Hackenbruch renunció en companía de Sanguinetti

"Presidente, usted sabe que no es fácil administrar y hacer política"

«Usted sabe que no es fácil administrar y hacer política», le comentó el jefe comunal al primer mandatario. A pesar del agobiante calor, una gran cantidad de personas asistió al último día de Hackenbruch al frente de la Intendencia Municipal de Canelones (IMC), lugar que constitucionalmente se ve obligado a dejar para así poder disputar su retorno en las elecciones departamentales previstas para el próximo domingo 14 de mayo.

Minutos antes de las 11.30 de la manana, el helicóptero de la Fuerza Aérea que utiliza Sanguinetti sobrevoló la plaza de la capital canaria y aterrizó en el estadio Eduardo Martínez Monegal. Unos minutos antes, el Presidente había estado en la localidad de Santa Rosa, donde dejó inaugurado un complejo de viviendas.

En la mencionada cancha de fútbol lo aguardaba subido a su auto oficial el intendente canario. Ambos se dirigieron en este coche al palacio municipal.

Allí Sanguinetti saludó a varios empleados municipales, dirigentes colorados y vecinos que se encontraban sobre la vereda. Luego cruzó la calle y colocó una ofrenda floral en el busto a José Gervasio Artigas ubicado en la plaza.

Escoltado por Hackenbruch y su suplente, el actual director general de Atención a la Salud y Contralor del Medio Ambiente, Díver Fernández, el primer mandatario recorrió a pie la media cuadra que une la Intendencia con el Teatro Colón, lugar elegido para la ceremonia de traspaso de mando. Dentro de este centro cultural unas 300 personas esperaban el inicio del acto. Entre los presentes se encontraba el senador Pablo Millor así como ediles de todos los partidos políticos. Julio Luis Sanguinetti, electo diputado por Canelones, también acompanó a Hackenbruch y a su padre.

«Tranquilidad espiritual»

El intendente saliente afirmó en su último discurso como máximo jerarca departamental que renunciaba a la comuna «para ver la voluntad del pueblo de Canelones», lo que provocó un fuerte aplauso. Destacó que tanto él como Sanguinetti hace muchos anos que están en los avatares del gobierno y de la actividad política, y aseguró que a ambos los unía «una gran tranquilidad espiritual por haber cumplido con el deber». Dijo: «Gracias a los directores, a la secretaria general Marianella Medina y a los funcionarios municipales, hoy me voy tranquilo, con una intendencia que ha trabajado y que ha sido muy clara y honesta. Dentro de un rato no soy más el intendente de Canelones, seré el ciudadano que siempre fui, junto a toda la gente del departamento», senaló.

Al referirse a Fernández, quien ejercerá el cargo de jefe comunal hasta que en julio asuma el gobierno que resultará electo en los comicios de mayo, indicó que «se trata de un ciudadano de gran calidad moral, intelectual y ética». «Estamos seguros que con Fernández, Canelones va a seguir en el gran camino».

Dirigiéndose a Sanguinetti, le comentó que manana comenzaba su «otra vida», «porque, Presidente, usted sabe que no es fácil administrar y hacer política». «Ahora me voy de lleno a la vida política», confirmó. Para concluir, remarcó: «Con mucho carino, voy a luchar por los ideales de todos ustedes».

«Testigo de lujo» La escribana municipal Anabel Calavero leyó el acta mediante la cual quedó aclarado que el senador Orlando Virgili, primer suplente de Hackenbruch, había renunciado automáticamente para dejar su lugar al doctor Fernández. Dicho escrito fue firmado por las autoridades departamentales y por el propio Sanguinetti, que en el momento que ponía su rúbrica comentó en tono jocoso: «Yo firmo como testigo… de lujo».

Una vez impuesto en el cargo, Fernández manifestó que Hackenbruch «no se aleja del cargo por haber bajado los brazos en su lucha por Canelones y su gente, porque hablando de él eso sería impensable». Aseguró que en la actual gestión se registró «la mayor cantidad de obras que recuerda la historia canaria», lo que únicamente no fue aplaudido por la edila de Asamblea Uruguay María Lina Espínola. Aludiendo al insoportable calor reinante, se mostró confiado en que «con un poco más de frío, este mismo acto lo estaremos haciendo a la inversa en el mes de julio de este ano, cuando sin lugar a dudas le esté entregando de nuevo las riendas a Tabaré (Hackenbruch), que por cinco anos más será el intendente de todos los canarios».

Sanguinetti aplaudió las dos intervenciones, se abrazó con Fernández y Hackenbruch y sin hacer ninguna declaración pública abordó nuevamente el automóvil municipal con la placa número 1, en el cual volvió al estadio de fútbol para subir a su helicóptero y marcharse de Canelones, departamento en el que tendrá una activa presencia luego que abandone la Presidencia de la República, apoyando a su amigo Hackenbruch.

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