Brevísima pero muy patriótica sesión

La Cámara Alta estaba citada en forma extraordinaria para tratar el proyecto de ley aprobado en Diputados por el que se autoriza la salida del país de la plana mayor y tripulantes del buque ROU 26 «Vanguardia» y alumnos aspirantes de la Escuela Naval, a efectos de participar en los festejos con motivo del bicentenario del nacimiento del almirante Joaquín Marqués Lisboa (marqués de Tamandaré, patrono de la Marina de Brasil) y en el aniversario del Grito de Ipiranga (independencia de Brasil), entre los días 2 y 14 de setiembre, tal como reza la citación correspondiente.

Cuando todo parecía indicar que en diez minutos el alto cuerpo despacharía asunto tan rutinario, el socialista Korzeniak ­que además de abogado es ducho en temas de defensa­ tomó la palabra para anunciar que la bancada oficialista había resuelto, por unanimidad, modificar el texto de la autorización requerida por el Ejecutivo y aprobada en Diputados.

¡Repámpanos!, me dije para mis adentros, ¿qué se traerá entre manos don José? Pues bien, hete aquí que los senadores frentistas, con buen tino y patriotismo, entendieron que la autorización solicitada debía ser al único efecto de que el buque de guerra uruguayo participe en los festejos del aniversario de la independencia del Brasil, con lo cual queda automáticamente excluida su participación en el homenaje al bicentenario del natalicio del marqués de Tamandaré.

 

Fundamenta Korzeniak

Para quienes no lo recuerdan, este almirante a las órdenes del Imperio del Brasil fue actor principal en el asedio y bombardeo a que la escuadra brasileña ­en infame alianza con Mitre y con Venancio Flores­ sometió a la plaza de Paysandú en diciembre de 1864, defendida por el gran patriota Leandro Gómez. Consideró Korzeniak que este personaje, ni como militar ni como ser humano, es acreedor a homenaje alguno de parte de Uruguay.

 

Réplica de Sanguinetti

Pidió la palabra don Julio María para referirse al tema. En realidad, más que al tema puntual que se estaba tratando aludió (en reiteración real: se ve que es un asunto que lo desvela) al calendario cívico nacional. Se lamentó, una vez más, de que los feriados patrios no son convenientemente conmemorados y repasó los del 19 de junio y 18 de julio, en los que no hubo desfile militar. «Estamos en una situación equívoca, alarmante, pues las fechas patria son nuestra carta de identidad», reiteró el ex presidente, y reclamó un debate en profundidad sobre el tema.

Finalmente, y en relación con el asunto concreto de la no participación en los homenajes a Tamandaré, entendió que la propuesta frentista no era pertinente, que significaba un desaire a Brasil, y recordó que todos los próceres de la región se habían enfrentado en algún momento. También hizo mención a que siendo presidente hubo de participar en Argentina en un homenaje a Perón, figura que el Partido Colorado no ama especialmente. Sentenció que la no concurrencia del buque al homenaje a Tamandaré no era un gesto amistoso ni diplomáticamente válido.

 

Los blancos, locos de la vida

El siguiente orador fue don Gustavo Penadés. Con ese ímpetu verbal que lo lleva al borde de la afonía, el senador herrerista empezó por expresar la satisfacción de la bancada nacionalista por la modificación introducida por el oficialismo. Confesó que los blancos pensaban no votar la autorización pero en vista de la reflexión de la bancada frentista, que la llevó a negar la autorización a participar en el homenaje a Tamandaré, el Partido Nacional daría su voto favorable.

En alusión a los dichos de Sanguinetti, reconoció que en infinidad de ocasiones líderes uruguayos se habían enfrentado con brasileños, pero «este marqués de Tamandaré se enfrentó al Estado Oriental como tal. En su barco se guardó la bandera uruguaya que flameaba en Paysandú como trofeo de guerra». Aclaró que dejaba de lado las reivindicaciones históricas y los afectos partidarios, pero remarcó con firmeza su oposición a que el país adhiriera al homenaje al marqués de Tamandaré.

Iturralde ­supliendo al ingeniero Long­ también se refirió al asunto en términos similares a los de su correligionario. Recordó que la autorización enviada por el Ejecutivo había sido votada en contra por la bancada nacionalista de Diputados y se regocijó por la rectificación oficialista. Finalmente, aprovechó la ocasión para rendirle homenaje a los mártires de Paysandú.

No habiendo más oradores, se procedió a votar. Primero, a pedido de la bancada colorada se puso a consideración el proyecto tal como vino de Diputados, votación que arrojó el resultado de tres (sólo los colorados) en 29. Sometido a votación el proyecto con la modificación introducida por el oficialismo, resultó aprobado por unanimidad (29 en 29); los colorados también lo votaron (¿). Ahora deberá ser tratado por la Asamblea General.

Antes de levantar la sesión, la urugo-asambleísta Susana Dalmás abordó otro tema: el proyecto de ley por el que se dictan normas para la admisión temporaria. Resulta que este proyecto enviado por el Ejecutivo había sido aprobado por el Senado, con objeciones de Alfie y de Long. Luego pasó a Diputados y en ese ámbito se introdujeron modificaciones. Vuelto al Senado, tanto el ministro Lepra como los senadores oficialistas entendieron que las objeciones de la oposición eran pertinentes, y entonces, de común acuerdo con todas las bancadas, se resolvió votar negativamente las modificaciones introducidas en Diputados, de modo tal que ahora deberá ser tratado en la Asamblea General, donde se descarta que habrá acuerdo.

En un clima de entendimiento, se levantó la sesión.

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