Ex presidente Lacalle: "Hemos comprado un problema"
El ex presidente y líder del Herrerismo, Luis Alberto Lacalle consideró que con facilitar el ingreso de Venezuela al «malhadado ‘Mercosur político’, hemos comprado un problema sin beneficio alguno como contrapartida».
«El presidente Chávez se ha convertido, en función del poder económico que le da el precio del petróleo, en un personaje muy importante en el mundo. También se ha convertido en un protagonista pintoresco, por no decir ridículo, por su incontinencia verbal y su afición a insultar a los países y personajes que no le gustan», indicó Lacalle en su columna del semanario digital Patria «Venezuela como problema».
Expuso como ejemplo que «ha calificado de borracho al presidente de los EEUU y de papagayos a los parlamentarios del Brasil. Puede criticarse al destinatario de la grosería de otra manera, está el Sr. Chávez en su derecho de elegir las formas».
Pero «lo que no debería hacer es salirse de los carriles de buena conducta que son propios de un oficial del ejército y de un primer mandatario. Pero en definitiva si así quiere comportarse, allá él. Lo que no podemos admitir es que el Mercosur sirva de tablado a esas expresiones que, nos guste o no, se imputarán a la propia organización». El ex mandatario se preguntó «¿cómo aparecemos ante Europa, Japón y los EEUU, con quienes hacer negocios, del brazo de semejante personaje?. Nadie lo puede explicar, ni aún los que ambientaron su desembarco en las tierras platenses. A veces olvidamos la perspectiva desde la que se nos mira».
Según Lacalle, «cuando Chávez lanza un exabrupto o cuando visita Irán y coincide con las metas de esa teocracia radical y totalitaria, caemos todos en el montón del desprestigio. No es cosa buena el seguir este camino. Nada nos puede traer de beneficioso y mucho de perjudicial».
«Con buenos modales es preciso que se aclaren las respectivas posiciones. El canciller Gargano, más allá de sus amores y odios, debe de aceptar que para ejercer ese cargo es preciso dejar en la puerta lo que le gusta o no. Su conducta debe de estar gobernada por lo que al Uruguay le conviene», indicó.
Como consecuencia, evaluó Lacalle «nada de negocios de armas, ni de solidaridades contra Israel, ni de insultar a los países que son nuestros clientes y amigos. Clara separación de lo que a cada país le conviene. Lo nuestro no es lo del régimen venezolano. Negocios, los que se quieran, siempre que sean claros. Compromisos políticos, ninguno. De esa manera tendremos un cliente más y un problema menos». *
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