ENTREVISTA EDUARDO BONOMI (MINISTRO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL)

"No nos jactamos de no haber perdido huelgas; nos alegramos de tener un 8,5% de desempleo"

Ministro, se acaba de conocer que el desempleo bajó a 8,5% a nivel nacional, un 1,2% menos en comparación con la medición anterior. ¿Cómo tomó la noticia?

–Yo creo que era previsible, porque la tendencia constante del desempleo era a la baja. Uno, cuando mira mes a mes, puede producirse una baja mayor o un aumento mayor a lo previsto, pero lo que da la tendencia es el trimestre móvil y desde hace tiempo que esto venía indicando que el desempleo estaba en baja.

Era esperable que bajara el desempleo y va a seguir bajando en los próximos meses, porque seguirá aumentando el empleo, que de alguna manera está vinculado a la inversión que no para de crecer en el país porque, además, llegarán más.

 

–Este gobierno está a mitad de mandato y tiene un 8,5% de desempleo y usted dice que seguirá bajando ¿Cuánto más estima que puede bajar el índice de aquí hasta el fin del período de gobierno?

–Hay que tener claro que el objetivo del gobierno, de tener un solo dígito de desempleo al término del mandato, se logró a los 19 meses de gestión: en diciembre del año pasado. Ahora, a cuánto vamos a llegar… no se puede aventurar, pero yo lo que tengo claro es que a poco que baje un punto más el desempleo, vamos a tener dificultades.

 

–¿Dificultades de qué tipo?

–Esas dificultades van a estar vinculadas a que la inversión que está llegando es una inversión productiva en serio y requiere trabajadores especializados. Entonces, el crecimiento del empleo y la disminución del desempleo en el Uruguay va a estar limitado a la capacitación y a los hábitos de trabajo.

El núcleo duro de nuestro país, en cuanto a desempleo, está integrado por personas que perdieron el hábito del trabajo y, por ende, la capacitación laboral. De todos modos, creo que va a haber movilidad laboral en cuanto a la gente que ya lo tiene y puede acceder a mejores empleos por estar vinculado a una capacitación especializada y, a la vez, esa gente deberá ser sustituida por otras personas que deberán ser capacitadas.

Entonces, el gran desafío que tenemos como sociedad, como gobierno, los trabajadores y los empresarios es alcanzar políticas acordadas de mejora de la capacitación especializada.

 

–Para atacar ese núcleo duro de desempleo ¿cuál es el proyecto que maneja el gobierno?

–En la Rendición de Cuentas existen artículos que prevén este problema y la solución pasa por políticas llevadas adelante desde el Ministerio de Desarrollo Social y el de Trabajo.

Por tanto, el Mides cuenta con 15 millones de dólares para el Trabajo Por Uruguay y el Ministerio de Trabajo tiene 6 millones de dólares para subsidiar empresas que tomen trabajadores por un año, pertenecientes a ese núcleo duro, y el subsidio puede llegar hasta un porcentaje del salario. Pensamos que la implementación de este proyecto abarcaría, en el caso del Ministerio de Trabajo, a unos 3.000 trabajadores por año.

Esto ayudará a incluir gente en el mundo laboral a través del propio empleo y, por tanto, mejorar la capacitación y adquirir hábitos de trabajo.

Un ejemplo del tema de la capacitación, puede ser el de la industria de la construcción porque cuando asumimos el gobierno, había 25 mil trabajadores de la construcción en actividad y en este momento hay unos 40 mil, pero puede haber 10 mil más si se mejora la capacitación primaria y especializada.

El otro punto pasa por lograr acuerdos entre trabajadores y empresarios para asumir ciertas responsabilidades.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que estas cifras, que mejoran en forma sustancial el desempleo, se dan a partir de que se terminaron los contratos laborales en Botnia. Y yo recuerdo que acá hubo gente que apostó a que cuando Botnia terminara de montar su planta, el desempleo iba a aumentar y pasó todo lo contrario… la tasa de empleo aumentó un 1,3% en comparación con el último dato.

Además, a principios del año que viene se empieza a construir la planta de ENCE y ahí se va a absorber la misma cantidad de trabajadores que contrató Botnia durante 2 años: unos 6 mil trabajadores.

 

–¿O sea que la meta que usted se había propuesto en el Compromiso Nacional, de crear 35 mil nuevos puestos de trabajo durante 2007, se va a cumplir?

–Yo creo que se cumplirá seguro. Las reuniones que se han tenido con empresarios y trabajadores ya están incidiendo en la creación del empleo, y lo que podamos hacer de ahora en adelante mejorará aun la actual situación.

Pero la otra cosa que quiero señalar es que muchas veces la oposición política trabaja sobre algunos aspectos puntuales que los aísla del resto. Por ejemplo, cuando quieren plantear que el gran problema es la inflación, dicen que el gasto del Estado es inflacionario… ahora, ¿a qué gastos se refieren? Se están refiriendo al gasto que el Estado se planteó con respecto a las obras de infraestructura, la mejora de los puertos, el dragado del río, el tendido de vías férreas, el tendido de fibra óptica, la mejora de la comunicación transversal del país y bueno… eso genera obras, empleo y por tanto gasto.

