El comandante Pazos destacó la "valentía" y el "heroísmo" de la dotación del "ROU Valiente"
El comandante en jefe de la Armada, vicealmirante Francisco Pazos, recordó ayer en la plaza Virgilio a los caídos en el cumplimiento del servicio naval, y en particular a los once marinos que murieron el pasado 5 de agosto a raíz del hundimiento del barreminas «ROU Valiente».
El acto por el Día la Armada, realizado al mediodía en la plaza Virgilio, fue encabezado por el presidente de la República, Jorge Batlle; el vicepresidente, Luis Hierro López; el subsecretario de Defensa, Roberto Yavarone, y el comandante en jefe del Ejército, teniente general Juan Geymonat.
También asistieron el ministro de Trabajo, Alvaro Alonso, varios legisladores, el intendente capitalino Mariano Arana, el arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, y el ex presidente Julio María Sanguinetti.
No participó el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, teniente general (av) José Malaquín, quien ayer se encontraba en los Estados Unidos.
En su lugar lo hizo el brigadier Lázaro Bachechi, jefe del Comando Aéreo de Operaciones.
A un costado de la nutrida concurrencia se encontraban familiares de las víctimas de la tragedia marítima, quienes habían sido trasladados en dos micros por la Armada.
En su discurso, el vicealmirante Pazos reivindicó las funciones de la Armada y la profesionalidad de sus efectivos. Destacó que el ejercicio del servicio naval implica desempeñar «tareas abnegadas en un ámbito pleno de riesgos» y que resultan la mayoría de las veces «desconocidas por el resto de la sociedad». Dijo que el servicio requiere ser desempeñado de día o de noche «en este mar que es nuestro ámbito de actuación, que admiramos pero que sobre todo respetamos, porque bien conocemos su inmensidad y su enorme capacidad para hacernos sentir verdaderamente pequeños».
Al aludir a la tragedia del 5 de agosto, Pazos destacó la «valentía» y el «heroísmo» de la dotación del buque de guerra que debió enfrentarse a «situaciones límites» tras la colisión con el mercante griego «Skyros».
El jefe de la Armada expresó a la familia naval el reconocimiento de la institución «por continuar hermanada ante las angustias que el destino nos ha impuesto y a pesar del dolor y la congoja que el mar nuevamente nos ha hecho sentir». También agradeció al personal naval en situación de retiro, a maestros y profesores «por su comprensión y confianza en nuestro proceder» y al personal naval por «su entereza, abnegación y disciplina en la difíciles circunstancias vividas por la institución».
También destacó «la total sinceridad y honestidad profesional demostrada en todos vuestros procederes, si bien resultó dolorosa y no siempre bien entendida y comprendida, fue la respuesta que una institución como la nuestra merecía, y el mejor homenaje de respeto y dolor hacia nuestros compañeros caídos».
Dirigiéndose «a la nación», Pazos afirmó que «el marino militar, noble profesión al servicio de los intereses de la patria, ha evidenciado el valor, el heroísmo y la entrega de los integrantes de las dotaciones de nuestros buques» y agregó que «la cuostodia y preservación de nuestro espacio marítimo, nos reclama volver a zarpar con la misma convicción, acompañados y sostenidos por la fuerza, el coraje el compromiso que nos impone el ejemplo y el sacrificio de nuestros caídos». Por último, el jefe de la Armada dedicó un especial homenaje a los familiares de las víctimas del ROU Valiente.
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