"Ho Chi Minh entrecerró los ojos y me hizo una descripción del Cerro"
–En este momento el presidente de la República, Tabaré Vázquez, está en Vietnam. Ho Chi Minh, el líder histórico de ese pueblo, estuvo en las primeras décadas del pasado siglo en Uruguay. ¿Es así?
–Sí, eso me lo contó Ho Chi Minh, en la primera vez que estuve con él, este hombre maravilloso que es parte de la historia del siglo XX. Sobre su estadía en Uruguay me lo dijo en Moscú, durante un congreso del PCUS. Recuerdo que me lo presentó (Rodney) Arismendi y que recorrí con él los jardines del Kremlin. Fue después del XX Congreso del PCUS, por el año 1962.
–¿Cómo llegó Ho Chi Minh a Uruguay?
–Hablando de su vida, surgió el tema. Ho Chi Minh era un siete oficios, porque hizo de todo. El había estado en la fundación del Partido Comunista Francés, en 1920. Después, ya instalado en Francia, fue vendedor ambulante, fotógrafo…
–¿Fotógrafo al igual que el Che?
–Es verdad. En determinado momento se embarcó, transformándose en marino, de un barco grande de la marina mercante. Cuando yo le dije que era de Uruguay, entrecerró los ojos y me hizo una descripción del Cerro y la bahía.
–¿Era el cocinero del barco?
–Yo pensé que sería capitán, oficial, pero me dijo que trabajaba en la cocina. Pero nunca fue cocinero, fue solo pinche de la cocina. Me dijo que durante todo el día lo que hacía era pelar papas, para toda la tribulación.
–¿Crea, después, el Partido Comunista de Indochina?
–Sí, claro. Era la época de la colonia francesa que comprendía lo que actualmente es Vietnam, Camboya y Laos. A esa zona se le llamaba Anam. Lo curioso es que en algún lado José Martí habla de los anamistas, para referirse a los habitantes de esa península. El Partido Comunista de Indochina lo funda en 1930.
–¿Los dos hablaban en francés?
–Sí, sí. No sólo vivió en Francia, sino que además sacó un periódico que se llamaba «El paria», escrito en francés. En el museo de la revolución de Hanoi hay una foto de un acto en que estoy con el viejo Bonavita y otros, en un acto por Vietnam, además de una o dos fotos por la liberación de Vietnam.
–En esa primera entrevista con Ho Chi Minh ¿de qué hablaron?
–Es que directamente no fue una entrevista, fue una conversación. Sólo charlamos sobre la historia de su vida y de su visita a Uruguay. Lo que más hablamos fue de todo el proceso de unificación de la lucha. Ellos empezaron por fundar un partido, con un sistema de alianzas muy amplia, después formaron el Frente de la Patria y con eso llegaron a la guerra y con eso se sacaron de encima a los colonialistas franceses, después vino la invasión japonesa y más tarde los yanquis, que también fueron derrotados.
–¿Cuándo se entrevistó por segunda vez?
–Fue durante la guerra en Hanoi, donde tuvieron una defensa antiaérea muy sólida. Fue en 1965. Yo llego a Hanoi, después de un pasaje por Corea del Norte, como miembro de la directiva de la Asociación de la Prensa de Uruguay (APU). Yo viajé con De Fuentes (blanco, de El Debate) e Izquierdo (colorada de Acción). Llegué a Hanoi con muchas dificultades, pero finalmente logré ingresar. Esto fue en plena guerra. Vi el efecto de una bomba B52, que es del tamaño de una cancha de fútbol. En esa época estaba Vietnam del norte y el Frente de Liberación del Vietnam del sur, donde los cubanos ya tenían una embajada en la selva. Volví por otra vez, cuando el país ya estaba unificado.
–Un reciente editorial de LA REPUBLICA decía que la visita de Vázquez a Vietnam era una excelente oportunidad para conocer la política de la firmeza, con la capacidad de negociación. Ahora, en ese país asiático, dijo que Vietnam enseña a mantener los principios y a la vez conjugar el pragmatismo. ¿Cómo analiza esas palabras?
–Lo veo bien. No sé bien en qué están ellos ahora, pero han mantenido siempre los principios. Ahora ellos buscan la manera de ver cómo se van acomodando en este mundo. Creo que del punto de vista económico están sólidos. Las relaciones con Uruguay son un símbolo de cómo se encaminan a tener relaciones con todos los países. *
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