
El empresario Luis Vanni se hizo presente en el lugar durante toda la mañana de ayer junto a otros funcionarios de la empresa cercanos a él. Alrededor de las once de la mañana, uno de sus allegados se acercó a la reja de la planta para acercar una bolsa con alimentos, pizzas y Coca Cola. Los trabajadores que estaban afuera no dejaron que ingresara, y fue la policía la que entró el paquete.
Ese hecho fue señalado por los trabajadores como “la prueba de un vínculo evidente entre la patronal y los que estaban adentro”. En la entrevista que Vanni concedió a los medios apostados allí, reconoce haber comprado la comida y dejó entrever que tuvo contacto con las personas que arremetieron de forma violenta en la madrugada. Sus declaraciones fueron contradictorias y confusas y por último dijo que estaba “sedado”.
Desde el sillón de su auto le pidió al gobierno y al Ministerio de Trabajo en particular que lo ayude a “recomponer la unión obrero-patronal sin resentimientos”. No obstante afirmó que “la empresa es viable, a treinta meses de la ocupación si ningún proveedor pidió la quiebra y yo no me amparé en un concordato y me expuse a la Justicia penal es una señal”. El siguiente es parte del diálogo que el empresario mantuvo con los medios frente a la empresa.
-¿Usted envió a esa gente para que hiciera la ocupación?
-No, no.
-¿Quién mandó la comida para los que están adentro?
-Fui yo a buscarla.
-Les mandó comida a los que están adentro, ¿por qué no les mandó a los otros, a los que están afuera?
-No tengo dinero para eso.
-¿Usted apoya a los que están adentro, ahora?
-Por supuesto.
-¿Y apoya que hayan ingresado con armas?
-No tengo conocimiento de que hayan habido hechos violentos, ni que tengan armas.
-¿Cómo se enteró?
-Me llamó mi abogado, Carlos Curbelo Tammaro, a las tres y pico de la mañana y me dijo: “Bueno, Vanni, entraron a la empresa y usted como propietario, vaya.
-¿Está situación lo favorece de alguna manera?
-No, no le favorece a nadie. Acá lo que favorece es ponernos a trabajar cuanto antes, sin resentimientos. Es muy triste esto. Nos tocó vivir esto y hay que transitarlo, yo tengo que defender mi trabajo de toda una vida, soy un padre de cuatro hijos; yo no me fui del país. Se ha hablado de grandes deudas de Vanni, a treinta meses de la ocupación, nadie pidió la quiebra de la empresa. Eso es muy importante y habla bien de un empresario.
-Pero, los trabajadores dicen que usted adeuda mucho dinero al Banco República.
-Un millón quinientos ochenta mil pesos y estaba financiado a ocho años.
-Se habla de un remate de la empresa
-Ya está el remate pero todavía no la han rematado.
-¿Qué piensa hacer?
-Abrirla y con todos.
-¿Piensa tomar a los trabajadores que hasta hoy estaban ocupando?
-Sí, a todos y sin resentimientos.
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