Argumento. "La idea es acabar con esto porque yo no me quiero eliminar, me han autoeliminado"

"Pajarito" Silveira inició una huelga de hambre: "No quiero vivir", afirmó

El coronel (r) Jorge «Pajarito» Silveira, habló por el término de 20 a 25 minutos con el periodista Alvaro Alfonso, quien como corresponsal de FM Gente de Maldonado, irradió la conversación en la mañana de ayer en el programa «Revista Informada» de la emisora. «No tomo agua, no tomo medicamentos, no como», dijo Silveira, quien le habría solicitado a los médicos que lo tratan, bajo acta firmada, no intentar recuperarlo cuando entre en estado de inconsciencia.

Inmediatamente, en la misma emisora se escucharon voces de repulsa, incluida la de una presa política de este departamento que estuvo cara a cara con el militar durante su detención. Con voz entrecortada y un tono muy bajo, que casi hacía inaudible sus palabras, «Pajarito» Silveira le dijo al periodista que comenzó una huelga de hambre, la que continuará hasta la muerte, y negó absolutamente todas las imputaciones por las cuales está encarcelado. Si bien tiene plena confianza en la Justicia, dice que está siendo utilizada con fines políticos. «La idea es acabar con esto porque yo no me quiero eliminar, me han autoeliminado. La izquierda me culpaba, la ultra me culpaba, y este gobierno me culpó de una manera que me llevó a estar encerrado; al estar uno encerrado está encerrada su familia», dijo desde su cama del Hospital Militar, donde se encuentra internado desde hace algunas semanas.

Ante Alvaro Alfonso, dijo «estoy desgastado, no quiero vivir, quiero llegar al máximo y creo tener el coraje para hacerlo; estoy preso desde que asumió la democracia», en referencia a la persecución que habría sido objeto desde hace muchos años junto a su familia.

 

Acusó al gobierno

Siempre con el mismo tono, hablando muy bajo y pensando cada palabra que pronunciaría, culpó al actual gobierno de ser responsable de la injusticia que están cometiendo con él.

Insistió que «el 90% de los testimonios son falsos; yo no estuve en Buenos Aires, no participé en OCOA, no trabajaba en Buenos Aires. Sé que estuvieron (detenidos) en un lugar duro (Automotores Orletti), pero culpar al Ejército uruguayo es una barbaridad, una atrocidad». Al mismo tiempo remarcó que «esto es montado; mi señora le hizo una carta al Presidente de la República y ellos, desde un primer momento, sabían que, si me llevaban preso, era una injusticia y lo hicieron igual, para tener réditos políticos».

Agregó que «acá la gente se cree que este es un gobierno maravilloso y no se da cuenta que este gobierno sería maravilloso de una sola manera: si ponemos a Mujica vestido de camuflaje con una pistola al costado. Es el sueño de comandar este país. No es comandarlo democráticamente, ésta es la gran falsedad que se está viviendo en este momento. Desgraciadamente los partidos tradicionales tienen miedo, tienen miedo del qué dirán y miedo de perder votos y no se juegan la camisa como se la tienen que jugar». Silveira dijo empero creer en la Justicia uruguaya, «pero no creo en los testigos que escucha esa Justicia (…) ellos han manifestado odio hacia nosotros», insistiendo en que todos quienes han testificado en su contra, han mentido. Sin embargo, dejó a resguardo al magistrado que lleva adelante la causa, «el juez (Luis Charles) es una excelentísima persona pero lo están usando».

También recriminó al secretario de Presidencia, Gonzalo Fernández, a quien acusó de haberle mentido cuando comenzaron las investigaciones en torno a los desaparecidos y la participación suya y de otros militares uruguayos en aquellos hechos.

«Sí, sí, el doctor Gonzalo Fernández me dijo que nadie iba preso; quería los restos de la nuera de Gelman», pero «después cambiaron por una cómoda casita con la familia, después la División I, la Cárcel Central y una cárcel de máxima seguridad que algunos tienen el tupé de decir que es una cárcel vip». Remarcó finalmente haber tomado la decisión de no alimentarse ni beber líquidos para terminar con su vida y con el sufrimiento de su familia. No cuestionó la actitud asumida por sus pares en actividad o retirados en todo este proceso, y ante una pregunta concreta del periodista, dijo «¿que le voy a pedir al Comandante en Jefe?, ¿que dé un golpe de Estado? No. No le puedo pedir nada, nada».

 

Informado

El Ministerio del Interior, por su parte, aseguró que la cartera está «constantemente informada» con respecto al estado de salud del coronel (r) Jorge Silveira, mediante los partes médicos que se derivan desde el Hospital Militar hacia la Secretaría de Estado «diariamente».

La decisión de Silveira de iniciar «una huelga de hambre» que ponga «fin» a su vida, en protesta por su situación procesal, hizo que el Ministerio del Interior aclarara que, llegado el caso de un agravamiento en la salud del militar, podría ser alimentado por intermedio de sondas.

 

Audiencia suspendida

El juez Juan Carlos Fernández Lecchini resolvió, al ser notificado de la huelga de hambre que inició Silveira, suspender la audiencia fijada para la mañana de ayer, en el marco de la causa que investiga la detención de la maestra Elena Quinteros. La intención del magistrado era confirmar las versiones de prensa donde se señalaba que Silveira habría admitido participar en el operativo de detención de Quintero, pero acusó al coronel (r) José «Nino» Gavazzo de ser quien asesinó a la maestra. Silveira pensaba negar tales dichos ante el juez Fernández Lecchini, según expresó su abogado Germán Amondarain a LA REPUBLICA.

El magistrado también había solicitado la comparecencia de Gavazzo ante la sede.

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