No prosperó una moción de los blancos acerca del proyecto de reforma de la salud

Diputados repudió la actitud de la Corte Electoral de negarle urnas a la Intendencia

Edgardo Ortuño (Vertiente Artiguista) presentó, como cuestión política, la actitud de la Corte Electoral de negarle urnas a la Intendencia Municipal de Montevideo para la elección, por los vecinos, de obras del Presupuesto Participativo.

De inmediato, con presteza y caballerosidad que sorprendió a más de uno, Daniel García Pintos (Lista 15) informó que retiraba la cuestión política que él había acordado presentar, también anoche ­referida al polémico libro sobre Jorge Zabalza y varias declaraciones que sucedieron a su edición­, para darle tiempo al tema planteado por Ortuño.

Caramba. ¿La noche se iniciaba con amabilidades? No. Fue apenas una impresión, acaso acentuada porque Artigas Melgarejo (Partido Socialista) sustituyó, para beneficio general, según confesó, su camisa fluorescente de ayer por otra, mucho más sobria, color Cerrito. También influyó la entrada de Irene Caballero (Alianza Nacional), a quien le bastó bajar tres escalones hasta su banca para provocar en la noble sala un pequeño sismo cardíaco de innegable origen masculino.

Ortuño retomó la palabra, calificando la decisión de la Corte Electoral, cuya integración criticó, como «un hecho grave». Con la voz erecta, dura, acusó: «Estamos hablando del comportamiento de una de las instituciones de la democracia, que tiene que darle garantías a todos los ciudadanos, sin distinción de banderías». Agregó que la Corte hizo valoraciones políticas para su negativa de darle las urnas a la Intendencia y sugirió que debían ser enmendadas de inmediato «porque son una falta de respeto a las instituciones».

-¡Gracias! ­se oyó decir entonces a Sergio Botana (Alianza Nacional), sin que nadie, al menos en su sano juicio y en mínimo estado de concentración, hubiese entendido qué cosa dicha le había molestado para propinarle a Ortuño, con un tono de agresiva ironía, semejante agradecimiento. El legislador oficialista, de todos modos, no le prestó atención; al contrario, le regaló una indiferencia del tamaño de la catedral de Colonia (en Alemania).

El diputado de la Vertiente Artiguista leyó la resolución de la Corte Electoral. «Hágase saber a la Intendencia de Montevideo que se accede al préstamo de urnas sólo cuando son para actos eleccionarios (…) no se entregan para otros usos como en este caso, por respeto a un símbolo de nuestro sistema democrático». A su voz, para ese momento enfervorizada, se sumó enseguida, pidiendo una interrupción, Jorge Zás (Asamblea Uruguay), quien aclaró, usando ese tono calmo y cerero de quien, en el pasado, ha levantado pesos considerables: «No estamos tratando un tema municipal, sino abriendo juicio sobre un serio error de la Corte», porque lo que pretendían las autoridades de la Intendencia era, precisamente, realizar un acto electoral.

 

Blancos al ataque

Botana, ahora con el micrófono a pleno, para ser convenientemente derretido por su explosivo registro vocal, dijo que «el oficialismo estaba planteando un absurdo, porque el Presupuesto Participativo es un mecanismo para mejorar la calidad de decisiones de un municipio y no es un acto eleccionario». Mirando fijamente a la bancada de la mayoría ­quizá porque a su costado había ingresado Jaime Trobo (Herrerismo) exhibiendo una corbata rosada casi militante­, recordó que la Corte había prestado urnas para las elecciones juveniles del Partido Nacional y también para las internas del Frente Amplio. «Además ­ahí metió la puñalada trapera- ¿por qué no se renueva la Corte Electoral? Porque ustedes no quieren».

En medio de la gritería que se alzó desde la bancada del Frente, logró oírse la voz de Doreen Ibarra (Fidel 1001), a la sazón presidiendo la sesión:

-¡Diríjase a la Mesa, diputado! ¡No me ha mirado ni una sola vez!

-Me disculpo, presidente ­contestó Botana, sin que se supiera si hacía alusión a la elegancia londinense de Ibarra.

Alberto Perdomo (Alianza Nacional) pidió la bolada y afirmó, bien asentados los talones, que «en el área jurídica y normativa, hay numerosos antecedentes de decisiones similares de la Corte»; Pablo Abdala (Herrerismo) añadió: «Podemos discrepar pero no caer en el ataque institucional. La Corte tiene un rango similar al del Parlamento». Las dos intervenciones fueron respondidas por Alfredo Asti (Asamblea Uruguay) ­»no era una asamblea de vecinos, se les había convocado a elegir presupuestos»­ y Diego Cánepa (Nuevo Espacio) ­»ha habido duplicidad de criterios y, además, la integración actual de la Corte no cumple con el artículo 324 de la Constitución»­, quien se atragantó con unas cuantas palabras que amontonó, con la mejor intención pero un poco apurado, en su bien hilvanada argumentación.

Pero Botana estaba intratable, tipo malevo de las Tres Esquinas: «No se debe confundir urnas con carretillas para llevar papelitos».

Asti perdió la compostura y le tembló la barbilla de indignación: «¡No son papelitos, son hojas de votación!».

Y así se siguió por un buen rato, hasta que el oficialismo presentó una moción que fue aprobada por sus votos, estableciendo el repudio de la Cámara de Diputados a la actitud asumida por la Corte Electoral en el asunto considerado.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje