Los desfibriladores

Instalación obligatoria y necesaria

Luis José Gallo (Asamblea Uruguay) presentó el proyecto de ley por el cual se instalan cardiodesfibriladores externos automáticos en establecimientos públicos o privados con gran afluencia de público.

Gallo –con un rostro que recordó al Boris Karloff de la mejor época, seguramente sin intención– dijo que nuestro país ostenta el primer lugar en morbilidad y en mortalidad por problemas cardiovasculares. Razones: envejecimiento de la población y malos hábitos. Noventa y nueve de cada cien uruguayos tienen un factor de riesgo.

Estos equipos –que cuestan entre 1.000 y 1.500 dólares pero serán importados libres de impuestos– pueden ayudar a evitar algunas de las 5.000 muertes súbitas anuales causadas por un paro cardíaco.

Javier García (Alianza Nacional), que contribuyó a la aprobación del proyecto, advirtió, no obstante: «El diagnóstico es indiscutible pero no así los eventuales resultados».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje