Deporte y política

Pluralista, pero no en todo

El deporte ha sido otro de los intereses de Marcos Carámbula, donde el fútbol es parte sustancial de su vida. De joven, casi adolescente, practicó fútbol y básquetbol. Nuestros informantes aseguran que en el balompié era un «Número 5″ de primer nivel, donde sus largas piernas parecían manos que disfrutaban del mutuo contacto.

Su mejor momento fue en el «Florencio Sánchez» de Costa Azul, aunque tuvo que enfrentar al «Sacachispas» que tenía en el mediocampo a un tal Ovídeo, creo que ése era el nombre, que la dejaba chiquitita.

Mejor ni hablemos sobre su pasaje por la directiva de El Juventud, donde hizo obra, porque dejó la vida y las monedas en esa institución.

Dicen, los que saben, que un día Paco Casal o el Tano Gutiérrez, le dijeron: «Doctor, usted es un buen tipo, deje el fútbol para nosotros y dedíquese a la política y a la medicina que es lo suyo» (rumor nunca desmentido).

Quienes lo conocen dicen que toda su actitud liberal, comprensiva articuladora, se pierde cuando se habla de fútbol. Esas mismas fuentes nos han dicho que todo el pluralismo de Carámbula salta en pedazos, cuando se trata ese tema. Por ejemplo, me han asegurado, que jamás vio por televisión, mucho menos en el estadio, un partido de Nacional contra cualquier otro cuadro. Ha dicho que en su casa prima el laicismo, menos ­típico de un manya­ cuando se trata de fútbol, actitud que se asemeja a la de Danilo Astori, pero de signo contrario.

Si se confirma la fórmula Astori-Carámbula los uruguayos tendremos la seguridad de que va a existir un cierto equilibrio futbolístico, aunque las fuentes no descartan que se puedan vivir situaciones de tensión que serán utilizadas por los diputados Javier García, Jorge Gandini y el senador Julio Lara, del Partido Nacional.

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