Cunde el pánico en Canadá
«¡Cunde el pánico!», resumía recientemente el cotidano La Presse, describiendo el estado de ánimo de los consumidores, que planean abandonar la calefacción a fueloil.
En Canadá, la tentación de abandonar el fuel es grande, ya que la factura de calefacción cuenta en general por más de la mitad de los gastos de energía de los hogares, y en algunas regiones más frías incluso más.
Durante largo tiempo considerada como la fuente de calefacción más barata en Canadá, el fueloil para calefacción («mazout»), subió de precio cerca de 40% en un año.
El futuro del fueloil es más bien sombrío en momentos en que los economistas evocan la posibilidad de que el crudo alcance los 200 dólares el barril de aquí a cuatro años, contra cerca de 140 dólares actualmente.
En Canadá, la proporción de hogares que se calefaccionan a fueloil bajó de 60% en 1965 a 13% en 2005.
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