El PIT-CNT resistirá cualquier intento de "privatizar" las empresas públicas
Sobre las 11:00 horas, y con bastante retraso de acuerdo a lo previsto, se desarrolló ayer el acto del PIT-CNT en Plaza Cagancha, en el marco del paro parcial bajo la consigna «Por una política económica al servicio del pueblo y del país».
El orador principal fue el integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, Luis Puig, quien antes de comenzar la proclama convocó a rendir un pequeño homenaje a dos figuras relevantes del movimiento sindical: Miguel «Lobo» Guzmán (Sunca) y Juan José Ramos (AEBU), fallecidos días atrás.
Puig hizo referencia en primer lugar y antes de pasar al tema principal de su oratoria, a la ausencia del paro en la tapa de los principales medios de prensa escritos y sentenció: «Prefirieron dedicar sus espacios a algún nuevo circo armado por algún pituco con fueros de diputado que nunca se preocupó demasiado de los problemas de la gente».
Pero las críticas no quedaron ahí y el principal reclamo estuvo en la tan anunciada reforma de la salud del gobierno. Los trabajadores exigieron la inmediata implementación de la misma y que se terminen «los años de lucro y enriquecimiento de sectores corporativos», señaló Puig.
No dudó en denunciar las presiones que existen por parte de «la derecha» la cual calificó de «solidaria siempre con la clase dominante» para no implementar la reforma y tampoco olvido sectores de la misma izquierda quienes, a su juicio, «también intentan retrasar su puesta en marcha».
En tal sentido, Puig sostuvo que desde la central sindical «se exige que se apruebe, se ponga en práctica y se profundice en reformas de sectores como el de los jubilados, que son los que están mas hundidos en este país».
En otro orden de temas, el dirigente sindical hizo referencia a la reforma tributaria, se reclamo por un aumento en los salarios y la exoneración del IVA de los precios de la canasta básica y en cuanto al pago del IRPF indicó que el problema es «que no se paga porque existen salarios y jubilaciones miserables».
Con respecto a la reforma del estado los sindicalistas prefieren hablar de «transformación del Estado» y Puig arremetió contra las privatizaciones y las asociaciones de empresas públicas con sectores privados «esa película ya la vimos», dijo y agregó: «No puede decirse ni crear un manto de confusión de que caerán los monopolios públicos de telecomunicaciones, ferrocarriles y de la energía porque detrás de su caída está la coalición y fortalecimiento de los monopolios privados», señaló.
Puig también se acordó de los partidos tradicionales y dijo: «Ahora resulta que nos quieren convencer que están conmovidos por la situación del país, nos quieren convencer que son nuestros aliados, nos quieren convencer que ellos son la salida. Se lo decimos con mucha claridad; vamos a enfrentar todas y cada unas de las acciones de este gobierno que no profundiza en los cambios; pero la apuesta es a eso, a profundizar los cambios, a que haya más justicia social. Nunca la apuesta va a ser dar marcha atrás la rueda de la historia. Nunca la apuesta va a ser apostar a presidentes que se vanagloriaban de decir que nunca habían perdido un conflicto, o como decía el otro líder de los partidos tradicionales: en el Estado hacen como que trabajan y yo hago como que les pago», sentenció Puig.
En el discurso no quedó nada en el tintero. También se hizo una fuerte crítica al anuncio de que los juicios laborales del Estado pasen al Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) y a la que Puig calificó como una «medida inconsulta» al no ser discutida en el Consejo Superior. «Los ámbitos de negociación son para participar y negociar, no para ir a escuchar lo que el Ejecutivo quiera decir un día y al otro día lo niegue», afirmó el dirigente sindical. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad