Medidas. El gobierno no descarta adoptar un "apagón compulsivo" como medida extrema

Nuevas medidas de restricción por grave situación energética

La perspectiva es negativa. No se aguardan lluvias hasta dentro de 15 días, y los caudales del río Negro están al 25% de su capacidad.

Varios factores confluyen para que este invierno tome a Uruguay con una complejidad energética. La uniformidad de la matriz energética, dependiente de la energía hidráulica y de los derivados del petróleo, sumado a un aumento ostensible del consumo de la población, que pasó de un crecimiento anual de 3% al 6%, y una extendida temporada de ausencia de lluvia, conspira para poner eventualmente en riesgo lo que es el suministro. La grave sequía es la cuarta más grave que afecta al país en los últimos cien años. El director Nacional de Energía, Ramón Méndez, aclaró que la situación al día de hoy no es crítica, pero reconoció que es sumamente preocupante. Uruguay tiene un déficit de 200 mega watts de energía, más allá de las medidas que en los últimos tres años se vino aplicando. Incluso, nuestros países vecinos, que años atrás colaboraban con el suministro de energía eléctrica y gas, ya no lo hacen, porque también están complicados para cumplir con la demanda interna. «Todos estos elementos se juntan, y dan un cóctel explosivo, que es en el que estamos ahora», enfatizó Méndez. El 2008 es uno de los años más complicados en la última década, sólo un poco mejor al 2004, cuando se estuvo a un tris de los cortes compulsivos. Para generar energía, se debe recurrir permanentemente a las máquinas térmicas que funcionan con los derivados del petróleo, lo que insume un gasto de US$ 3 millones diarios. La represa de Rincón del Bonete prácticamente no está generando energía, y Salto Grande, por el momento, tampoco, bajando ostensiblemente la producción. La primera acción adoptada por el gobierno, fue que el propio Estado debía de dar el ejemplo, «autoimponiéndose el ahorro forzado de electricidad». Recordó que todos los organismos del Estado, firmaron un acuerdo de comprometerse a reducir por lo menos un 5% de energía, respecto del promedio de años anteriores. Todas las dependencias estatales la firmaron, excepto el Poder Judicial, que se negó al planteo. Pero como la situación se fue agravando, no es suficiente con esta medida, en la cual no hay previsiones de lluvias para los próximos 15 días. Además, «las reservas del lago de la represa de Río Negro, se encuentra al 25% de su capacidad total. El río está prácticamente cortado. Por su parte, Salto Grande también está con un panorama complicado, con una importante baja en el caudal.

Por lo cual, las autoridades entendieron que debían pasar a la segunda fase, que consiste en obligar a los particulares a que no iluminen las fachadas, ni se prendan carteles luminosos. El director aclaró que la restricción no afectará la iluminación para aspectos de seguridad, pero sí restringir, con carácter comercial y decorativo. Además se va a reforzar la prohibición de espectáculos nocturnos al aire libre. Este paquete de medidas será llevado a consideración del Consejo de Ministros del próximo lunes para ser aprobado. La intención de la secretaría de Energía es aplicar esta medida, hasta tanto sea necesaria.

Méndez resaltó que el gobierno pretende adoptar todo tipo de alternativa a fin de evitar los apagones, «que todavía estamos lejos de eso». Si continúan las complicaciones energéticas, el Ministerio de Energía está previendo otras fases, previas a la última medida, que sería a la del apagón compulsivo.

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