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  • Más de 200 mesas de negociación. 24 grupos madre, 4 de los cuales se incorporan por primera vez

    En marcha, última ronda de Consejos de Salarios

    La tercera y última ronda de Consejos de Salarios de la administración de Tabaré Vázquez estará habilitada para comenzar a partir de hoy. En esta instancia se juega la suerte salarial de más de 700 mil trabajadores privados. Será la más compleja de todas, según todos los actores.

    Martes 01 de julio de 2008 | 02:04
    Trabajadores, empresarios y gobierno. Frente a frente para acordar el salario y las condiciones laborales de más de 700 mil trabajadores privados.

    En el correr de la presente jornada quedará firmada la convocatoria para iniciar la tercera y última ronda de Consejos de Salarios de la actual administración y los presidentes de los 24 grupos madre estarán facultados para instalar la negociación colectiva.

    En esta oportunidad se incorporarán cuatro nuevos grupos: Empleadas Domésticas (grupo 21), Ganadería, Agricultura y actividades conexas (grupo 22), Viñedos, fruticultura, horticultura, floricultura, criaderos de aves, suinos y apicultura (grupo 23) y Forestación (grupo 24).

    En total habrá más de 200 mesas de negociación colectiva para acordar el salario y las condiciones laborales de más de 700 mil trabajadores de la órbita privada.

    Por ser la última ronda de Consejos de Salarios de la actual administración, tiene una especial atención y ha generado una mayor expectativa que las anteriores, dado que los convenios a negociar tendrán vigencia hasta 2010.

    Pero además, para esta ocasión el Poder Ejecutivo incorporó algunas variantes a los criterios generales de negociación colectiva y se podrá optar por dos “escenarios” distintos: hacer acuerdos a 24 meses con una menor recuperación salarial o hacerlos a 30 meses y alcanzar un mayor crecimiento de salario real. Esta variable fue introducida por el Poder Ejecutivo para promover acuerdos más extensos en el tiempo y así tener una paz laboral que trascienda el tiempo que le resta a la administración Vázquez.

    Otra de las innovaciones que introdujo el Poder Ejecutivo para esta oportunidad es que el cálculo de la inflación proyectada para los nuevos convenios salariales se realizará en base a los datos que divulgue el Banco Central del Uruguay (BCU) y no los de los especialistas privados. Eso generó el malestar del PIT-CNT, porque se entiende que la expectativa de inflación del BCU siempre será menor a la de los operadores privados y eso provocará que el aumento salarial sea menor.

    Entre tanto, desde el PIT-CNT y desde las cámaras empresariales ya se adelantó opinión en torno a que esta ronda de Consejos de Salarios será, por lo menos, “complicada”.

    Mientras la central obrera exigirá un laudo mínimo salarial de 8.500 pesos, las cámaras empresariales entienden que este planteo puede generar problemas, sobre todo en las empresas del interior del país, y provocar desempleo o mayor informalismo en el sector.

    Por su parte, el Poder Ejecutivo propuso que para aquellos salarios más sumergidos haya una recuperación salarial importante. Por tanto, los salarios que van hasta 3.900 pesos tendrán un 20% de aumento (incluida la inflación y la recuperación) y para los que van de 3.901 pesos hasta 4.250 pesos, el incremento salarial será de un 16%.

    Además, el PIT-CNT pondrá arriba de la mesa la necesidad de discutir el concepto de la reducción de jornada laboral a nivel general y, en particular, lograr las 8 horas para los trabajadores rurales.

    Este planteo es resistido por las cámaras empresariales y el negociador de la Cámara de Industria, Miguel Oliveros, sostuvo que “los Consejos de Salarios fueron creados para negociar sobre salario y no sobre la reducción de jornada laboral”, entre otras cosas.

    También, los trabajadores promoverán que en cada convenio laboral se incluyan cláusulas de “salvaguarda” para que en caso de que la inflación se dispare, pueda retomarse la negociación colectiva a los efectos de que el trabajador no pierda poder adquisitivo.

    Por su parte, desde el sector empleador se anunció que se promoverá la incorporación de cláusulas de paz en cada uno de los convenios acordados.

    Mientras se espera que hoy se realice la convocatoria para iniciar la ronda, el Ministerio de Trabajo enfrenta un conflicto con una parte de los negociadores que representan al Poder Ejecutivo en las mesas tripartitas.

