Comisión evaluará situación de uruguayos no residentes

Los cinco mil pasaportes entregados en la primera mitad de este año contra los 7.500 de todo el año pasado, llevaron a que la bancada del Encuentro Progresista, con el apoyo del Nuevo Espacio presentara un proyecto de ley tendiente a amparar a los uruguayos que dejan el país en forma temporal o permanente. La iniciativa también contempla a aquellos que decidan retornar y afincarse nuevamente en la República.

El consulado de Italia concedió entre enero y junio de este año 60 visas a uruguayos –la misma cantidad que durante todo 1999– para irse del Uruguay y estudiar o trabajar en la península. España recibió en los primeros seis meses de este año 2000, 256 solicitudes contra 357 otorgadas en todo el año pasado. «Estos miles de uruguayos sumados a los cientos de miles que ya se encontraban residiendo en el exterior necesitan del amparo del Estado uruguayo», entienden los diputados proponentes.

Hace diez años, la bancada del Frente Amplio, a través del ex diputado Gonzalo Carámbula, presentó un proyecto de ley creando el llamado «instituto nacional de migración». Lo propio había hecho la bancada del Nuevo Espacio con un proyecto que establece derechos civiles y políticos a los uruguayos residentes en el extranjero, proyecto que en lo básico es tomado por una iniciativa del diputado Felipe Michelini en junio de este año y que actualmente está en la Comisión de Constitución y Códigos de la cámara baja.

«Nuestra voluntad es aportar a la creación de un instrumento de análisis y resolución adecuado a la situación de la migración en el Uruguay, así como crear un organismo que defina políticas migratorias y mantenga una fluida comunicación con los interesados del interior y del exterior del país», sostuvo el diputado encuentrista Víctor Rossi, propulsor del proyecto.

El proyecto

Consta de 24 artículos, varios apéndices y tres capítulos: define los derechos y concede el apoyo del Estado a los uruguayos residentes en otro país, motiva la posibilidad de que los compatriotas que alcancen cierto éxito en otras latitudes apoyen al Uruguay y tiende a regular el retorno y la reinstalación en el país. En su artículo tercero, el proyecto concede la obligatoriedad de los agentes consulares de la República respecto de las personas que residan en el extranjero. Se le debe procurar información sobre los uruguayos que vivan en la región, proveer pasaportes de emergencia o documentos de viaje, suministrar asistencia en caso de accidentes, enfermedad grave por muerte, visitar a los detenidos, en caso de encontrarse privados de la libertad y brindar asistencia durante emergencia tales como desastres naturales, conflictos bélicos y otros de similar naturaleza. Se propone la creación de la Dirección de Migración Uruguaya, oficina que funcionará en la órbita del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Tendrá un director designado por el Poder Ejecutivo basado en condiciones personales, funcionales y técnicas. Será competencia de la Dirección de Migración Uruguaya llevar el registro de los uruguayos y familiares residentes en el exterior, aprobar y evaluar los planes que favorezcan la migración otorgando preferencia a la repatriación de los uruguayos y sus familias y proponer la celebración de convenios de reciprocidad con otros países de asuntos de migraciones, entre otras tareas.

El poder del voto

«Los ciudadanos uruguayos que residan en el exterior, tendrán el derecho a sufragar cumpliendo así la obligación establecida en el artículo 77 de la Constitución», dice el proyecto en su artículo décimo referido al capítulo «voto en el exterior».

Se establece que los uruguayos que residan en el exterior, únicamente podrán elegir los cargos de presidente, vicepresidente y senadores y se fijará la fecha para las elecciones en el extranjero la misma que en el territorio nacional. Lo mismo regirá para el caso de que exista una segunda vuelta. «Todo uruguayo que resida en el exterior al que por no haber votado en las dos últimas elecciones se le haya excluido del padrón electoral, deberá ser reincorporado al mismo», dice el artículo 17.

En caso de aprobarse este proyecto de ley, los partidos políticos que participen en las elecciones deberá confeccionar unas hojas de votación con los mismos candidatos en la pugna nacional pero con una leyenda al pie de la hoja en la que se leerá «exterior». Las urnas provenientes del exterior deberán ser remitidas por las oficinas consulares siete días después de la fecha fijada para las elecciones.

Si bien la propuesta fue presentada por la bancada del Encuentro Progresista, la misma ya cuenta con el apoyo político del Nuevo Espacio y la consideración de los diputados colorados y blancos.

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