Wilson Ferreira fue el convocante de todo el sistema político uruguayo
En el evento de lanzamiento de la Fundación para la Democracia Wilson Ferreira Aldunate que se llevó a cabo en el hotel Sheraton; además de Julio María Sanguinetti, secretario general del Partido Colorado, concurrió el presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, y el titular de la Unión Cívica, Aldo Lamorte.
También participó el titular de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, representantes del PIT-CNT, el presidente en ejercicio del Senado, Eleuterio Fernández Huidobro, el ex ministro José Mujica, el ex ministro colorado de Economía, Alejandro Atchugarry, a quien Larrañaga dedicó palabras de reconocimiento, el ex director de Rentas, Eduardo Zaidensztat, el embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, el ex embajador uruguayo en Argentina, Alberto Volonté y Juan Raúl Ferreira entre otros familiares del extinto caudillo.
También se observó la presencia de la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, el subsecretario Eduardo Fernández Galeano, los precandidatos blancos Gallinal y Vidalín, y parlamentarios y dirigentes de todos los partidos políticos.
¿Y qué decir del discurso del presidente del Directorio del Partido Nacional, y líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga? Fue un reclamo al gobierno, con diplomacia, de escuchar a la otra mitad, a la oposición.
«Tenemos que superar los corralitos ideológicos que nos impiden avanzar, superar la falta de motivación de nuestra gente ante los mismos problemas sin resolver, guardados en un cajón a la espera de algo que nunca llega», con la responsabilidad de políticos «con visiones exclusivistas y excluyentes», afirmó.
Piquetes uruguayos
Larrañaga convocó a todos al desafío del «cambio mental» para «no discutir el pasado sino construir el futuro».
«Aunque suene duro decirlo es la verdad, la sociedad y geografía uruguaya están llenas de ‘puentes’, con piquetes en sus cabeceras mucho más fuertes e impenetrables que los del litoral. La gran diferencia con estos últimos es que los ‘puentes’ de entrecasa nos dividen a nosotros, a los uruguayos: ricos y pobres, montevideanos de la costa y del norte de Avenida Italia, de Montevideo y del Interior, a los que les va bien y a los que les va mal, los que pagan y los que reciben, trabajadores y empresarios, políticos y sociedad», estimó.
Y luego agregó que eso significó: «siempre dividiendo, separando, excluyendo».
«Comunidad espiritual»
Apelando a la frase de Wilson Ferreira que definió a Uruguay como «una comunidad espiritual», Larrañaga dijo sublevarse «contra los muchos ‘puentes’ bloqueados que tenemos en el Uruguay y para construir «a partir de la tolerancia y diversidad de pensamientos».
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