    Los negociadores en conflicto, que son 30, perciben un salario de 15 mil pesos líquidos y exigen un aumento de 5.500 pesos, también líquidos. Sin embargo, el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, dijo a LA REPUBLICA que “ese reclamo no corre, porque es excesivo” y por tanto está previsto que en caso de persistir el conflicto, unos 15 abogados de otros ministerios serán cedidos bajo el régimen de pase en comisión para que se pueda cumplir en tiempo y forma con la negociación salarial.

    Cabe consignar que además de los 30 negociadores que están en conflicto, el ministerio cuenta con otros 12 funcionarios “de la vieja guardia” que sí están a la orden para empezar la última ronda de Consejos de Salarios de la actual administración.

    Sobre este tema, fuentes de la Agrupación de Negociadores Colectivos Agremiados (Aneca) dijeron a LA REPUBLICA que “en caso de que se produzca la llegada de abogados en régimen de pases en comisión, se presentará una denuncia contra el Ministerio de Trabajo ante la OIT, por rompehuelgas”.

     

    LOS AJUSTES PROYECTADOS

    Para el caso de un convenio a 24 meses se mantienen los ajustes salariales semestrales cuya fórmula será inflación proyectada + crecimiento de salario real de un 1% en cada ajuste y los correctivos de IPC se harán recién al finalizar el convenio. Mientras que para la segunda alternativa (convenio a 30 meses) tendrá un primer ajuste semestral y los dos siguientes serán anuales.

    La fórmula del primer ajuste, que es semestral, incluirá inflación proyectada + una recuperación salarial cuyo rango irá de 1% a 2,75% + un correctivo por IPC.

    El segundo, que sería anual, contendría inflación proyectada + una recuperación salarial de 2% a 5,5% y correctivo por IPC y el tercero, también anual, inflación proyectada + recuperación salarial entre 2% y 5,5% y el correctivo por IPC.

    En caso de que no haya acuerdo entre empresarios y trabajadores, el Poder Ejecutivo planteó que automáticamente se implementará la primera alternativa, es decir un convenio a 24 meses. No obstante, hizo la salvedad de que solamente para este caso la recuperación salarial podrá ser mayor al 2% anual.

     

    DOMESTICAS: MINIMO $ 8.500

    Las empleadas domésticas negociarán en el grupo número 21 y para esta instancia la secretaria de organización del sindicato de Empleadas Domésticas, Cristina Otero, informó a LA REPUBLICA que “a la ronda de negociación colectiva se llevará la misma propuesta del PIT-CNT, es decir que se reclamará un salario mínimo de 8.500 pesos”.

    Cabe recordar que el decreto vigente fija una salario mínimo de 3.550 pesos por 44 horas semanales, aunque el sindicato sostiene que “en el interior del país es muy difícil que se cumpla el acuerdo e, incluso, algunas compañeras ganan 10 pesos la hora, lo que significa un abuso del patrón”, subrayó Otero. Además de la cuestión salarial, la presidenta del sindicato de trabajadoras domésticas señaló que “hay otros dos puntos fundamentales en cuanto a reclamos: el primero está referido a la necesidad de que se mejoren las relaciones laborales en cada uno de los hogares donde se trabaja y el segundo tiene que ver con un planteo para que la fecha en que se instale el ámbito tripartito sea declarado como el Día de la Empleada Doméstica, por su carácter histórico”.

    Otero dijo que “más allá del salario, para las trabajadoras domésticas quizás lo más importante de lograr, en la próxima ronda de negociación colectiva, es que se cumplan los acuerdos alcanzados y que se respeten los derechos de las empleadas, que en la mayoría de los casos tienen una gran responsabilidad al cuidar de un hogar que no es el suyo”, señaló. “Queremos que los patrones aporten por lo que ganamos y no por el mínimo, y también queremos que los reclamos de un trabajador no se conviertan en un eventual despido”, sentenció la presidenta del sindicato.

    Pese a que se anuncia que habrá negociación tripartita en este sector, todavía resta que la Liga de Amas de Casa resuelva sobre la convocatoria que le extendió el Ministerio de Trabajo para que represente a la patronal en esa instancia.

    “La definición de la
    Liga de Amas de Casa se sabrá tras la asamblea extraordinaria que se realizará el viernes que viene”, dijo a LA REPUBLICA, la presidenta de la asociación, Mabel Lorenzo. Sin embargo adelantó: “En principio la propuesta del Poder Ejecutivo nos pareció muy interesante, más bien un desafío, y pensamos que no hay otra posibilidad de interlocutor válido que no sea la Liga de Amas de Casa, pero eso en definitiva lo resolverá la asamblea de asociados”, indicó.

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