La mejor escuela del mundo según lo determinó Unesco
Ayer no hubo respiro. Ni en el clima ni en la intesidad y extensión de la agenda. Sol a pleno, mucha humedad, y mucho despliegue. A las 9.00 de la mañana la comitiva ya había llegado a la Escuela José Gervasio Artigas. Los cubanos son generosos en su afecto. Se habían preparado seguramente durante unos cuantos días para dar el mejor recibimiento posible. En Cuba no hay lujos, pero sí se nota la prolijidad, el esmero, el compromiso con las cosas que son de todos. Como los niños, «los pioneros» como ellos los llaman. Para ellos, lo mejor. Se nota desde la inversión de recursos hasta el tiempo y el cariño que les dedican.
Está todo pronto. Hay calma, sonrisas cómplices entre maestras y alumnos, seguros de que todo va a salir bien y que los invitados van a quedar encantados. Los cubanos son buenos anfitriones. No sólo se dedican al turismo por necersidad, les gusta ser anfitriones. Sienten orgullo en hacerlo bien. Y lo hacen bien. Pero sobre todo no ocultan que se esmeran en intentarlo.
Y así lo hacen estos niños, con naturalidad y gracia. Reciben a Vázquez cada uno contándole lo que han aprendido de Artigas y de Uruguay. Son «compradores» y lo consiguen.
Enseguida comienza el himno (lo tuvimos tres veces en la mañana) y luego una niña canta una canción a Artigas. Linda. A capela. Otra -con mucho histrionismo y fuerza- dice un poema. Luego viene una docena de preescolares vestidos como atletas y despliegan sus dotes de gimnasia artística y ahí sí nos derretimos todos.
Luego niñas de quinto año, ataviadas con los trajes de los distintos países de Latinoamerica, bailan y cantan una canción de unidad. Varios lagrimean. Nos han regalado una hermosura que nos ha hecho olvidar los madrugones y las trasnochadas a todos. Luego pasamos a un salón donde la directora expresa unas breves palabras, pero llenas de sincero gusto por recibirnos. Tienen la misma sencillez y generosidad de la gente del interior cuando ya no saben qué ofrecerte. Reparte regalos hechos por los propios niños.
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