"Derecha, ´dré". Blancos y colorados se alejan del centro liberal

La irresistible derechización de los dos partidos tradicionales

«Si (los radicales) optan por la intemperie, en circunstancias como las de 2004, podrían hacer necesaria una segunda vuelta.

Algo parecido le pasó a Lula cuando buscó su reelección. Pero no es seguro que ése sea el resultado de su opción por la intemperie, porque si los radicales se van de la coalición gobernante, eso podría hacer que muchos votantes que hoy están más o menos a mitad de camino entre el gobierno y la oposición ­votantes que hoy son, a mi juicio, un grupo más numeroso que los radicales­ se decidan, finalmente, a favor del FA», dijo en el suplemento Economía y Mercado de El País, el politólogo Luis Eduardo González.

De confirmarse la segunda opción de González, estaríamos ante la posibilidad de que el Frente Amplio se pare ante la sociedad de centro de nuestro país, con la posibilidad de morder parte importante de ese electorado, que siempre es decisivo en un marco de polarización electoral, con actores competitivos.

En 2004 la izquierda ya hizo una experiencia exitosa en este sentido, cuando jugó una fuerte señal hacia el centro, al resolver el doctor Tabaré Vázquez ­antes de los comicios­ que Danilo Astori fuera el próximo ministro de Economía. La seguridad que transmitió el líder de Asamblea Uruguay, permitió superar los miedos que los uruguayos teníamos después de la crisis financiera de 2000-2002.

La personalidad de Astori y la alianza con las «culebras» por parte de José Mujica, terminaron dando el triunfo a la izquierda, aunque los nuevos votos prefirieron volcarse al sector del segundo nombrado, aunque hayan sido atraídos por el primero.

En las próximas elecciones a la izquierda se le planteará, otra vez, el desafío de captar a los electores de centro, que ya dan por aceptada la estabilidad financiera, pero que ante una nueva realidad se sienten «lastimados» por la aplicación de la reforma tributaria (IRPF).

Lo que puede pasar es que haya sectores de centro (capas medias) que votaron en 2004 al FA y que en 2009 no lo hagan, pero que haya sectores de la misma zona del electorado que votaron o no al FA, pero que ahora sí lo hagan.

La premonición de González sobre la reacción del centro ante el alejamiento de los ultras, podría crear un marco cultural y político, favorable a la retención de ese electorado, que terminará definiéndose, seguramente, a principios de 2009, cuando haga el balance de la acción del primer gobierno progresista.

Si el FA logra tener un buen diálogo con el electorado del centro, sus posibilidades se verán acrecentadas, porque es previsible que los partidos tradicionales tengan un deslizamiento a la derecha.

El caso más claro es el Partido Colorado, donde se consolida la opción de Pedro Bordaberry, al grado que el candidato comienza a nuclear a sectores liberales y republicanos como la familia Batalla.

En el Partido Nacional la perspectiva no es tan sencilla. Si bien ninguna encuestadora da ganador a Lacalle, todos los analistas coinciden que va a vivir una etapa de crecimiento electoral, incluso porque va a aprovechar el desafío que le lanzaron algunos dirigentes del FA de confrontar las gestiones del gobierno de Vázquez con su gobierno.

Si esta polarización se procesa, Larrañaga va a tener que salir a defender al gobierno de Lacalle y eso va a fortalecer al líder del Herrerismo y a la cultura tradicional de derecha de ese partido.

Si este cuadro político se consolida, el Frente Amplio sólo puede perder por sus propios errores. Lo que no está descartado.

 

ARCHIVESE LA VERDAD

El previsible corrimiento a la derecha del Partido Nacional, ya ha comenzado a manifestarse. El senador Jorge Larrañaga, presidente del directorio del Partido Nacional y líder de Alianza Nacional, dijo en los últimos días a Ultimas Noticias, que no va a continuar con la política de derechos humanos que implementó Tabaré Vázquez, en caso de que llegue a la Presidencia de la República. «El país no puede estar mirando hacia atrás y, con franqueza, yo no voy a mirar hacia atrás. Se pueden mencionar avances en materia de derechos humanos, pero no es posible seguir con toda esta retórica de los derechos humanos que no hace a lo que tenemos que hacer, que es mirar el país de hoy y proyectar las soluciones del país para mañana», dijo el ex intendente. Cuando se le pregunta si va a aplicar el artículo 4º de la Ley de Caducidad «como lo está haciendo el presidente Vázquez», Larrañaga no duda en responder que «No». Porque «creo que es un tema que ya ha tenido una conclusión». Estas contundentes declaraciones de Larrañaga, profundamente revisionistas de lo hecho por Vázquez, lo ponen en la otra vereda, cuando el ex senador Carlos Julio Pereira exige que se aclare el asesinato, mediante envenenamiento, de Cecilia Fontana de Heber, al grado que se le pide al Presidente de la República que le reclame al presidente George W. Bush que desclasifique todos los archivos de la CIA sobre este caso. La sensación que queda es que el caso Fontana de Heber se aclara durante este gobierno del Frente Amplio o en el segundo, pero que si gana el Partido Nacional será archivado porque «no es posible seguir con toda esta retórica de los derechos humanos».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje