
El Poder Ejecutivo derogó ayer un antiguo decreto por el cual se establecía que los militares podían ampararse en el secreto profesional militar, frecuentemente utilizado para no brindar información sobre los hechos acontecidos durante la pasada dictadura militar (1973-985), y de obediencia a los mandos, recurso aplicado por subalternos para que no recayera sobre ellos responsabilidad por haber cometido delitos de lesa humanidad.
La iniciativa, que fue presentada por la ministra de Defensa, Azucena Berrutti, y firmada por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, establece que los militares no podrán ampararse en el secreto militar para negarse a brindar información sobre los hechos acaecidos durante la pasada dictadura cívico militar.
Además, determina que cuando un superior da a un subordinado una orden manifiestamente ilegal, como por ejemplo torturar o golpear a un recluso, la misma no debe ser cumplida por quien recibe el mandato, pero si se lleva a cabo entonces también existe responsabilidad de quien la aplica.
La iniciativa tiene una vigencia establecida entre los años 1968 y 1985, fecha en la cual el país volvió a la vida democrática.
Por otro lado, el ministro de Educación, Jorge Brovetto se refirió durante la reunión al anteproyecto de ley de reforma de la educación, el cual también será presentado a las autoridades del Codicen y Universidad de la República.
Vázquez dijo que aspira a que la iniciativa pueda presentarse al Parlamento en el correr del primer semestre del año y que aguardaba su pronta sanción. Por otro lado, Brovetto solicitó la conformación de una comisión especial para poder otorgar una partida, votada en la Rendición de Cuentas, de 22 millones de dólares con destino a la educación, la que deberá surgir de los ahorros en inversiones de los demás ministerios y sin aumentar el presupuesto. En tal sentido, el mandatario expresó que debe cumplirse con lo que está estipulado en la ley. Asimismo, Vázquez preguntó acerca de qué porcentaje del PBI es el que podría destinarse hoy a la educación. Ante tal interrogante el ministro de Economía, Danilo Astori, respondió que no estaba en condiciones de dar una cifra exacta y que prefería realizar las cuentas. Sin embargo, varios ministros estimaron que podría estar por encima del 4,2%. De todas maneras, Astori afirmó que está “absolutamente seguro” de que se llegará al final del período de gobierno al 4,5% del PBI para la educación porque, además, ese es el compromiso. El acuerdo ministerial de ayer en Suárez y Reyes fue el último de la denominada “transición”, en la participaron los seis ministros salientes y quien los subrogarán: Jorge Brovetto y María Simón (Educación), Reinaldo Gargano y Gonzalo Fernández (Cancillería), Jorge Lepra y Daniel Martínez (Industria), Mariano Arana y Carlos Colacce (Vivienda) y Azucena Berrutti y José Bayardi (Defensa). No asistió José Mujica y en su lugar estuvo presente Ernesto Agazzi (Ganadería). En ese marco, el mandatario dijo que valora y agradece el esfuerzo de todos los ministros y subsecretarios y remarcó sus destacadas gestiones.
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