García vs Bernini

Real envido,retruco y…¿qué más?

Si uno debiera ceñirse a hechos objetivos ­difícil, porque pocas veces se sabe qué es eso­ el debate lo inició, en la media hora previa, Esteban Pérez (Espacio 609). Dijo: «Pobrecitos, cómo lloran», anticipando lo que desde tiendas blancas y coloradas vendría sobre el IRPF y las sentencias iniciales de la Suprema Corte de Justicia.

En el plenario de Diputados ese tema se comió todo. Javier García (Alianza Nacional), medido, atildado, con el índice derecho en ristre, opinó que un reciente comunicado del Partido Socialista atacaba al Poder Judicial con nombre y apellido, el de la ministra Sara Bossio: «En la vida política debe haber límites y el fin no justifica los medios. Es una ruindad sin antecedentes en la visa institucional del país».

Enojadísimo, elevando su rasposa voz a decibeles intergalácticos, Gustavo Bernini (Partido Socialista) dijo que tamañas adjetivaciones no eran de recibo y representaban una forzada interpretación de los hechos. Reivindicó la democrática conducta de su partido a través de la historia y trasladó la intencionalidad política a la oposición. Su oratoria recibió sonora aprobación de la bancada de la mayoría, casi como si se estuviera en el Teatro de Verano.

Washington Abdala (Foro Batllista) subió la apuesta vocal y gritó tanto que el micrófono le hizo reverencias. Acusó de pensamiento totalitario al gobierno y sugirió que el propio presidente de la República presionó a la Suprema Corte. Como siempre, calentó a un pueblo. De todos modos, fue graciosa la interrupción que le permitió a Jorge Orrico (Asamblea Uruguay): «A usted le concedo cualquier cosa». A lo que Orrico, más irónico lord que nunca, le contestó: «No es necesario que me conceda todo».

El debate siguió luego con síntomas de cierta neurosis, destacando los saltitos de Carlos Gamou (Espacio 609), esta vez rítmicos como si los hubiera arreglado Edison Bordón; transpiró tanto que los funcionarios amagaban continuamente a darle vasos de agua (¡de agua, Carlitos!).

Por el debate pasaron amenazas de juicio político a la Corte y otras yerbas, amagues de corte para la salida y vituperios diversos; cuando iba a hablar mi amigo José Luis Blasina (Partido Socialista), la Mesa levantó la sesión. No importa. El se comunica mucho por Internet.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje