
El ex sacerdote -conocido como “el obispo de los pobres”- encabeza la alianza de una veintena de partidos, movimientos políticos y sociales de izquierda que el pasado domingo conquistó la presidencia de Paraguay con el 41% de los votos.
“Tengo una sintonía absoluta con mi querido amigo el presidente Tabaré, con el que compartimos la misma idea de fortalecer la unidad continental y, especialmente, la integración regional”, declaró anoche Lugo a LA REPUBLICA.
“Existe una gran coincidencia entre la Alianza Patriótica (el conglomerado político que encabeza Lugo) y el Frente Amplio, salvado las distancias, porque el Frente Amplio lleva 30 años de construcción y nuestra Alianza sólo ocho meses desde que firmamos el acuerdo político. ¡Qué osadía la nuestra de aspirar y conquistar el poder con sólo ocho meses de vida!”, afirmó el presidente electo de Paraguay.
“Nuestra gran inspiración en todo este proceso fue, precisamente, la experiencia uruguaya, la experiencia del Frente Amplio”, enfatizó.
Lugo, que a fines de mayo cumplirá 57 años de edad, nació en el seno de una familia humilde en un pequeño poblado situado a 400 kilómetros al sur de Asunción, siendo el menor de cinco hermanos varones y una mujer. Ordenado sacerdote en agosto de 1977, tras siete años de noviciado en los Misioneros del Verbo Divino, fue nominado por el Vaticano obispo emérito en la diócesis homónima del departamento más pobre de Paraguay.
“Fue una gran alegría recibir anoche (por el domingo) la llamada telefónica del presidente Tabaré, que me trasmitió su solidaridad y los mejores deseos para fortalecer la amistad y las relaciones entre nuestros dos pueblos. Tenemos mucho por delante para trabajar juntos”, expresó a este diario el carismático líder político que hoy representa los sueños irredentos de la nación guaraní, en especial sus multitudes más humildes y marginadas de un progreso que nunca les favoreció.
El padre de Fernando Lugo conoció la cárcel y su familia el exilio por ser opositora a la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-89).
Sobre las primeras acciones que emprenderá al asumir el cargo, Lugo revela que piensa “recorrer tres veces todo el país, para elaborar con los ciudadanos un plan de emergencia que implique la toma de medidas urgentes para aliviar el hambre, la desprotección en salud y la desocupación, en particular entre los grupos indígenas, que están castigados por la miseria profunda”.
“Queremos también subrayar nuestro agradecimiento a los 300 jóvenes uruguayos del grupo Claridad, que nos acompañaron en el tramo final de la campaña y el día de las elecciones, por su ejemplo de sacrificio y de solidaridad”, culminó expresando anoche a LA REPUBLICA el hombre que hizo posible el fin del poder absoluto del Partido Colorado en el trono presidencial, que se extendió por más de seis décadas.
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