Cordero pide regresar a Porto Alegre por temor a "atentado de subversivos"
El coronel uruguayo Manuel Cordero se encuentra preso en una celda individual en la fronteriza prisión estadual de Santana do Livramento y su defensa pide ahora que lo vuelvan a trasladar a Porto Alegre por temor a un quebranto de salud o a que sea víctima de un «atentado terrorista».
Cordero, detenido desde el 26 de febrero para su extradición a Argentina o Uruguay, había solicitado insistentemente su traslado a alguna dependencia fronteriza con el argumento de que en la sede de la Policía Federal de Porto Alegre donde se encontraba no podía recibir la visita de sus familiares.
Sin embargo, las condiciones de hospedaje que sufre Cordero desde hace cuatro días en una penitenciaría para presos comunes, le habría llevado a cambiar de opinión y pretender su retorno a cualquier cárcel de la ciudad de Porto Alegre.
Entre los argumentos expuestos por el abogado de Cordero se habría incluido el temor a que, por estar cerca de la frontera, pudiera ser víctima de algún atentado terrorista de sus antiguos enemigos subversivos que ahora están vinculados al gobierno del presidente Tabaré Vázquez.
Al celdario del DOPS
El nuevo traslado de Cordero ya habría sido tramitado por su defensor, el abogado Julio Favaro (bajo prisión ambulatoria en la propia cárcel de Livramento, procesado por un delito de estafa), quien pidió que el militar sea enviado a la cárcel del Palacio de la Policía en la capital gaucha.
En la dependencia policial solicitada, ubicada en la Avenida Ipiranga a sólo dos cuadras de la sede de la Policía Federal, funcionó el temible centro de torturas del servicio de inteligencia policial DOPS durante los años de la extensa dictadura militar en Brasil.
En los sótanos del Palacio de la Policía fueron torturados los uruguayos Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez, secuestrados en Porto Alegre y trasladados ilegalmente a Montevideo en 1978, en un operativo coordinado entre el Servicio de Información y Defensa (SID) y el propio DOPS.
Desde que llegó al presidio de Santana do Livramento, el coronel Cordero ha estado rodeado de fuertes medidas de seguridad ordenadas por la Secretaría de Seguridad Pública del Ministerio de Justicia estadual, que no descarta la posibilidad de una fuga del torturador uruguayo.
Se quedó por feriado
La transferencia de Cordero se produjo el jueves pasado en el marco de una serie de desentendimientos de las autoridades policiales, federales y judiciales que habrían incumplido lo dispuesto por el ministro Marco Aurelio de Mello, a cargo del caso en el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil.
El ministro relator del máximo organismo judicial norteño había admitido el traslado del torturador uruguayo al presidio de Porto Alegre o al de Santana de Livramento, previa consulta al secretario de Seguridad Pública estatal responsable de los establecimientos carcelarios de Rio Grande do Sul.
Sin embargo, el juez federal de 2º Vara, quien debía interrogar a Cordero el miércoles 19 dentro del expediente de requisitoria realizado por el juez federal argentino Daniel Rafecas (Caso Orletti), suspendió la audiencia y ordenó el envío del criminal uruguayo a la cárcel de Santana do Livramento.
El desencuentro de las autoridades motivó incluso que la orden fuera revertida y Cordero estuvo a punto de ser devuelto a Porto Alegre en el mismo día, pero el feriado estadual del viernes (Revolución Farropinha) no permitió que hasta ayer se pudieran realizar los trámites correspondientes. *
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