La cooperativa de Punta del Diablo, un emprendimiento impulsado por militares y privados al que se opuso Sena
Hugo Luján Amaral – (Rocha) y Redacción
El general Alvarez en ese mismo año había asumido la jefatura de la División de Ejército Nº 4, en sustitución del general Julio César Vadora.
De la poderosa e influyente División de Ejército Nº 4 salieron dos de los comandantes en Jefe del Ejército con mayor ascendencia durante la dictadura: Vadora y el propio Alvarez.
La División tiene asiento en Minas y extiende su jurisdicción en cinco departamentos: Lavalleja, Treinta y Tres, Cerro Largo, Maldonado y Rocha.
En este último departamento está radicado el Batallón de Infantería Nº 12.
Según los testimonios, el general Alvarez fue el promotor de la conformación de la cooperativa de pescadores a la que brindó decidido respaldo político y financiero, y en comunión con empresarios privados interesados en el proyecto.
Este hecho es aceptado por el propio general Alvarez (ver nota aparte).
Alvarez consiguió fondos para comprar barcas y mejorar las que los pescadores tenían, adquirir un camión frigorífico y hasta la habilitación de una cámara frigorífica.
Según los datos aportados Sena se opuso a integrar esa cooperativa y expresó públicamente sus discrepancias.
También según el Serpaj, el pescador y albañil, se había convertido en un referente de la zona por sus características personales. «Sarco (sobrenombre de Sena), se opuso a integrarla pues quería seguir trabajando a su manera, según testimonian sus compañeros de la pesca», se lee en dicho informe.
En diciembre de 1974 desapareció, sus familiares lo buscaron en todas las dependencias militares de la zona, incluyendo la sede de la División de Ejército Nº 4, en Minas.
En todos lados les negaron información y deslindaron responsabilidades.
Hasta hace pocos días en que la investigación de Serpaj logró determinar que los restos enterrados como NN en el cementerio de Castillos eran los de Sena, su familia nunca pudo confirmar nada. De acuerdo a la investigación que realizó el Serpaj el cuerpo de Sena, que durante la dictadura se quiso hacer pasar como el de un marinero de origen asiático, tenía los huesos rotos, incluso los de la pelvis.
En opinión del antropólogo Horacio Solla, este último dato supone un fuerte indicio de que el cadáver fue arrojado desde una gran altura, por ejemplo desde un avión o un helicóptero.
SERPAJ investigará el resto de los cuerpos
El Servicio de Paz y Justicia tiene planteado el objetivo de seguir la investigación que pueda determinar la identidad de los otros cuerpos aparecidos en la costa rochense en similares características en que apareció el cadáver de Lauro Olivar Sena Rodríguez.
Como se recordará, en esa época, al igual que el cuerpo de La Esmeralda, aparecieron otros a lo largo de la costa rochense como así tambien en la costa de Colonia, en su gran mayoría sepultados en el cementerio de Rocha.
Durante años se manejó en Rocha que la colocación de los restos en una fosa común agotaba las posibilidades de investigación, ya que los mismos no estaban debidamente identificados.
Este hecho pudo confirmarse también mediante la solicitud de sendos pedidos de informes formulados en la anterior legislatura por parte de los ediles Bonilla y Rodríguez, quienes deseaban se aportaran por parte del municipio los elementos a su alcance para permitir continuar con la investigación señalada.
La respuesta a los pedidos de informes no arrojó nuevos elementos, ya que se les respondió que luego del tiempo estipulado por la Intendencia para que alguien respondiera por los cuerpos que estaban sepultados en el nicho de la Intendencia, se procedió a la reducción y tampoco allí se registró la comparecencia de familiares por lo que fueron depositados –sin identificación alguna– en la fosa común del cementerio de Rocha.
Pero ahora, esta situación tendría un giro importante en la búsqueda de la identidad de esos cuerpos aparecidos en playas rochenses, ya que el Serpaj adelantó que está entre sus propósitos seguir la investigación en Rocha, y su coordinador Raúl Martínez confirmó a LA REPUBLICA que mediante las nuevas técnicas (iguales a las que se aplicaron sobre los restos de Sena Rodríguez) se puede determinar la identidad.
«Está planteado seguir investigando en el cementerio de Rocha», afirmó Martínez, indicando que el inicio de las tareas así como el tiempo que demanden las mismas dependerá de varios factores, entre los cuales puede contarse la cantidad de cráneos existentes, lo cual tiene una incidencia directa sobre los costos del estudio.
El denominado «estudio antropométrico» practicado sobre el cráneo de Lauro Olivar Sena Rodríguez no es una práctica científica común, a la prueba está que sería el equipo que trabajó en la identificación de Sena sería el único en condiciones de realizar un trabajo de esta naturaleza en nuestro país.
No hay una tarifa que defina el costo del estudio –explicó Martínez–, señalando que el mismo depende de la cantidad y el grado de las comparaciones que deban realizarse en cada uno de los casos.
Según el coordinador de Serpaj, ahora se puede afirmar que el hecho de que los restos de los NN sepultados en el cementerio local, luego de las reducciones, hayan sido pasados a fosa común no resulta –como se pensaba– un impedimento para acercarse a la identidad de esas personas.
Señaló Martínez además que no solamente se cotejan los datos extraídos del estudio con la lista de desaparecidos, sino que se siguen varios padrones de búsqueda como para determinar la identidad de una persona aunque no figure en la nómina mencionada.
Este último dato resulta altamente significativo a entender de varios actores locales y nacionales que han seguido o tuvieron algún grado de participación en algunas de las investigaciones, ya que -señalan- que lo sucedido con Lauro Olivar Sena Rodríguez arroja luz sobre una serie de interrogantes planteadas sobre el destino de muchos uruguayos, además referidas a las prácticas de la dictadura militar que determinan que no sólo el móvil político constituía una razón para que alguien fuera considerado un «enemigo» del régimen.
Tomando como referencia el caso Sena, una pregunta se ha instalado en la comunidad referida a la cantidad de uruguayos cuyo paradero se desconoce, desaparecidos durante la dictadura militar y no están incluidos en las listas de detenidos desaparecidos porque el móvil de su desaparición no estaba inicialmente vinculado con aspectos políticos.
Junta Departamental
Si bien el tema fue tratado en la Junta Departamental por dos ediles en el anterior período de gobierno, las actuales circunstancias con significativas variantes ha hecho que exista un creciente interés en plantear en el seno del legislativo comunal este mismo tema, sumado a la buena disposición manifestada en la actual administración municipal para proporcionar las herramientas que permitan la investigación.
La disposición del municipio de entregar los restos de Sena Rodríguez al momento de ser trasladados a Montevideo, fue un hecho resaltado por allegados al Serpaj.
En diálogo con LA REPUBLICA el intendente de Rocha, Irineu Riet Correa, señaló que «colaboraremos en todo lo que podamos con la investigación de Serpaj, como ya lo hemos hecho en el caso de Sena. Sabemos que ahora habrá más dificultades, pero haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar».
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