Irigoyen cruzará el puente bloqueado, acompañado por sus concejales y cientos de asambleístas

Intendente de Gualeguaychú encabezará cruzada hacia la ciudad de Fray Bentos

En la cabecera del puente, un «puñado» de uruguayos, antipasteras, los aguardarán para emprender una marcha, que se enmarca en un clima de alta tensión. De acuerdo a una encuesta del diario argentino La Nación, a las 19.15 horas de ayer, el 56,57% de los consultados califican a esta manifestación como una «provocación.»

Si bien las autoridades uruguayas no les permitirán llegar a territorio uruguayo con pancartas, carteles y banderas, para evitar exteriorizar su rechazo a Botnia y minimizar cualquier tipo de incidente, los asambleístas de Gualeguaychú resolvieron venir luciendo una indumentaria especial.

En su mano llevarán paraguas negros, y se pondrán barbijos, tal como lo hicieron en la ocasión en la que parodiaron sobre el propio puente internacional el derrame del sulfuro de sodio en la planta de Botnia.

El activista Jorge Fritzler manifestó a LA REPUBLICA que se trata de un acto simbólico: «El paraguas, por si llegara a registrarse una lluvia ácida, y el barbijo, por el aire contaminado».

Aclaró que no vendrán a Uruguay a generar violencia.

Los residentes de Gualeguaychú programaron concentrarse a las 10 de la mañana en la Aduana argentina. La intención es que un millar de vehículos pasen el puente internacional.

Ayer, los activistas se comunicaron con sus aliados uruguayos de Fray Bentos. La fraybentina Julia Cócaro explicó a LA REPUBLICA que en la mañana del domingo estarán esperando a los asambleístas de Gualeguaychú para integrar la marcha. «Si vamos 7 personas de aquí ya es mucho», admitió. Espera que mañana no haya ningún trasnochado que empañe la manifestación.

Cócaro, que respalda la causa de estos asambleístas, aclaró que «ellos tampoco estaban de acuerdo con el corte de ruta, pero fue la alternativa que tuvieron para hacer llamar la atención mundial de este problema». La fraybentina antipastera entiende que a los gobiernos de Uruguay y Argentina se les fue el conflicto de las manos. «El pueblo no puede solucionarlo, sino que trata de mantener viva la llama para que los gobiernos solucionen el problema», dijo Villalba.

Mañana, además del intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen, participarán de la caravana de asambleístas los consejales de esta ciudad, que además de apoyar la causa de los piqueteros estarán testimoniando el accionar del pueblo uruguayo y de las autoridades policiales, en caso de ocurrir algún incidente.

El activista Daniel Pérez Molemberg explicó que no hay intención de violentar nada. Anunció que varios canales de televisión de Argentina cubrirán el evento en directo, y «si ocurriera algún improperio, estarán las cámaras registrando y lo que pase recorrerá el mundo».

No le extraña que las autoridades uruguayas le confisquen los carteles y pancartas que lleven mañana, ya que dijo existir el antecedente de la requisa en la Aduana de Montevideo de los folletos que pensaban distribuir en la Plaza Independencia cuando manifestaron en la propia capital uruguaya.

Desde Gualeguaychú se dice que la policía no podrá impedir que la gente luzca sus camisetas con la inscripción contra Botnia ni que lleve las calcomanías pegadas en los vehículos.

Por otro lado, una encuesta realizada por el portal del diario La Nación, que pregunta «¿Cómo califica la intención de asambleístas de llevar la protesta a las puertas de Botnia?», arroja una amplia mayoría de opiniones en contra. A las 19.15 horas de ayer, el 56,57% opina que se trata de «una provocación», mientras que el 18.10% dice que es «desacertada». Sólo un 13,61% afirma que la medida es acertada, y un 11,72% cree que es «entendible».

 

No ayudan en nada

Mientras el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, ha manifestado su constante preocupación por lo que pudiera acontecer mañana, el jefe comunal de Colonia expresa un discurso más confrontativo y echa más leña al fuego, lo mismo que hizo ayer el vicegobernador de Entre Ríos, Pedro Guastavino.

El uruguayo Walter Zimmer, en una entrevista a Radio 10 de Argentina, dijo que «un buen chapuzón no le haría mal a nadie, para enfriarse un poco». En el programa «El oro y el moro» de esa emisora dijo que le preocupaba la creciente «crispación» entre ambas márgenes del río, y manifestó que a las autoridades argentinas «se les ha escapado un poco de las manos a los gobernantes la situación». «Cuando uno hace la vista gorda y deja a la población hacer lo que tendría que estar haciendo la Cancillería, la cosa está muy difícil», afirmó Zimmer en declaraciones a Radio 10.

Por su parte, el vicegobernador entrerriano ponderó la marcha acuática concretada días atrás en repudio de la inauguración del puerto de Ontur en Nueva Palmira: «Me pareció fantástico lo de las lanchas.

Fue una protesta cuyas imágenes se han apreciado en todo el mundo, poniendo de manifiesto por primera vez lo ridículo y patético de un presidente como Tabaré, inaugurando este puerto, lo cual realmente me dio mucha bronca porque hay que tomarlo como una provocación al pueblo argentino para generar algún tipo de hecho incorrecto y sigo pensando en que debemos evitar contestar este tipo de provocaciones que se pueden recrudecer el domingo».

A lo que agregó: «Hablo que si no fuese vicegobernador a mí me gustaría participar de una nueva protesta pacífica (la de mañana) en la que se reafirme que el pueblo de Gualeguaychú no es violento». *

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