"Vamos a sentarnos a conversar en serio, no a hacernos chistes", le reclamó ayer al Presidente

Para Batlle antes está la banca, afirmó Vázquez

Vázquez habló ayer en la ciudad de Santa Lucía ante un salón desbordado por distintas organizaciones sociales y componentes del EP-FA, de los departamentos de Canelones, San José, Florida y Montevideo.

La reunión contó, además, con las intervenciones del diputado canario Roberto Conde y del senador Alberto Couriel. En la segunda parte de la sesión intervinieron las organizaciones sociales, que fueron escuchadas por la comisión de Programa de la coalición de izquierda.

El discurso del presidente del EP-FA estuvo centrado en demostrar la continuidad de las leyes presupuestales aprobadas por los sucesivos gobiernos posdictatoriales.

En relación a la presente ley presupuestal a estudio del Legislativo, Vázquez dijo: «Por sus frutos conoceréis el árbol. Queda claro que hay una continuidad en el pensamiento político y económico. Son lo mismo. Hay una profundización de algunas medidas que acentúan la característica conservadora y neoliberal».

Esta política económica, según el presidente de la coalición de izquierda, ha provocado destrucción del aparato productivo, desocupación, pobreza, emigración de los jóvenes. Así, añadió, «nos estamos atomizando como nación, vivimos en una sociedad fracturada, fragmentada, con guetos, con gente que ya no tiene ni esperanza. Entonces decimos, porque todos somos responsables, paremos la mano. Vamos a juntarnos todos los uruguayos para buscar soluciones, pero, no para unos pocos. Que el doctor Batlle pare un momento su desenfrenado correr de aquí para allá, de opinar de tantos temas, de hablar de tantas cosas y que nos sentemos a conversar sobre el drama que viven los uruguayos. Hay mucho sufrimiento en el país. Las fábricas que cerraron, los frigoríficos de Canelones, por ejemplo, la educación luchando por un mendrugo más en el presupuesto. No podemos seguir así».

Vázquez señaló que esta política económica tiene beneficiarios: «Claro que al sector financiero e importador le va bárbaro. Hoy no tenemos un ministro de Economía, tenemos a la banca internacional sentada en el Ministerio. Porque el señor Bensión representa esos intereses. Son los que defiende y no los del pueblo uruguayo. Por tanto, tiene que actuar consecuentemente y sacar dinero de donde sea para cumplir esas obligaciones». Más adelante observó que «ahora vienen funcionarios del FMI y algún Premio Nobel de Economía a felicitar al gobierno por la excelente gestión cumplida. Lo hacen por trabajar bien para los grandes intereses internacionales, a los que, según el Ejecutivo, hay que asegurarles el pago de la deuda externa, aunque el pueblo se muera de hambre».

En ese tramo de su intervención insistió: «Hay que parar la mano, porque no hay derecho a exprimir más a este pueblo. El Uruguay está enfermo, nos tenemos que unir todos los sectores que están afectados por está política económica y decirle al gobierno: así no va la cosa. Hay que reactivar la producción, crear puestos de trabajo para los jóvenes, mejorar el salario de los trabajadores, respaldar a la educación, pagarles bien a quienes trabajan en la enseñanza, el Poder Judicial, la salud, también a policias y militares». En clara referencia a la ausencia de respuestas a los distintos planteos hechos por el Encuentro al Ejecutivo, Vázquez dijo: «Una vez más le proponemos al gobierno como fuerza política: vamos a sentarnos a conversar en serio, no a hacernos chistes y bromas, no a tomar un articulito de la agenda social y decirnos ‘vieron cómo contemplamos al Encuentro». Eso es un engaña pichanga. Busquemos incentivar el trabajo, la producción. Cambiemos la política económica. Alguna vez le tiene que tocar a otros. Hagamos un pacto, no sigamos con la misma política económica. El EP-FA quiere aportar para mejorar la calidad de vida de los uruguayos. Proponemos abrir una mesa de diálogo con todas las fuerzas políticas, sociales y empresariales.

Existe incluso la potestad constitucional de instalar un consejo superior de economía, que podría aconsejar al gobierno en la linea económica».

Por otro lado, el líder de la izquierda no descartó acuerdos parciales, en el caso de que el gobierno no se avenga a sentarse a una mesa para acordar salidas a la actual situación de crisis. Ello sería posible, añadió, en temas como la enseñanza, salud pública, etcétera.