El otro gasto que critican es el que se destina a la educación y a la salud, que servirá para mejorar los servicios del Estado. Entonces, atado a uno o dos puntos más o menos de inflación, la oposición con sus críticas lo que quiere es hacer cambiar el sentido de la política económica de este gobierno, que es totalmente diferente a la que se implementó en los anteriores.

Ellos confunden las cosas porque dicen que lo mejor que ha hecho este gobierno es continuar la política económica de la administración Batlle, y eso es una total falsedad, porque la política económica del gobierno anterior estaba basada en la contención del gasto, la contención de los salarios, la contención de los servicios del Estado y en no hacer obras desde el Estado.

Esta administración de izquierda no gasta, invierte, y por eso, en parte, hoy tenemos un 8,5% de desempleo.

Se habla de la inflación, y en dos años y 7 meses de gobierno no ha llegado al 20% de aumento. Ahora, el salario mínimo cuando ganamos las elecciones estaba en 1.380 pesos y hoy está en 3.300 pesos, entonces el poder adquisitivo, sobre todo de los salarios más sumergidos, ha aumentado un 150%.

Lo otro que hay que tener en cuenta es que cuando asumimos había un 14% de desempleo y el salario que aumentó lo hizo para una población que hoy tiene un 8,5% de desocupados, y es por eso que aumentó el consumo y el comercio, entre otras cosas.

Este es el resultado de un proceso en que se combina la política económica con la política social, con la política laboral, con la mejora de la producción agropecuaria, con la mejora de la industria, con políticas de desarrollo de infraestructura para el crecimiento y el desarrollo, etcétera. Por eso digo que la disminución de la tasa de desempleo tiene que ver, no con el Ministerio de Trabajo, sino con la política del gobierno en su conjunto.

 

–Usted habla de empleo e inflación y desde el Ministerio de Economía se anunció que el gobierno tiene la voluntad de ir hacia la desindexación de los salarios. ¿Cuáles son los planes en torno a este tema?

–Indexar el salario quiere decir vincular el salario al aumento de la inflación para que el trabajador no pierda poder adquisitivo.

Cuando este gobierno asumió y fijó las pautas salariales para los Consejos de Salarios lo hizo con un porcentaje de recuperación de salario, teniendo en cuenta la inflación.

El primer año se tomó en cuenta el 100% de la inflación pasada y, además, la inflación prevista para los próximos meses, para que el aumento de los precios no se comiera la recuperación.

Ahora lo que se plantea como desindexación es que se suba el salario sin vincularlo al aume
nto del costo de vida. Pero lo que yo pienso, y forma parte del debate que hoy tenemos, es que el aumento salarial no puede estar separado del costo de vida porque si no se pierde poder adquisitivo.

Por otro lado, está el tema de la recuperación salarial, que muchas veces se da sobre la base del crecimiento del sector. Yo personalmente pienso que la indexación del costo de vida hay que mantenerla y lo que hay que discutir es el crecimiento. Y ese crecimiento no hay que discutirlo igual para todos, sino que debe estar vinculado al crecimiento de cada sector, lo que permitirá acordar mayores aumentos salariales. Pero hay que tener en cuenta que en caso de que se produzca una caída en el crecimiento del sector, se deberá rediscutir la recuperación salarial acordada con los trabajadores.

Esto es un debate que muchas veces los sindicatos no quieren hacer porque pretenden que la recuperación sea permanente. Pero yo creo que después de alcanzado el 20% de recuperación con el que nos comprometimos, la verdad es que quiero debatir sobre este concepto.

 

–¿El tema de la desindexación salarial podría ser tomado en cuenta a partir de la ronda de negociación colectiva que se producirá en junio de 2008?

–Nosotros tenemos un compromiso realizado desde antes de asumir el gobierno que implica recuperar, al final del mandato, el 20% del salario perdido en la administración Batlle, pero yo creo que lo vamos a hacer mucho antes…

–Pero si se recupera antes y no se va a negociar salarios en año electoral ¿se puede desindexar el salario en junio de 2008?

–Hay que ver. Pero yo creo que ese debate lo tenemos que dar aunque los trabajadores no lo vean tan sencillo.

 

–¿Qué novedad habrá en el proyecto que crea el Sistema Nacional de Negociación?

–Nosotros tenemos un compromiso establecido de solucionar antes el tema de las tercerizaciones, y eso no se puede extender más allá de la semana que viene porque lo que queda pendiente es que los empresarios respondan si aceptan los cambios propuestos. Entonces, si resolvemos primero este tema, el proyecto de ley del Sistema Nacional de Negociación, que incluye la negociación colectiva, será presentado a empresarios, trabajadores y legisladores como borrador a lápiz.

Pero si el proceso de tercerizaciones no termina bien, nosotros vamos a mandar el proyecto al Parlamento y que el debate se realice ahí.

Nosotros hicimos promesas electorales con las que llegamos al gobierno, y si no hay consenso el país no se va a paralizar.

En lo personal, creo que el nuevo proyecto de tercerizaciones es mejor que el que se votó, porque no deja ningún cabo suelto en materia de conflictos laborales.

 

–Pero en el Sistema Nacional de Negociación se introducirá la posibilidad de negociar por empresas…

–Sí.

 

–¿Y qué beneficios traerá, por ejemplo, para los trabajadores?

–La posibilidad de que se discutan cosas que no se discuten en los Consejos de Salarios, como ser, planes de producción, incentivos, productividad, condiciones de trabajo en cada empresa. Eso no se puede discutir por rama, sino por empresa.

Qué negociamos ahora… salario mínimo por fuera del Consejo de Salarios y después se discute el aumento mínimo por categoría, y nada más. Hay muchas otras cosas para discutir.

Hay empresas que tienen presupuestados sus salarios de acuerdo con la venta de su producto y, a veces, por ejemplo, no es lo mismo lo que vende Cutcsa de boletos que lo que vende una empresa del interior del país con cuatro coches.

 

–¿Y usted piensa que la negociación por empresa no va a aumentar el número de desenganches?

–Puede habilitar ese problema, pero el tema es que eso ya está pasando y se negocia solamente a la baja. Entonces, nosotros pensamos que la negociación por empresa promoverá que se discuta un montón de otras cosas que, a mi juicio, son positivas.

Por ejemplo, yo he participado como trabajador en discusiones sobre planes de producción y eso es negociación de partes entre el empresario y el trabajador, no se debe hacer con el gobierno. Esto hoy no existe, sólo lo hacen algunos y por eso es que se quiere promover este tema, porque para este gobierno la discusión de las condiciones laborales no se agota en el Consejo de Salarios.

Hasta el momento, la negociación colectiva es un ámbito de promedio y ahora queremos crear un ámbito donde se afine para arriba y para abajo todos los temas, que no tienen que ver con el salario.

 

–¿Usted piensa que todo este sistema de discusión que montó el gobierno es el mejor para lograr esos objetivos?

–Yo no sé si es el mejor, pero sin dudas es mucho mejor que lo que estaba antes.

Hoy los empresarios se quejan de que se aprueban leyes sin que se los consulte y yo pregunto a qué trabajador y a qué empresario se le consultó en los gobierno anteriores para flexibilizar, tercerizar y desregular el mercado de trabajo. Eso lo hizo o el Poder Ejecutivo o los legisladores oficialistas de esa época, y no consultaron a nadie.

Por el contrario, nosotros estamos consultando y lo hacemos sobre la base de que tenemos compromisos electorales, como, por ejemplo: establecer la ley de 8 horas en el campo, la convocatoria a los Consejos de Salarios, el llamado a la negociación colectiva, establecer una ley de fueros sindicales…; nosotros avisamos, ganamos las elecciones con esos conceptos y ahora los llevamos adelante, pero cómo lo hacemos: pidiendo la opinión de todas las partes.

El tema es que no consultamos para que empresarios o trabajadores nos digan «eso no lo hagan». Nosotros tenemos el compromiso de hacerlo y lo vamos a hacer, el tema de la consulta es para ver cómo se hace y punto.

 

–¿Cómo ve las críticas desde la oposición en torno a que gremio que protesta logra sus reivindicaciones salariales?

–Lo dicen fundamentalmente por el conflicto de los anestesistas; justamente con ese gremio, que fue el que logró absolutamente todo lo que pidieron cuando le hizo una huelga de 100 días al gobierno de Luis A. Lacalle.

Esa fue la génesis de lo que pasó ahora, porque allí se instaló el acto médico y eso provocó que, desde ese momento a la fecha, la mayor transferencia de tierras que ha habido en el Uruguay es a médicos de ese sector, obviamente no a todos.

Estas personas superaron en compra de tierras a todas las empresas extranjeras en los últimos años. Capaz que habría que hacer una gráfica que mida la cantidad de cesáreas que hicieron y cuántas hectáreas de tierras compraron.

 

–¿Usted dice que el aumento de la compra de tierras es directamente proporcional con el aumento de las cirugías?

–Sí, digo exactamente eso.

Y digo, además, que hay conflictos en la salud que surgen porque al sistema van a entrar unos 120 millones de dólares y los actores del sistema de salud están peleando por obtener algo de esa millonada, y yo creo que los que tienen mayor legitimidad son los que tiene salarios más sumergidos. Por otra parte, en otros gobiernos se ha celebrado el no haber perdido nunca una huelga y eso a nosotros no nos interesa porque eso no forma parte de la filosofía de la izquierda, porque nosotros no nos jactamos de no haber perdido huelgas, sino que nos alegramos, por ejemplo, de tener un 8,5% de desempleo a nivel nacional.

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