Llamadas al Director
Demoras en Médica Uruguaya
Señor Director:
El 2 de junio, después de una hora y cuarenta minutos, insistiendo e intentando comunicarme con Médica Uruguaya para pedir la urgencia para mi hijo, que me fue imposible, me tomé un taxi y me fui a la mutualista. Estando allí, con mi señora y mi hijo, esperando una larga cola en la emergencia de la sociedad, me dirijo al departamento técnico para expresar mi queja, por lo que dejo mi número de celular y mi nombre y me dirijo nuevamente a la emergencia. Cuando estoy en la emergencia llaman a mi celular para decirme que no me hiciera problema.
Teléfono: 3086…
El Director:
Estimado lector, comprendo que en tales circunstancias uno espera la mejor y más rápida atención. Publico su queja y la traslado a la mutualista aludida para la respuesta que considere oportuno enviar.
No me gusta trabajar para pagar el sueldo de los empleados públicos
Señor Director:
Soy un trabajador de la pesca. Cada marea tiene 12 días más o menos. En dos meses hay cuatro o cinco mareas. Una de esas mareas va directamente para el Estado. O sea que trabajo 12 días en el mar, con grados bajo cero, agachando el lomo, levantando pescado para que se lo den, no a la educación o a la salud, que estaría contento que se lo dieran, sino a los empleados públicos, que ganan pila de plata, trabajando de lunes a viernes, seis u ocho horas. Todos tienen auto, todos viven bien, y yo me tengo que deslomar, con cero grado, para darles a estos parásitos. Reitero, si fuera para la salud, ningún problema. En el Hospital Maciel, a las cinco de la mañana, la gente hace cola, de cuadra y media, con estas temperaturas tétricas que hay.
Teléfono: 9158…
El Director:
Estimado lector, todos los habitantes del país deben contribuir a solventar los gastos del Estado; ya sea a través de aportes, tributos, tasas o cualquier gravamen directo o indirecto. Con esos aportes, el Estado no sólo paga el sueldo de sus funcionarios sino que compra insumos, invierte en obra pública, mejora la infraestructura de los servicios que brinda (entre ellos la enseñanza y la salud públicas), etcétera, etcétera. De manera que no debe usted pensar que lo que usted aporta es para pagar a los «parásitos», término que no comparto pues, si bien es cierto que hay muchos parásitos en el aparato estatal, cada vez son menos los funcionarios que hacen sebo o que no sirven para nada. Por otra parte, se está procesando, por parte de la Oficina del Servicio Civil, una restructura a fondo y una redistribución más racional de los empleados. Sin contar que la Reforma del Estado, uno de cuyos principales impulsores es Enrique Rubio, se propone combatir todos los males de la Administración. Siga pescando tranquilo, nomás, y no se haga mala sangre por una situación que está cambiando.
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