Lacalle ya tiene programa: derogará IRPF y revisará leyes de la izquierda
Pero además dijo que analizará si «vale la pena» seguir integrando un Mercosur que «no ha hecho verdad el Mercosur económico» anunciado y que «no cumple los laudos».
El líder del Herrerismo, Luis A. Lacalle, habló ayer en el primer almuerzo del año que realizó la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) en el Complejo Riviera.
Si bien Lacalle anunció antes de desarrollar su alocución que no hablaría de «programas electorales», porque estaría «fuera de lugar», ni de un plan de gobierno porque estaría «fuera de tiempo», dedicó buena parte de su alocución a hacerlo. La otra parte fue su análisis de la realidad país.
Dijo que revisará la ley de salud, simultáneamente con la ley sindical. «Vamos a tener que concretar una rama especial del derecho para el menor. No alcanza con decir que bajamos la edad de imputabilidad», criticó el líder herrerista.
También dijo que derogará el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que sustituirá por otro, y se mostró de acuerdo con el desarrollo de la energía nuclear en nuestro país y opinó que «es preciso decretar la libertad de generación eléctrica para todos los sectores» ya que considera que de esa manera se evitarán futuras crisis.
Sobre la situación económica reconoció avances y expresó que «las cifras son buenas» pero realizó un parangón entre la crisis de 2002 y la situación actual. «Sabemos que la crisis de 2002 nos trajo un sacudón que a todos nos tiene que haber resultado saludable, porque a todos nos emparejó en el temor, en el miedo y en la inseguridad. Pero reconoció y criticó que «la prosperidad de 2008 no llega a todos los que debería llegar».
Con respecto al Mercosur, dijo que su interpretación política «es equivocada» y que mientras nuestro país siga teniendo «ataduras políticas con los vecinos» no saldrá adelante. Sobre las relaciones internacionales expresó :»No hay amigos, ni identidades ideológicas, hay consecuencias de intereses», por lo tanto para él «el país tiene que recuperar el sentido de individualidad» en esa materia y llamó a «hacer verdad el Mercosur económico», ya que opina que «no podemos seguir viviendo en un Mercosur que no es cierto». De lo contrario «tendremos que analizar nuestro futuro respecto a esa organización», dijo.
En esta materia también manifestó que Uruguay debe hacer un tratado de libre comercio con todos los países con los cuales pueda hacerlo; con Estados Unidos, o con el que sea, «esas son las oportunidades que tenemos para estar en los más altos planos de la política internacional», expresó.
«NO HAY MAGIA GUBERNATIVA»
Su discurso, que fue escuchado por un número importante de asistentes entre los que se destaca la figura de los ministros de Turismo, Héctor Lescano, y de Transporte, Víctor Rossi, embajadores, decanos, empresarios y legisladores de todos los partidos fue puramente político y duró una hora. «Los que estamos de este lado somos gentes que se preocupa de la realidad los del otro lado de la ventanilla -el gobierno- son utopías». Lacalle habló de «esperanza», de «tiempos nuevos» y dijo sentirse preocupado más allá de las cifras favorables, que las hay, «estamos desanimados por falta de estímulos». «Estamos desorientados, porque el país no tiene una línea de conducta, de prosprectiva que permita unir alrededor de ella a todos los que pensamos de forma diversa». «Estamos tristes», «sentimos que hay una pobreza de carácter anímico y espiritual y que es nociva para la vida correcta de nuestro país».
«No hay magia gubernativa, ya todos han tenido la responsabilidad pero magia no hay. Tenemos más o menor capacidad, pero magia no existe», fueron algunas de las palabras que el doctor Lacalle utilizó ayer para definir la situación política del país.
«PRUDENCIA Y CAUTELA»
Lacalle habló de «un tiempo nuevo» y brindó algunas pautas de cómo su sector deberá actuar en la campaña electoral de 2009. Ese «nuevo tiempo», dijo, precisará de «la utilización de un nuevo concepto de los agentes políticos» y tiene que ser desde la «humildad hacia los problemas».
«Creemos que esta fuerza va a ser importante en el futuro inmediato de nuestro país. Tenemos que tener una campaña electoral de muy alto nivel», dijo, y agregó que «gane quien gane y pierda quien pierda, lo que hay que hay que cuidar es el entramado social que sostiene al país».
Subrayó que se deberá tener «prudencia» al hablar antes de ser votado o elegido, «cautela», y «no todo se puede hacer». En ese sentido el ex mandatario hizo referencia a un documento que impulsará ante la Corte Electoral y que busca acordar que cada partido cumpla con su programa de gobierno.
El líder herrerista no recibió demasiados aplausos, pero sí fue atentamente escuchado. En su extenso discurso calificó al Estado de «glotón» e «injusto» y utilizó por lo menos diez veces la palabra libertad. Libertad de comercio, sindical, de trabajo, de enseñanza.
Por último llamó a nombrar las cosas «buenas» de cada gobierno, «sea el partido que sea», ya que considera que ese proceso volvería «mucho más legítima la crítica que luego se pueda formular».
«Vamos a no insistir en que todo lo que hace el gobierno del Frente Amplio está mal. Ni todo lo que hizo el gobierno del Partido Nacional o Colorado estuvo bien o estuvo mal», expresó al aclarar que acá «no hay enemigos» sino «adversarios».
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