No hacerse el distraído

«La desocupación, la caída del salario, la destrucción del aparato productivo, el empleo precario, los jóvenes que se van, etcétera, son frutos de las políticas económicas aplicadas», sostuvo Vázquez. De ahí, añadió, que cuando se discute que a la Universidad hay que darle U$S 9 millones más, y los dirigentes de los partidos tradicionales se rasgan las vestiduras y exclaman de dónde lo vamos a sacar, recuerden que forman parte del mismo gobierno. Incluso, no sin ironía, recomendó un lugar para conseguir los recursos: «¿Saben de dónde lo pueden sacar? De una pequeña cuota parte de los contratos de obra que han hecho los gobiernos anteriores, gastando U$S 200 millones».

El presidente del EP-FA señaló la aparición de un coro de nuevos quejidos, «algunos de los cuales no son justos». Vázquez advirtió: «Uruguay no es un país de distraídos y tontos. Que no se quejen los dirigentes del Partido Nacional que integran el gobierno; que elaboraron junto al Partido Colorado este presupuesto quinquenal. Ahora se rasgan las vestiduras porque a la Universidad no le dan U$S 9 millones de dólares, como si no supieran que ello iba a pasar. De qué se molesta Luis Alberto Lacalle cuando el gobierno propone un impuesto a los profesionales universitarios. ¿No lo sabía el ex presidente cuando salió a hacer campaña por Batlle? Recuerden que el hoy primer mandatario siempre cantó la justa».

De la crítica tampoco escaparon los empresarios y productores, que denuncian la falta de apoyo al aparato productivo. «Más de un productor se lamentaba ante un posible triunfo de la izquierda». También la Cámara de Industrias mereció el comentario cuestionador de Vázquez. «La CIU que se queja del contrabando, ¿por qué no lo denunciaron antes? ¿No sabían que había ingresado ilegalmente un contenedor con 5,3 millones de pares de medias, o mujeres que venden joyas de contrabando a damas distinguidas, o que comercian electrodomésticos y productos de computación?»

El presidente del EP-FA, en referencia al lugar donde se realizaba la actividad, expresó que Canelones atraviesa una situación crítica, agravada porque la administración de Tabaré Hackenbruch «es un desastre, es un desgobierno».

Los que menos tienen

Contrariamente a las voces que se alzan desde el sector privado de la economía, el diputado socialista Roberto Conde advirtió que el presupuesto del país no es exageradamente grande, en todo caso está mal distribuido. Comparó el monto del presupuesto nacional con los guarismos de otras naciones. El gasto uruguayo por esa vía no supera el 25% del PBI, cuando en los países desarrollados de Europa el porcentaje supera el 33%, con mayor distancia en los países nórdicos, donde el presupuesto insume el 44% del PBI. El legislador señaló que la discusión sobre el presupuesto universitario no debe ser sobre los 9 millones prometidos en el mensaje complementario y que no llegaron. El problema, aseguró, son los 76 millones de diferencia entre la propuesta universitaria y los recursos que le asignó el gobierno. Seguidamente, Conde enumeró los distintos componentes en la financiación del presupuesto, demostrando que uno de los impuestos que más peso adquirió a lo largo del último período, y se afirma en éste, es el gravamen a los sueldos y jubilaciones. «Antes era
el 5% de la recaudación tributaria, hoy es el 8,5%. Junto a las tasas al consumo financian el 75% del presupuesto nacional.»

Couriel, por su parte, indicó que la politica económica del gobierno para superar la crisis es «prenderle velitas a la virgen», esperando que Argentina supere la crisis que soporta. «No hay en este mensaje presupuestal, ninguna meta social, productiva, ni de inversión para reactivar la economía». En su detallada intervención, Couriel sostuvo que el atraso cambiario permitió la transferencia de recursos desde los sectores productivos hacia el capital financiero y los importadores. Se pronunció por corregir paulatinamente dicha situación, para evitar las devaluaciones bruscas, que perjudican a la gente de menores recursos. En un ejemplo de los absurdos a que puede llevar dicha política monetaria, el senador dijo que Argentina vive el ‘disparate’ de tener una de las monedas más fuertes del mundo, impidiéndole así su comercio exterior. El principal problema de la economía argentina es la ley de convertibilidad».

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