El gobierno pretende renegociar los acuerdos alcanzados con las diferentes cadenas (producción, industrialización y comercialización) para mantener congelados los precios de algunos productos de primera necesidad más allá del 31 de julio. En el marco de una política de combate a la inflación, el gobierno ha recorrido el camino de las negociaciones con las diferentes cadenas para reducir y en algunos casos “anclar” el costo de ciertos productos de consumo masivo. Hacia fines de mayo y principios de junio los acuerdos logrados permitieron que cuatro variedades de fideos secos bajaran un 10% sus precios y el resto se mantenga hasta el 31 de julio. Las pastas secas que experimentaron una rebaja del 10% son: ñoquis, vermicelli, aritos y pamperitos. Además el acuerdo implicó que todos los fideos secos, al huevo y con sémola mantengan sus precios. También se alcanzó un acuerdo en el azúcar. Por otro lado, el precio del aceite de soja también fue congelado hasta fines de julio. En tanto, desde hace algún tiempo el gobierno logró con éxito la reducción del precio del arroz de calidad media, a un costo en las góndolas de los supermercados de $ 16,50, mantener el precio de la harina y del pan y bajar un 25% el precio de las moñitas frescas. Asimismo, el boleto y el costo de la leche fluida experimentaron una rebaja. En tanto, a las carnes avícola y porcina se les quitó el IVA, al igual que a algunos cortes vacunos. El director de política comercial y económica de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Juan Manuel Rodríguez, aseguró a LA REPUBLICA que el propósito del gobierno es “continuar negociando los acuerdos con las distintas cadenas”. Si bien ve difícil que se concreten antes de fin de mes, dijo que el tiempo por el cual podrán mantenerse los convenios es lo que debe conversarse y remarcó que no debe olvidarse que “se trata de acuerdos voluntarios”.
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