Juicio. Ayer se celebró primera audiencia por demanda del hijo de Jaunsolo

Lebel ratificó testimonio por hechos de febrero de 1973

Dichas expresiones fueron vertidas durante la primera audiencia ante la demanda penal, por el delito de «difamación e injurias», que el capitán en actividad de la Armada, Jorge Alejandro Jaunsolo, le inició a Lebel, al periodista Santiago Tricánico y al diario LA REPUBLICA, en «defensa de la memoria» de su padre.

El fiscal Eduardo Fernández Dovat (quien no participó de la audiencia por encontrarse con licencia médica) dictaminó que no correspondía que LA REPUBLICA fuera denunciada por esta causa, por lo que la demanda se continuó contra Lebel y Tricánico.

El representante legal de Jaunsolo, doctor Alvaro Dubra, ratificó «la denuncia en los términos originalmente planteados», lo que dio pie al juez Sergio Torres (quien subrogó en la audiencia al juez Penal de 18º Turno, Alvaro Beyhaut) para iniciar el proceso testimonial.

 

Los argumentos

El contraalmirante Lebel dijo que sus dichos publicados en el libro «Comunicados 4 y 7, Treinta y tres años después», del periodista Santiago Tricánico, reflejan su pensamiento sobre los hechos de febrero del 73, cuando «el Ejército y la FAU se levantaron en armas contra las Instituciones».

La Armada, bajo las órdenes de su Comandante Juan Zorrilla, «mantuvo lealtad republicana» y levantó «una barrera de vehículos que, de mar a mar, ocupaba la calle Juan Carlos Gómez», además de ubicar «al destructor ‘Artigas’ en la Rinconada del Puerto», ante la presunción de un ataque del Ejército. Detrás de la barrera «estaba la legalidad encarnada en Zorrilla y la Armada», y todos los marinos siguieron a su Comandante «con excepción de una treintena de oficiales que se plegó al ‘Cuartelazo'», expresó Lebel durante el transcurso de su alocución. «Soy especialista en Artillería, y tiré muchos cañonazos. Siendo claro, conocía mi oficio y lo hacía bien, por eso fui al ‘Artigas'», donde «el Comandante 2º era Capo y el oficial de Artillería, el teniente de navío Jaunsolo», con quien «discutí la forma de hacer fuego contra los blindados», afirmó Lebel.

Capo y Jaunsolo «eran los ‘topos’ golpistas infiltrados en las filas legales». Los blindados no ingresaron al puerto, pero el «destructor ‘Artigas’ fue copado», por lo que «ambos oficiales están incursos por el art. 330 de la Constitución: ‘reos de lesa Nación por Atentado a la Constitución'», señaló el contraalmirante.

Los 30 oficiales de la Marina violaron la Constitución y el Código Penal Militar, redactado por el extinto coronel Néstor Bollentini, «golpista y dos veces perjuro: negó la Constitución como militar y como abogado», al cometer el delito de «rebelión» y atentar contra la Constitución, dijo Lebel. «Los reos de lesa Nación son traidores», además de que «en cualquier lugar del mundo (los militares) privilegian su arma y su cuadrilla» porque «el Arma y la Patria son la misma cosa» y, por tanto, esos 30 oficiales son «traidores», inquirió con voz firme el contraalmirante.

En ese momento «a la inversa, el Ejército decía que toda la Marina era traidora, con la excepción de los 30 que se plegaron al ‘Cuartelazo’, como lo volvió a afirmar el general (Raúl) Gloodtdofsky hace poco tiempo en Haití», concluyó Lebel.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje