Argentinos fueron mayoría ayer en asamblea ambiental de Nueva Palmira
Representantes de la Asamblea de Gualeguaychú destacaron que no se bajarán de la ruta y que el corte «es moneda de cambio» para que se vaya Botnia.
El asambleísta Alfredo de Angelis afirmó que «el corte es una consecuencia» de la instalación de Botnia en la ciudad de Fray Bentos y que el problema «no es el corte, el problema es Botnia».
Sin embargo, el representante de la Asamblea indicó «que van a tener que dar muchas explicaciones» con respecto a los cortes, pero «hay muchos uruguayos que nos entienden y por eso están acá».
Además se fijó para dentro de 30 días otra asamblea regional, que podría realizarse también en Uruguay. Cerca de las 20 horas los asambleístas no se ponían de acuerdo con el tenor de la declaración, que quedó para ser redactada más tarde en la noche. «Se busca una vuelta para continuar la movilización porque algunos sectores le reclaman a Gualeguaychú el levantamiento del corte de ruta», señalaban algunos de los presentes.
Grandes carteles que señalaban «Fuera Botnia», firmados por la Asamblea del Callejón Montevideo y «Gualeguaychú», adornaban el gimnasio del club Palmirense de Nueva Palmira. Afuera sólo unos carteles condenando la fabricación de celulosa, firmados por la comisión multisectorial local que organizó la reunión, avisaban que allí ocurría algo diferente a la monótona y soleada hora de la siesta en Nueva Palmira. Al fondo de la mesa que dirigió la asamblea podía verse un gran mapa regional en el que se destacaban las industrias acusadas de ser contaminantes en la región, desde Botnia, Ence y Stora Enso en Uruguay hasta el polo petroquímico en la provincia de Buenos Aires y las papeleras del Norte argentino.
Con consignas contra las industrias contaminantes de la región y acusaciones de «traición» a los gobiernos de Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, así como el pedido de un uruguayo de promover ante organismos de la OEA la entrega de un premio internacional a la Asamblea de Gualeguaychú, se realizó la reunión en la que participaron, como estaba previsto, alrededor de 300 delegados entre uruguayos, argentinos y brasileños. En total los organizadores contaron más de 100 adhesiones de organizaciones sociales de la región.
Además se leyó una carta de adhesión del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, apoyando la convocatoria.
Desde la mañana un vasto operativo de seguridad, que luego se constató no hizo falta ya que todo transcurrió con absoluta normalidad, se pudo ver en las calles de la ciudad. Unos cincuenta efectivos fueron coordinados por el Ministerio del Interior mediante la Policía de Colonia.
Desde temprano, brigadas de media docena de efectivos custodiaban cada uno de los accesos terrestres a Nueva Palmira por el norte y el sur, en tanto que un helicóptero de la Fuerza Aérea patrulló el cielo y un equipo de gomones de Prefectura circulaba alrededor del puerto de Ontur, por donde Botnia sacará su producción de celulosa.
«Hoy es un día histórico porque estamos conformando el movimiento social que precisan los pueblos latinoamericanos para derrotar al capitalismo salvaje. La extranjerización y el monocultivo, su erradicación, son las políticas que tenemos que marcarle a los gobiernos», dijo el asambleísta Alfredo de Angelis. Pidió otra asamblea en Uruguay. «Busquemos a la gente y digámosle que están por ampliar la forestación, que los van a sacar de los campos; sabemos dónde tenemos que golpear y vamos a demostrarles a estos gobiernos que somos capaces de cualquier cosa», dijo calificando a los gobiernos de ambas orillas de gobiernos violín («lo agarran por la izquierda y ejecutan con la derecha»).
El corte de ruta también estuvo en los discursos y uno de los asambleístas, Martín Rivas, lo destacó por los micrófonos: «No nos vamos a bajar de la ruta porque el corte de ruta es la mejor estrategia para hacernos oír y es la moneda de cambio para que se vaya Botnia», señaló.
El naturalista uruguayo Juan Carlo Borgoño anunció que está prevista la realización de una nueva marcha hacia Fray Bentos, el 20 de octubre.
Zimmer rechazó asamblea
El intendente de Colonia, Walter Zimmer, rechazó la presencia de «piqueteros de Gualeguaychú» en la ciudad de Nueva Palmira y acusó a los representantes de la Asamblea de «coimeros».
La presencia de «los piqueteros» en Colonia «es una falta de respeto» porque no puede ser que ellos «crucen libremente a Uruguay cuando tenemos los puentes bloqueados», para decirnos en Nueva Palmira, «donde van a ser más que los uruguayos, qué es lo que tenemos que hacer y qué es lo que no tenemos que hacer», aseguró Zimmer.
Los piqueteros «han coimeado gente, pidiendo entre 100 y 200 dólares para dejarlos pasar» por los puentes, afirmó el intendente.
«¿Con ese tipo de gente vamos a tener una reunión? ¿Con ese tipo de gente que está bloqueando rutas, violando flagrantemente un tratado internacional? De ninguna manera», concluyó Zimmer.
Recriminaciones al retorno
El intendente de Río Negro, Omar Lafluff, y personal de la Policía de Fray Bentos evitaron en diálogo con los fraybentinos que se conformara un contrapiquete y se impidiera el regreso de los asambleístas a Argentina.
Sin embargo entre 12 y 15 uruguayos afectados por el corte de ruta impuesto por la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, en su mayoría funcionarios aduaneros, se concentraron en el extremo uruguayo del puente y le recriminaron su actitud a los piqueteros argentinos, que aun así retornaron sin contratiempos.
Los trabajadores afectados por el corte de rutas buscaron trasmitir a los asambleístas su descontento con la situación y las consecuencias que la medida provocó en Fray Bentos y sobre todo en los comercios y paradores próximos al Puente Internacional General San Martín.
Los trabajadores se concentraron en las propias oficinas de Aduanas y recriminaron a viva voz a los piqueteros argentinos.
El enojo de los trabajadores y propietarios de comercios con el corte de ruta se acrecentó días atrás, cuando los dueños de locales comenzaron a recibir cedulones de remate de sus propiedades.
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