Plazo vencido para extradición: la SCJ también investigará
La decisión del Tribunal de Apelaciones de Salerno de conceder la libertad al capitán de navío (r) Jorge Tróccoli, a raíz de que el pedido de extradición en su contra no arribó en el plazo legal establecido, generó amplia repercusión en Italia y Uruguay.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Jorge Ruibal Pino, decidió interiorizarse de la «demora» que se produjo «en la Corte o en la Cancillería» para enviar el pedido de extradición hacia el país peninsular, al tiempo que no descartó que se efectué una «investigación administrativa».
«No conozco el trámite que se le dio, pero me enteré por la prensa que había ocurrido una demora (por lo que) presumo que se va a realizar una investigación administrativa, pero naturalmente eso va a depender de la resolución de todos los ministros», dijo Ruibal a Subrayado.
La SCJ demoró 30 días en traducir las 600 páginas que corresponden a la solicitud de extradición que libró el juez penal de 19º Turno, Luis Charles, contra el ex marino. Sin embargo, al entender de Ruibal, ese trámite «no debería demorar más de una semana, porque no tiene razón para demorar más».
El vencimiento del plazo implicó que la Corte de Apelación de Salerno resolviera el 24 de abril «la puesta en libertad inmediata, sin custodia por otra causa de Jorge Tróccoli», en relación a lo que dispone el artículo 7 del tratado binacional Uruguay-Italia, vigente desde 1879.
La embajada uruguaya en Roma entregó el pedido del juez Charles el 31 de marzo, ocho días después de vencer el plazo legal, por lo que de acuerdo al artículo 6 del tratado binacional, Tróccoli quedó en libertad «y no podrá ser detenido por la misma causa».
El expediente llegó a la sede diplomática en Roma, vía DHL, el viernes 21 de marzo y «tendría que haber llegado el 23 de marzo de 2008 (domingo), día en que se cumplían los tres meses desde la detención de Tróccoli», indicaron fuentes del caso a LA REPUBLICA.
El embajador Abín solicitó en las últimas horas una entrevista a las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores italiano para analizar la libertad de Tróccoli, pero aseguró que la embajada aún no fue notificada «oficialmente» de la decisión de excarcelar al ex marino.
El expediente «no estaba incompleto, tenía más de 1.300 páginas con la traducción y fue controlado dos veces, hoja por hoja, por los funcionarios de la Embajada» y «en el segundo control participé personalmente», aseguró el embajador.
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