra etapa en ese recorrido y tal como anunciamos, el gobierno analiza en estos días los resultados finales de los primeros doce meses para evaluar, decidir e instrumentar las correcciones necesarias y seguir adelante en esta transformación estructural y de largo plazo que es la reforma tributaria», expresa el mandatario. Vázquez asegura que esa es una tarea del Consejo de Ministros en su conjunto y no de un ministerio en particular. A la vez, entiende que esa es una tarea política, «pero que requiere un sólido sustento técnico que atraviese distintas áreas y dimensiones del Estado y de la sociedad». En la gestión del gobierno «la tecnocracia, el voluntarismo y la falta de visión amplia y larga a la vez, son igualmente nocivos».
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