Giro inesperado: Ministerio del Interior desalojó Vanni y quedó con la custodia
Al cierre de esta edición, la planta permanecía bajo custodia policial, impidiendo que los representantes del empresario tomaran posesión de la misma.
La doctora Sara Colman, patrocinante de Vanni, adelantó el inicio de acciones penales.
Este último episodio, se sumó al desalojo pacífico por parte del Ministerio del Interior de los trabajadores que ocupaban a la ex Impresos Vanni ocurrido en la tarde de ayer. A esa altura, la llave del inmueble había quedado en poder de la empresa, pese a que en primera instancia la Justicia Civil había resuelto que el depositario sería el BROU. El trámite se cumplió en el marco de una gran tensión y fuertes recriminaciones entre trabajadores de la planta.
Una hora y media después del plazo establecido por el Ministerio del Interior, a raíz de la dilatoria que provocó los cuatro recursos de amparo que presentaron ante la Justicia los ocupantes legales de la planta, se produjo el desalojo del predio.
Sobre las 16.30 horas y en forma pacífica los trabajadores que ocupaban la planta accedieron a retirarse. En principio las autoridades policiales retiraron a las cuatro personas que, liderados por el dirigente sindical Gerardo Sosa, habían ingresado abruptamente a la fábrica el pasado lunes de madrugada y que estaban enfrentados con los ocupantes «legales».
La Policía resolvió ingresar con un móvil hasta el interior de la fábrica para allí subir a estas cuatro personas y sacarlas rápidamente, a los efectos de evitar cualquier contacto con los demás ocupantes. No obstante, en el momento en que se retiraba el móvil hubo insultos («traidores», etc) y una lluvia de agua y huevos cayó sobre el vehículo, aunque el tema no pasó a mayores.
Por último, las autoridades policiales procedieron a retirar a los demás ocupantes tras permitirles llevarse sus pertenencias.
Al momento de retirarse, el dirigente del Sindicato de Artes Gráficas, Juan Carlos Venturini, expresó su malestar con la resolución de los ministerios de Trabajo y de Industria, de solicitar el desalojo. «Estamos en contra de irnos porque los únicos que pueden garantizar que Vanni no se lleve las máquinas somos nosotros».
Acto seguido, el dirigente sindical agregó que «Vanni se quiere llevar las máquinas porque no tiene ninguna intención de poner un solo peso en la fábrica».
En este contexto, Venturini expresó su malestar porque en el momento del desalojo no había nadie del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT.
Por su parte desde el Sindicato de Artes Gráficas (SAG) se señaló que «ahora lo más importante es que se ejecute rápidamente la planta para ver si es posible implementar un proyecto para recuperar la empresa», dijo a LA REPUBLICA el secretario general del gremio, José Coronel.
Al cierre de esta edición, la compleja historia sumó otro capítulo imprevisto: un nuevo desalojo.
La abogada Colman aseguró que el jefe de Policía y el comisario de la Seccional 23ª se apersonaron en la planta e intimaron a los presentes a abandonar el lugar. La salida de los representantes del empresario se produjo sin inconvenientes.
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