Graciela Jorge y Silvana Monzillo presentan el domingo un libro en la Plaza Libertad

Margaret Burgueño, la historia de una uruguaya desaparecida

Burgueño integra la lista de los más de 160 uruguayos desaparecidos. Si bien se vinculó con el MLN y los GAU (Grupos de Acción Unificadora), la unión sentimental con un argentino vinculado a los Montoneros o el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) selló fatalmente su destino.

«Somos recuperadoras de memoria y este libro es un alegato por la memoria», dijo Graciela Jorge anoche a LA REPUBLICA. Jorge, quien milita en el MLN-Tupamaros desde hace más de treinta años, ha escrito dos libros más, también «de carácter testimonial». «Chile roto» (junto al hoy senador tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro), que narra «la historia de los uruguayos el día del golpe de Estado» en el país trasandino; y «13 palomas y 38 estrellas», donde relata las dos fugas de la Cárcel de Mujeres, en las que fue protagonista, hace tres décadas.

También señaló que uno de los principales motivos que la llevó junto a Monzillo a emprender la tarea de reconstruir la vida de Margaret Burgueño, fue «rescatar del olvido a alguien tan anónima, mujer además, de quien nadie sabía nada y encima de todo era oriunda del Interior».

El libro, editado por Canto, recoge distintos testimonios que rodearon la vida de Margaret, su madre y su abuela materna, varias de sus amigas de la infancia y la adolescencia, algunos sacerdotes que la iniciaron en la militancia social y cristiana, compañeras de militancia y hasta sus suegros, quienes, también tienen a su hijo, Daniel, desaparecido.

Minas, verano del 53

«Burgueño nació en el seno de una familia tradicional de Minas, el 5 de enero de 1953″. «Todos mis hijos nacieron en enero y febrero. La infancia no tuvo rasgos peculiares, todo fue sencillo. De chiquitos, a todos les encantaba la naturaleza; todos los días, cuando el padre venía del hospital, los llevaba al campo», recuerda su madre, Ena Pereira de Burgueño, uno de los testimonios recogidos en el libro. «Yo no sé bien cómo empezaron a ser de izquierda mis hijos. Creo que empezaron a serlo cuando eran adolescentes en la década del 60″, señala su madre, en otro tramo del libro.

Una amiga de la infancia, Lilián Santana, la recuerda del siguiente modo: «El cine y la lectura formaron la personalidad de ella, que fue más culta que otras chiquilinas del barrio que quedamos en la otra parte, en la parte más femenina, de la bobadita, de gustar de muchachos y del bailecito de los 15. Esa era la diferencia que había con ella».

Cristiana y marxista

Durante su adolescencia en las sierras de Minas, Margaret dio sus primeros pasos en política. La Iglesia fue su puerta de entrada. En otro testimonio recogido en el libro, el sacerdote Narciso Ramón, señala: «En Minas, monseñor Quaglia fundó la Casa de la Juventud, un centro al que todos los muchachos se sintieran invitados a participar por el solo hecho de ser jóvenes». En 1968, cuando Margaret tenía 15 años, era el momento en que se hablaba de revolución y también se hablaba en la Iglesia. Elizabeth Burgueño, hermana de Margaret, lo recuerda así: «En esos años compartimos la Teología de la Liberación, conversábamos sobre eso. Era una doble línea, la unión de la Teología de la Liberación con el marxismo. Nosotras íbamos a misa desde chicas, porque mi madre nos llevaba, pero después, fuimos a misa por elección».

En ese tiempo, Margaret, acompañó varias veces a Monseñor Quaglia al Cuartel de Minas «por las noches a pedir por algún torturado». En una de sus cartas, Margaret, describe aquellos momentos: «Yo lo acompañaba de madrugada a la calle Treinta y Tres, nos apuntaban en la cabeza con la bayoneta, nos tenían 4 o 5 horas parados. Fuimos a ver al maestro Guadalupe, deshecho a patadas y golpes. Averiguábamos sobre las chicas de Treinta y Tres presas en el Cuartel de Minas y les llevábamos medicamentos».

«La chica uruguaya»

Como muchos estudiantes del Interior, Margaret fue a Montevideo para iniciar su carrera en la Universidad, Ciencias Económicas. Sin embargo, poco tiempo después del golpe de Estado, se trasladó a Buenos Aires. Una pensión, varios trabajos, el amor y la muerte, fue lo que encontró. La guerra sucia se había desatado en Argentina. La desaparición de Margaret no se debe a su militancia en ese país, sino a la de su pareja, Daniel, quien perteneció a la guerrilla de Montoneros o al ERP (de tendencia trosquista). «La desaparición es injustificable, pero además fue algo indiscriminable», dijo Jorge al referirse a cómo «cayó» Burgueño.

La noche del 19 de agosto de 1977, tres días antes de casarse con Daniel, Margaret se encontraba durmiendo en la casa de sus suegros. Su suegra, Alicia, lo recuerda así: «Marga se quedó mirando una película con Roberto, ellos se habían entendido mucho, quizá más que conmigo, y se acostaron como a las doce y pico. Antes de las cuatro de la mañana sentí la llave de Dani y una persona entró y prendió la luz. Pensé, ¿cómo, Dani a esta hora? Es entonces que vi a un tipo grandote con una metralleta. Entró un gordo que dijo llamarse Giordano, apuntó en la cabeza de mi marido. Le hizo escribir que acá ellos no habían robado nada. Les pedimos que nos explicaran qué pasaba. ‘Buscamos a la chica uruguaya’, nos dijeron. Se ve que Daniel algo les dijo, porque era como si entrara él. Mi marido piensa que lo hicieron entrar y después lo sacaron. Nosotros teníamos en esa época dos perros, pero no ladraron, así que el que entró fue Dani».

Alicia contó que la hicieron vestir a Marga. «En un momento que vine para la cocina, ella estaba parada, vestida con pantalones y una camperita. Le dije al tipo de la metralleta. Por favor, díganos qué es lo que pasa. ¿Por qué se va a llevar a esa chica? Mañana vienen los padres de Uruguay. ‘Es por averiguaciones’, me contestó. Había una termotanque en la cocina donde los chicos prendían los cigarros. Cuando pasé, ella estaba muy tranquila prendiendo un cigarro. Marga, por Dios, no te pongas mal, le dije. ‘No, usted quédese tranquila, que yo no he hecho nada, lo único que le pido es que vayan a buscar a mis viejos mañana al aeropuerto».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje