Bonomi dio explicaciones "profundas, serias y satisfactorias" al Parlamento
Los nacionalistas abogaron, sin éxito, por una corrección que permitiera contemplar «el derecho al trabajo, de propiedad y el derecho de libre ingreso y egreso de los lugares de trabajo».
El planteo del diputado Iturralde se centró en la discrepancia con la política del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en las relaciones laborales y en la necesidad de la búsqueda de equilibrios de los derechos constitucionales, «porque no puede haber trabajadores de primera o trabajadores de segunda según ocupen o no», al afirmar que la actual administración «incentiva y subsidia las ocupaciones de trabajo».
Iturralde comenzó su ponencia a la hora 16.48, luego de que el presidente de la Comisión Permanente, José Korzeniak, habilitó el ingreso del ministro Bonomi, el subsecretario Jorge Bruni y el director de Trabajo, Julio Baráibar, entre otros asesores.
Según Iturralde, los trabajadores hoy «van lisa y llanamente a la ocupación» y se genera «un caos, un desorden.
El problema es que esto genera una lógica de patota de Amsterdam, en la cual la barra brava no puede dirigir la cosa».
Discrepó con los sindicalistas partidarios de «no acatar fallos de la Justicia».
«Los ciudadanos del Uruguay están pidiendo reglas claras para poder trabajar, para no seguir perdiendo jornales», indicó.
Acusó al Poder Ejecutivo de tener «un desconocimiento hacia los trabajadores no sindicalizados, que ha permitido que se les tilde de amarillos, y los trabajadores tienen todos los mismos derechos más allá de lo que crean o no crean».
Inversión privada
«Los datos en inversión privada no coinciden con los de un país que supuestamente, por su política laboral, desmotiva los emprendimientos empresariales», dijo inmerso en una vorágine de datos y estadísticas el ministro Bonomi, al iniciar las respuestas al diputado Iturralde.
El secretario de Estado aludió directamente a los dos temas que lo llevaron a la Comisión Permanente del Parlamento: las relaciones laborales y los conflictos sindicales.
«Las relaciones laborales se cimentan en tres grandes áreas: en la negociación, en la huelga y en el fortalecimiento de la actividad sindical», sostuvo Bonomi, destacando seguidamente que «en una democracia auténtica, el conflicto (sindical) es inevitable».
Relató cronológicamente las disposiciones de los gobiernos pasados en materia laboral, resaltando la nula actividad de los Consejos de Salarios entre los años 1991 y 2005, cuando finalmente este gobierno los reinstauró, y recordó la gestión en su cartera y de la Dinatra (Dirección Nacional del Trabajo) en particular en materia de reuniones, conflictos, ocupaciones y soluciones arribadas. Bonomi destacó que en 2005 se contabilizaron 304 conflictos, en 2006 unos 768 y el año pasado 951.
En procura de soluciones, en la Dinatra se llevaron a cabo 1.538 reuniones en el año 2005, en el 2006, 2.092 y en el 2007, 2.655.
«En el año 2005 hubo 288 acuerdos laborales (un 93% del total), 729 en el año 2006 (el 95%) y el año pasado 918 acuerdos (un 96,5%)», resaltó.
En materia de ocupaciones, aludió a las ocurridas en el ámbito privado, señalando que en el año 2006 se contabilizaron 23 y el año pasado 24 ocupaciones, y agregó que «el año pasado las jornadas laborales totalizaron 360 millones de horas trabajadas, siendo menos del uno por mil las perdidas».
Para Bonomi, el aumento de los conflictos sindicales se debe a que «existen tantos acuerdos laborales alcanzados que en ciertas ocasiones estos acuerdos se incumplen» y llevan a los trabajadores a aplicar medidas en defensa de sus derechos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad