Congreso. La CAP-L confirmó su alejamiento del MPP en un Congreso marcado por la unidad frenteamplista

"No queremos robarle votos a nadie, construimos un portón de entrada"

Con la presencia de dirigentes de varios sectores frenteamplistas se efectuó ayer, en el club Valle Miñor, el cierre del Congreso María del Pilar Carracedo de la CAP-L, evento que había comenzado en agosto del año pasado.

Entre los dirigentes que acudieron al cierre se destacó la presencia de los integrantes de las máximas jerarquías del equipo económico: el ministro Danilo Astori, el subsecretario Mario Bergara y el jefe de Macroeconomía, Fernando Lorenzo; también llegaron hasta el Congreso los subsecretarios Miguel Fernández Galeano (Salud Pública), Liliam Kechichián (Turismo) y Felipe Michelini (Nuevo Espacio), además de los legisladores Alberto Couriel (Espacio 609), Daniela Payssé (Asamblea Uruguay), Jorge Patrone (Asamblea Uruguay), Alfredo Asti (Asamblea Uruguay), Juan Andrés Roballo (Alianza Progresista), Víctor Semproni (Claveles Rojos), el director de la Dinara, Daniel Montiel, y el titular del IMPO, Alvaro Pérez, entre otros.

El cierre del Congreso comenzó en la jornada del sábado, cuando unos doscientos dirigentes trabajaron en talleres. Ayer se llevó a cabo finalmente la sesión Plenaria, en donde se abarcaron diversos temas, entre los que se destacó la prevista decisión de abandonar el MPP y pedir el ingreso formal al Espacio 609.

 

«Cinco espaldas»

La clausura del Congreso estuvo a cargo del líder de la CAP-L, el senador Eleuterio Fernández Huidobro, quien comenzó su oratoria recordando la situación regional, en el día en el que se conmemoraba el sexto aniversario del fallido golpe de Estado en Venezuela contra el presidente Chávez, a una semana de las elecciones en Paraguay y la situación complicada de Bolivia, donde cuatro departamentos del país del altiplano realizarán un referéndum para lograr la autonomía.

«Muy poco de esto se habla en la gran prensa; el problema es quién mató a Lady Di o si se apagó la llama olímpica y qué consecuencias jurídicas tiene. Hay varios abogados uruguayos estudiando ese vericueto», ironizó.

Fernández Huidobro convocó a su vez al acto de homenaje que organiza el MLN-T al histórico líder tupamaro Raúl Sendic, el 25 de abril.

El senador afirmó que «los desvelos de los frenteamplistas son demostrarle al Uruguay y al mundo que Uruguay también existe y nosotros somos gente en obra, con la zanja abierta, el pedregullo en la calle, para construir un país en serio».

El legislador explicó que en Uruguay «ha habido un ser de cinco espaldas»: el mar, el subsuelo, la tierra, la industria y la gente. Primero le dimos la espalda al mar, que incluye los ríos, lagos y la Antártida; luego al subsuelo, donde no sabemos qué hay ni nos interesa; posteriormente a la tierra, el interior, el campo. «Néber Araújo le dijo al Pepe (José Mujica) si él era uno de los giles que seguía creyendo en las vaquitas. Hubo que decirle que era un nabo para que se diera cuenta del disparate gigantesco que estaba cometiendo», explicó. «La cuarta espalda se la dimos a la industria», al Uruguay que produce con las manos, la clase obrera. Finalmente la quinta espalda fue a la población, con «un gran exilio de gente que no se fue del país, de gente que marginaron, excluyeron, empujaron al submundo de una subhumanidad», además de «todos aquellos que están desparramados por el mundo y también fueron olvidados».

 

Burocracia

Fernández Huidobro también se refirió a la burocracia que padece el país. El otro día un periodista de una localidad del Interior me preguntó cómo podía explicarle que Ancel llega con una promoción de McDonald’s y allí no había McDonald’s. Además «los sms que se mandan al celular de los canarios dicen ‘podés ir a ver el Holliday on Ice'». El que hizo estas campañas es «un montevideano como yo, que hiede asfalto». Estos son ejemplos también de burocracia.

«Si no nos sacamos esa plaga universal vamos a tener enormes dificultades para construir Uruguay», además «no es sólo pública, también es privada» y ataca al fútbol, a las grandes mutualistas y otros fenómenos.

«Dios no lo quiera, pero si a este país viene la infantería de marina de EEUU, con los uniformes rarísimos que tienen y las miras infrarrojas, a desembarcar en el puerto del Buceo, les tiramos un seleccionado de veinte burócratas uruguayos y los vuelven locos a trámites y coimas, y se tienen que dar vuelta para los EEUU», dijo el senador.

