En 1975. Había sido donada por el dictador

Robaron en Paraguay placa de Bordaberry

La plaqueta recordatorio de la visita de Juan María Bordaberry en 1975, fue robada el miércoles del Museo de la Memoria de Paraguay, donde había sido donada por Primaria. La justicia paraguaya investiga pistas dejadas por los delincuentes.

El pasado jueves 22 de mayo fue retirada de una pared interior, una placa que permaneció colgada durante 33 años en la Escuela uruguaya «Solar de Artigas» de Asunción del Paraguay. La placa rezaba: «A la Escuela Solar de Artigas, el presidente de Uruguay, Juan María Bordaberry, 22 de mayo de 1975″. El Consejero de Primaria, el maestro Oscar Gómez fue quien impulsó la quita de este símbolo de una época oscura en la historia del Uruguay. La placa, posteriormente de ser quitada del centro escolar uruguayo, fue donada al Museo de la Memoria de Paraguay. «Fue donada en forma de reconocimiento y agradecimiento por el gesto del pueblo paraguayo, ya que en el año 1914, Paraguay donó la tierra donde vivió y murió nuestro Prócer José Gervasio Artigas» explicó Gómez. Pero el miércoles a las 15:00 horas, esta misma placa fue robada del interior de dicho Museo.

La directora del Museo que recuerda los hechos que marcaron la vida del país en una de las más sangrientas y duraderas dictaduras de América, María Estela Cáceres narró a La República como sucedió el robo. «De tarde entraron dos personas, eran dos jóvenes, de aspecto normal y con acento de aquí (Paraguay). Ellos dijeron que eran estudiantes universitarios» reseñó. Los datos que proporcionó la directora corresponden a las declaraciones que tanto ella como la policía paraguaya recogieron del guía del Museo a cargo en la hora del robo. Según el funcionario, «los dos visitantes recorrieron el museo con el guía hasta que en cierto momento desaparecieron del grupo que realizaba una recorrida». Cáceres narró que «de repente, cuando estaban en un punto alejado a la placa, que estaba en una vitrina de vidrio cerrada con llave, pidieron para ir al baño».

Luego, el guía percibió que la placa, y hasta la vitrina de vidrio donde se encontraba había desaparecido. Los dos desconocidos ya no estaban. «Lo curioso del caso es que uno de los dos sujetos, había visitado el museo una semana atrás, y le dijo a otro hombre que nunca más fue visto por el funcionario ‘esta es la placa del hijo del ingeniero’, tal como indicó el guía del centro a la policía de Asunción.

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