Vacío constitucional
La introducción del balotaje presidencial estableció varias paradojas políticas. Por quince días Uruguay tiene un presidente en funciones, un presidente y un vicepresidente electo y el presidente de la Asamblea General, que en este caso es el senador frenteamplista Reinaldo Gargano, perteneciente a un partido distinto al presidente en ejercicio y al electo.
¿Qué ocurre si se presenta un inconveniente y Sanguinetti debe abandonar la presidencia?, ¿quién lo sustituye?
Un sondeo realizado ayer por LA REPUBLICA permitió establecer dos tesis: la primera señala que en las elecciones se vota una fórmula presidencial, integrada por el Presidente y un vice, esa fórmula tiene un mandato de cinco años y cesa cuando asumen el presidente y el vice electos en los siguientes comicios. A esta tesis se afilia la mayoría de los legisladores y dirigentes foristas. Según ella, Hugo Férnandez Faingold sigue siendo vicepresidente y será él quien sustituya a Sanguinetti si se presenta alguna dificultad.
Esta tesis tiene una complicación, ya que la fórmula votada fue la que componían Julio María Sanguinetti y Hugo Batalla, al fallecer éste, Férnandez Faingold ocupó la vicepresidencia, cargo para el que no fue votado.
Otra tesis respaldada por constitucionalistas, entre ellos Horacio Cassinelli Muñoz, señala que debe aplicarse lo que será válido a partir del 1º de marzo, si hay algún inconveniente debe sustituir a Sanguinetti el senador más votado de la lista más votada del lema del presidente electo. En este caso la responsabilidad recaería en el senador José Luis Batlle de la Lista 15.
LA REPUBLICA consultó a legisladores y constitucionalistas y las opiniones disímiles demostraron que la respuesta a la pregunta no está nada clara. El senador y constitucionalista José Korzeniak fue claro: «Tenemos que reconocer que hay un vacío constitucional» y no se afilió a ninguna de las tesis que se formulan. El constitucionalista Horacio Cassinelli Muñoz opinó que debe aplicarse desde ya lo que es válido luego del 1º de marzo, debería asumir el senador más votado, de la lista más votada, del lema porque el que fue electo Jorge Batlle.
Cassinelli Muñoz: «El senador más votado del partido del Presidente»
Según explicó a LA REPUBLICA el reconocido constitucionalista doctor Cassinelli Muñoz, el artículo 155 de la Carta Magna prevé que en caso de «renuncia, incapacidad o muerte» del Presidente o Vicepresidente electos antes de tomar posesión de los cargos, desempeñarán los mismos respectivamente «el primer y segundo titular de la lista más votada a la Cámara de Senadores, del partido político por el cual fueron electos el Presidente y el Vicepresidente, siempre que reúnan las calidades exigidas en el artículo 151, no estuvieran impedidos por lo dispuesto por el artículo 152 y ejercieran el cargo de senador».
Desde la muerte del ex vicepresidente de la República, doctor Hugo Batalla, al quedar vacante el cargo de la presidencia, éste era ocupado por el senador Hugo Fernández Faingold, quien además se desempeñaba como titular de la Asamblea General.
A partir de que se nombraron los nuevos titulares de ambas Cámaras y de acuerdo a lo establecido en la normativa, quien hoy se desempeña como senador y reúne las condiciones previstas por la Constitución, es quien encabezó la Lista 15 en las elecciones de octubre, el recientemente designado senador, José Luis Batlle. Es así que si se produce la renuncia, incapacidad o muerte del actual mandatario o simplemente si debe viajar, será él quien ocupará temporariamente la Presidencia, según esta tesis.
Su mandato se extendería hasta el 1 de marzo, fecha en la que asume el cargo el doctor Jorge Batlle, mientras que Luis Hierro López ocupará el cargo de Vicepresidente de la República. A partir de entonces tanto la vacancia en la Presidencia como en la Vicepresidencia de la República, se regulará de acuerdo al artículo 94 de la Constitución que prevé que «desempeñará aquellas presidencias el primer titular de la lista más votada del lema más votado y, de repetirse las mismas circunstancias, el titular que le siga en la misma lista.
En tales casos se convocará a su suplente, quien se incorporará al Senado». A este artículo mediante ley interpretativa se le agregó que debía ser del mismo partido que el Presidente y el vice.
Korzeniak: «Las dos tesis son sustentables»
El senador y constitucionalista José Korzeniak señaló a LA REPUBLICA que no tiene una opinión definitiva sobre el tema, pero destacó que «las dos tesis son sustentables». Korzeniak señaló que la reforma constitucional «tiene varias desprolijidades y por lo tanto dejó varios vacíos».
«Por ejemplo en la Constitución no se dijo si en la segunda vuelta electoral alcanzaba con la mayoría simple para ser presidente y tuvimos que hacer una ley interpretativa. También se resolvió por una ley interpretativa el tema de quién asumiría la vicepresidencia si al presidente electo después de asumir le ocurre algún impedimento o viaja».
«Primero hay que reconocer que no está previsto claramente en la Constitución qué sucede en estos quince días de transición. En principio pienso que las dos tesis son sustentables, tanto la que señala que debe ocupar la presidencia el senador más votado de la lista más votada del mismo lema que el Presidente, como la que sostiene que se votó una fórmula de presidente y vice y ésta permanece vigente hasta que asuma la nueva fórmula el 1º de marzo».
Consultado sobre las responsabilidades que tendría el vicepresidente en estos quince días afirmó «solamente sustituir en caso de necesidad al Presidente» y agregó «en nuestra Constitución el vicepresidente no es un órgano, es un cargo. No es un órgano como la presidencia o los ministerios, porque no tiene potestades propias. El vicepresidente o es legislador cuando actúa en el Senado o sustituye al Presidente, en sí mismo no tiene ninguna potestad».
Indicó que «puede ser que luego se le dé desde el punto de vista político la tarea de ser un nexo entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo, pero eso es una decisión política que no tiene nada que ver con disposiciones constitucionales».
Korzeniak insistió en que la Reforma Constitucional «tiene varias desprolijidades, algunas se corrigieron por medio de una ley interpretativa otras no. Por ejemplo se introdujo una ley que atiende las particularidades de un presidente electo por balotaje. La Constitución establecía que en caso de que ocurriera algo con el presidente o con el vice, ocupaba la responsabilidad el primer senador, de la lista más votada, del lema más votado.
Hubo que introducirle una modificación que señala que es el primer senador de la lista más votada del mismo lema por el que fue electo el presidente, si no se hubiera hecho está modificación podría terminar siendo presidente un senador de otro partido».
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