La burocracia «no tiene color político, por casa también» está. «Hay compañeros que tienen la idea de que cuando tomemos el poder declaramos a Uruguay una gigantesca oficina pública y todos pasamos a ser de COFE y la ONU nos marca la tarjeta de mañana y de tarde, y nos paga el sueldo, hasta el día que se les acabe la guita a los burgueses, a los que ya fusilamos y expropiamos, después alguien arreglará», sostuvo.

«Es la hermosa idea de vivir sin trabajar, soñar con el día que no haya nada para hacer, incluso cuando vas a mear que alguien ya haya meado por vos», afirmó.

Al cierre de su oratoria el líder de la CAP-L se refirió a la escisión del MPP: «Este paso que hemos dado es la construcción de un portón de entrada, que no quiere robarle votos ni militantes a ninguna fuerza política, quiere ser una avenida de ingreso, quiere ser una bienvenida, un hospedaje, un llamado al pueblo que quiere venir para que venga a esta gran columna».

 

«Fractura permanente»

El senador José Mujica fue el encargado de cerrar el Congreso de la CAP-L. «Hace muchas décadas que andamos con un alma enferma, libertaria, percibiendo el sueño de cambiar un poco la realidad que nos toca vivir», comenzó diciendo.

«Nuestra disciplina es una fractura permanente, nuestra inconformidad es permanente y permanente el compromiso. No somos militantes por un momento o por conseguir un puesto, una changuita, nos nombre la prensa o ser candidatos de esto o aquello, no se pasan tantos años en cana para esas cosas», subrayó Mujica.

«Nuestra historia de los últimos 20 años es por la lucha por una apertura, por sacar la cabeza y empujar a la izquierda a una abertura, por tratar de entender historia nacional, es el esfuerzo por no despreciar al pueblo blanco y colorado, el esfuerzo por decirle a la izquierda que nuestra más peligrosa enfermedad es el sectarismo y la lucha contra el internismo», afirmó.

«Estamos intentando construir algo que necesita tiempo y mucha dedicación», señaló Mujica, que destacó que si el Frente Amplio ha sido «abierto al pueblo blanco y colorado, más tenemos que ser abiertos para los compañeros de la izquierda».

«El Frente es un cuadro grande y tiene que darse cuenta de que tiene que jugar en una cancha grande, que nos compromete con el país, no con el sonsonete de nuestro rosario», explicó.

«Tenemos que ir a una batalla electoral nuevamente, pero el gobierno que venga no tiene que ser la reproducción del que tenemos. Este fue un gobierno cuya prioridad fue suturar las heridas sociales, se pusieron los fundamentos y no había muchos más recursos y tiempo», sostuvo el ex ministro.

Mujica llamó a «pelear por otro país, que no puede seguir siendo gris, el de la queja, el que no se compromete, el que todo está mal, el de la contra, tiene que ser un país que se faje, que enfrente a la realidad y las dificultades, que cambie, que le dé el coraje».

Por lo que «ojalá que se generen cuarenta herramientas políticas, con una condición y un límite: lo fundamental es para qué se usan», que debe ser «el compromiso con nuestra gente», porque «no se construye nada mirándose el ombligo y mirando para adentro, se construye mirando hacia afuera, levantando las banderas, siendo parte de ese compromiso y transformando el discurso en nuestra forma de vivir y compromiso real».

«No hay un hombre nuevo al final de la peripecia constructora de la raíz, el hombre nuevo está sentado junto con el viejo y lo mejor del hombre viejo es tener palabra, ser derecho, llamarle a las cosas como son, no abusar del poder, no creer porque se sabe algo que
se sabe todo, luchar para que los que vengan sean mejores que nosotros», explicó Mujica.

El líder del MPP expresó su «tremendo respeto» a los adversarios. «Cada ser humano es el solcito del sistema planetario, ese pueblo que queda por ganar a veces son planetitas que giran alrededor de un sol, si nos enganchamos por pegarle a un solcito nos divorciamos del planeta que tenemos que ganar», advirtió. «No hay que aprender de las domas que matan a palos a los matungos, hay que aprender de los indios que los amansaban con caricias y paciencia, sistemáticamente, porque hay que ganar mucho pueblo todavía», agregó.

Mujica llamó finalmente a trabajar para conseguir votos en el pueblo blanco y colorado, además del resto de los sectores no identificados con la izquierda, pero «solos, sin la colmena, no incidimos y la colmena nos precisa».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje