Cambios y renuncias
Muchas de las diferencias internas fueron compartidas además por la oposición. Se reclamaron cambios de figuras en los cargos de mayor confianza del intendente De los Santos. Y si bien ninguno se dio a partir de esos reclamos, a lo largo del año hubo alejamientos y movimientos que, en algunos casos fueron bien recibidos y en otros causaron muchas sorpresa.
El alejamiento más notorio se dio en medio de las más virulentas discusiones de la izquierda departamental, cuando incluso la Mesa Política comenzaba a quedar desmembrada a nivel local; fue la del contador Oscar Torielli, profesional que en anteriores administraciones había sido un bastión clave dentro del municipio para los intereses de la izquierda. Torielli, sorpresivamente presentó renuncia indeclinable al cargo que ocupaba.
Otro movimiento que impactó por tratarse de un puesto clave en el andamiaje municipal, fue el del director general de Hacienda, economista Mauro Mendiburu, acaecido ya en el último trimestre de 2007. En al menos una ocasión se había hablado del posible alejamiento de Mendiburu por desacuerdos con algunas políticas municipales; él no renunció pero muy cerca de fin de año, en medio de una serie de movimientos en el gabinete, dejó ese lugar para desempeñarse en un puesto considerado también clave por el municipio, vinculado a los grandes proyectos de inversión.
Así transcurrió 2007, año en el que la administración progresista de Maldonado logró algunos avances indispensables con miras a un año que será clave; no solo para la concreción de muchos de esos planes, obras y proyectos, sino porque se avecinan épocas electorales donde casi por naturaleza, comenzarán a resurgir las mismas y tal vez otras diferencias.
LA INTERNA QUE HIERVE
Sin embargo, el conflicto que generó una extrema preocupación en las más altas esferas del Frente Amplio, y en el seno del propio gobierno nacional, fue el interminable enfrentamiento entre el sector que lidera el diputado doctor Darío Pérez y el oficialismo departamental. Esta situación de resquebrajamiento interno, dejó en ocasiones en un segundo plano a la propia oposición. Surgió como punto de mayor fricción y eje aparentemente inevitable de las diferencias todo lo relacionado con el contrato de patrocinio para la explotación de publicidad en espacios públicos, suscripto entre el municipio y la firma Satenil SA, tema por otra parte, fue detonante de varias de las denuncias cruzadas.
Tal fisura en el partido de gobierno a nivel departamental, llevó a que la cúpula del FA abordara el tema mediante el envío a este departamento de delegaciones que se reunieron en forma casi secreta con las partes, buscando un definitivo acercamiento que, en realidad no pudo lograrse plenamente hasta el día de hoy. Tanto De los Santos como Pérez, reconocieron haberse reunido en varias ocasiones; para la opinión pública y para el propio FA, esas charlas cara a cara no cambiaron demasiado las cosas. Fue muy polémico lo ocurrido con la presidencia del cuerpo que, se reclamaba fuera para un representantes del sector del intendente; sin embargo, logró mantener el cargo el ingeniero Gastón Pereira, alineado a Darío Pérez y duro opositor a la gestión De los Santos en varios y delicados temas, entre ellos precisamente el relacionado con Satenil. Pero fue el envío al Senado del pedido de inicio de juicio político al intendente municipal de Maldonado, el punto más alto en las diferencias registradas a lo largo de todo el año. A falta de respuestas a nivel judicial, el PN elaboró una batería de denuncias.
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