Por un nuevo "obeliscazo"
Integrantes de distintas organizaciones sociales (PIT-CNT, FEUU, Fucvam, Asociación de Productores de Joanicó ) participaron ayer, en un acto organizado por el MPP en la zona de La Cruz.
«La sociedad está enfrentada a la cruz de los caminos; no se trata del gobierno de turno, ni de una expresión conservadora de la derecha, sino de una arremetida final para cambiar negativamente el país», sostuvo Mujica. Esas modificaciones, como la venta de Ancel, el vaciamiento del BROU, o la destrucción del aparato productivo, harían, añadió el senador, que un futuro gobierno progresista tuviera sus posibilidades de cambio, mitigadas o con «cerrojo».
El dirigente del MPP dijo que «es la hora de la lucha social. Es tiempo de unidad. No podremos cambiar la linea económica, si no somos capaces de conformar una gigantesca correntada de todos los damnificados por este proyecto. En ella deben estar los que no tienen trabajo, o los que lo poseen y se aferran a él para no perderlo, la multitud de pequeños y medianos empresarios a los que están pasando por una máquina de picar carne. Debemos aislar ese enemigo dueño de todo, que ha desarrollado un modelo neoliberal que atenta contra la tolerancia y la igualdad».
Para Mujica es la hora de convocar a un nuevo «‘obeliscazo’, donde inapelablemente estén todos, mucho más allá del EP-FA. Habrán diferencias internas, pero, que ellas no sean tan prioritarias como para achicar el tamaño de la fuerza. En la lucha política hay que priorizar el objetivo principal, que para el pueblo uruguayo es cambiar esta línea económica». El senador insistió en la necesidad de «tener la grandeza de juntar y juntar en todos los escalones de la sociedad y conformar un gigantesco frente social».
Con una condición sine qua non «las fuerzas políticas tendremos que acompañar pero sin pretender llevar de la rienda a ese frente. Ser parte, sin correr el riesgo de atomizar por prejuicios políticos. Hay en nuestra cultura de izquierda reproches tácitos por el resultado electoral, como si se pudieran pasar cuentas para atrás. En los procesos la gente cambia».
Para ejemplificar, Mujica contó una anécdota de su juventud: «Una noche corrimos a una ministra de Cultura de Luis Batlle, lo hicimos a tomatazos. A la vuelta de algunos años, esa ministra, Alba Roballo, se encontró con nosotros en la fundación del FA». Hay un enemigo principal, y la herramienta tiene que ser la misma, advirtió. También y en relación a la actitud a seguir para conformar esa «correntada» expresó, «hemos recorrido, sin abrir la boca, cabildo por cabildo en el Interior del país, sabiendo que el 80% de los que allí estaban no son de nuestro pelo. Quienes no están hoy deben estar mañana. Nadie debe renunciar a lo que piensa. Somos demasiado grandes para tener prejuicios o miedo. Así actuamos cuando formamos el FA. Hoy cuando somos la primera fuerza política del país, no podemos tener reproches y mirar con la lupa. Ello no significa entregar nada, sino multiplicar esfuerzos contra el enemigo principal».
Silencioso estallido social
En otra parte de su discurso, el senador señaló que vendrán años de resistencia, en un país donde «no hay salidas personales. Enfrentamos un proyecto carcomedor y neoliberal que pudre lentamente la sociedad. El 67% de los gurises se irían del país si tuvieran la posibilidad. Eso es grave porque demuestra la desesperanza de los uruguayos. Nos estamos desangrando. En Uruguay, el estallido social son los gurises que se van. A los jóvenes hay que decirles que el camino es para ir y venir. Que debemo evitar que se destruya el tejido solidario de la sociedad. Sería bueno que los jóvenes peleen por el pan de ellos y de los viejos que van quedando en el país. En algún momento la gente tiene que decir no».
Compartí tu opinión con toda la comunidad