Panamá, un punto de encuentro
El canal de Panamá es de las obras de ingeniería que más promovió el intercambio comercial uniendo los dos océanos y permitiendo el acercamiento de destinos de difícil conexión.
Fue en su momento, territorio extranjero y causa de dificultades para el pueblo panameño. Con su nacionalización, la administración pasó a manos de los panameños y con ellos su futuro y desarrollo.
Pero la cualidad de punto de unión o de contacto que significa esa ruta perforada en la tierra, pauta también la forma de pensar de los panameños.
El presidente de la República de Panamá, Martín Torrijos así lo expresó cuando fue consultado por la periodista Blanca Rodríguez, en la entrega inaugural de su programa Coyuntura que se emite por canal 10.
Torrijos hijo del general Omar Torrijos, el que firmó con Estados Unidos el traspaso del canal y que muriera en un accidente de avión en circunstancias poco claras- dijo que su partido forma «parte de la internacional socialista, y lo hemos sido desde hace mucho tiempo. Tenemos muy buena relación con todos los países, con todos los partidos de la internacional socialista y con gobiernos que no (lo) son».
Panamá «debe participar activamente en todos los mecanismos de integración política y económica. Hemos sido invitados como observadores, conversamos con los países andinos, tenemos gestiones importantes con Centro América, de alguna forma, ojalá pudiéramos ser parte de todos esos mecanismos de integración», indicó el mandatario panameño.
Panamá está experimentando un crecimiento económico explosivo, situado entre un 10 a un 11% anual. En ese contexto, fue planteado por el gobierno de Torrijos, la ampliación del canal. La forma fue encausada por una consulta electoral, la que concedió el aval para las obras, con un 78% de apoyo. Más del 20% de los recursos de Panamá tienen su origen en el canal.
Torrijos que asumió el gobierno en 2004, recibió un país con un fuerte déficit que logró vencer generando un superávit de 2,5% del PBI, lo que le permite la financiación de buena parte de la obra de ampliación del canal, pero también con apoyo y financiamiento exterior, explicó el presidente. De todas maneras, Panamá es un país de contrastes, ya que un 40% de la población viven en la pobreza, contrastando con edificios lujosos y la presencia de más de cien bancos de todo el mundo conformando una plaza financiera de importancia.
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